Review – Final Fantasy Resonance

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Saliendo de la prisión móvil

En el 2018, Octopath Traveler introdujo el estilo visual conocido como HD-2D. Desde entonces, Square Enix nos ha entregado secuelas, proyectos originales y remakes bajo esta dirección de arte. Durante todo este tiempo, los fans han exigido que a Final Fantasy se le dé un tratamiento similar. Si bien por mucho tiempo esto parecía ser solo un sueño, la compañía decidió cumplir los deseos de la comunidad, pero no de la forma que muchos esperaban. En lugar de presentarnos algo completamente nuevo, la empresa japonesa decidió revivir Final Fantasy Brave Exvius, realizando un proyecto similar al que vimos con Octopath Traveler 0 el año pasado. El objetivo no fue solo darle a la comunidad la oportunidad de experimentar una versión mejorada de uno de sus títulos móviles más icónicos, sino crear una celebración para una serie que festejará su 40 aniversario el siguiente año.

Para aquellos que no lo conocieron, Final Fantasy Brave Exvius fue un free-to-play para dispositivos móviles, con una historia completamente original y un fantástico soundtrack, en donde era posible conseguir personajes icónicos de la serie por medio de un sistema de gacha. El título estuvo disponible hasta el 2024, durante casi una década. Este bien pudo ser su final. Sin embargo, Square Enix decidió revivir este mundo y sus personajes, expandir todos los elementos posibles, retrabajar la implementación de las Visiones y darle el tratamiento HD-2D. 

Si bien muchos fans deseaban algo completamente nuevo, esta aproximación está lejos de ser mala, y Octopath Traveler 0 demostró que convertir experiencias free-to-play en títulos tradicionales puede tener buenos resultados. De esta forma, por fin estamos ante Final Fantasy Resonance, la primera entrega de la serie en HD-2D. ¿Qué es exactamente Final Fantasy Resonance? ¿Acaso esto va más allá de un juego móvil en consolas? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.

La historia de los cristales

En su momento, Final Fantasy Brave Exvius recibió múltiples actualizaciones a lo largo de los años que expandieron de forma sustancial una historia que comenzó de una forma bastante sencilla. Sin embargo, la naturaleza de la experiencia impidió que esta aventura tuviera el impacto deseado, y la narrativa tradicional fue sustituida por cameos y eventos protagonizados por Ariana Grande. De esta forma, Final Fantasy Resonance toma las sólidas bases que aquí encontramos y expande cada elemento posible para entregarnos una travesía que, más que ofrecer algo nuevo para la franquicia, rescata los tropos más icónicos y nos presenta un viaje clásico que demuestra que lo tradicional no siempre es malo.

En una tierra pacífica, Rain y Lasswell, caballeros del reino Grandshell, se dan a la tarea de proteger los ocho cristales que mantienen el orden de este mundo. Sin embargo, cuando una orden de caballeros, conocidos como los Sworn Six, comienza a destruir estos objetos de poder místico, nuestros héroes se dan a la tarea de detener a este grupo, reclutar aliados de diferentes naciones y descubrir la verdad detrás de un conflicto que comenzó hace 700 años.

Final Fantasy Resonance, hasta cierto punto, nos presenta una historia muy básica. Los héroes de la luz tienen que detener a los malvados caballeros que amenazan con destruir los cristales del planeta. Esta es la base que encontramos con los títulos clásicos de la serie, y esta nueva entrega no trata de cambiar la fórmula. La estructura narrativa y la forma en la que los eventos transcurren serán muy familiares para aquellos que han experimentado juegos como Final Fantasy I, III, IV y V. Claro, hay un par de giros de tuerca y cada capítulo nos ofrece un pequeño conflicto que le da una mayor variedad al viaje, pero no hay algo que no hayamos visto en el pasado.

No hay algo de malo con esta aproximación, y el enfoque de Final Fantasy Resonance es ser, hasta cierto punto, un homenaje a la serie. El ejemplo claro son las Visiones, las cuales funcionan como clases para los personajes, pero también son fragmentos de Cloud, Clive, Terra y el resto de los protagonistas de las entregas principales de la franquicia. Los enanos vuelven a decir Lali-ho al terminar cada frase y el legado de Cid es parte de la historia. Sin embargo, esto no quiere decir que este título sea solo refrito, ya que también tiene un par de ideas originales.

Las estrellas aquí son los personajes principales. Si bien la mayoría solo protagonizan sus respectivos capítulos, cada uno tiene una participación importante a lo largo de la historia, y cuentan con misiones secundarias que expanden de forma sustancial sus tramas. Estos momentos van más allá de conversaciones banales y combates sin peso. Jake, por ejemplo, es un revolucionario que, una vez que completas su segmento introductorio, se enfoca en entender la relación entre sus padres en medio de un conflicto social. Hay diferentes matices y capaz que le den a cada miembro del equipo una personalidad muy bien construida que va más allá de los tropos que cada uno representa.

Sin embargo, Rain y Lasswell se llevan las palmas, ofreciendo una perspectiva mucho más honesta al tropo de amigos y rivales de lo que uno podría pensar al principio, y su relación se convierte en la piedra angular de uno de los momentos más memorables de toda la aventura. Si eres fan, vas a apreciar todo lo que Final Fantasy Resonance tiene para nosotros y, si no eres tan conocedor, este es un gran punto de entrada para el lado clásico de la franquicia.

Lamentablemente, no todo es perfecto. Al ser un juego que no trata de ir más allá de la narrativa clásica de la serie, la trama se vuelve rápidamente predecible y los personajes caen en lugares muy comunes. El resultado final no es malo, pero tampoco sobresaliente. Si bien su origen como juego móvil tiene parte de la culpa aquí, Lancarse, los desarrolladores, claramente tenían el espacio para ir más allá de la nostalgia y ofrecer algo sustancial para la serie.

Final Fantasy Resonance es un viaje de nostalgia. Incluso si la trama es nueva para muchos, el título utiliza una estructura tradicional y múltiples tropos que muchos ya conocen para contar una historia muy familiar. Sin embargo, esto también da pie a una simplicidad narrativa que vuelve predecible todo lo que ocurre a lo largo de las casi 40 horas que tomará llegar a los créditos. No es un mal trabajo, pero sí uno que no busca ir más allá de su premisa inicial.

HD-2D, mejor que nunca

La idea de ser el primer Final Fantasy en HD-2D trae consigo un gran peso y muchas expectativas. Han pasado ocho años desde el lanzamiento de Octopath Traveler y, desde entonces, cada juego con este estilo visual ha implementado una serie de mejoras visuales que, quizás para aquellos que no prestan mucha atención, no serán tan notables, pero para quienes han experimentado todos estos títulos producidos por Tomoya Asano, podrán notar una evolución clara. Es así que Final Fantasy Resonance toma todo lo que han hecho sus predecesores y nos presenta una experiencia visual espectacular.

Hasta cierto punto, Final Fantasy Resonance funciona como una culminación de todo lo que hemos visto con el HD-2D a lo largo de casi una década. Los escenarios ya no parecen maquetas, sino lugares vivos. Los efectos realistas de iluminación y particulares, acompañados de un buen uso de blur, hacen que este mundo se sienta real. Cada uno de los sprites tiene una gran atención al detalle, en donde es posible apreciar pequeños movimientos corporales que demuestran de mejor forma la personalidad de cada personaje. Es una evolución similar a la que hubo entre Final Fantasy V y VI, en donde los desarrolladores demuestran su dominio de una forma sutil pero cautivadora.

Sin embargo, las grandes estrellas aquí son la cámara y la forma en la que los sprites en 2D interactúan con el ambiente en 3D. Esto es algo que comenzó a cobrar fuerza en la batalla final de Dragon Quest I & II HD-2D Remake, aunque en su momento el resultado no fue el mejor. Afortunadamente, en Final Fantasy Resonance vemos un manejo de estos elementos mucho más refinado, dando pie a cinemáticas que le rinden honor a los altos niveles de producción de la serie, aunque con sus claras limitaciones. 

Aunque es cierto que esto se puede ver como sprites que se mueven a lo largo de un escenario en 3D, algo que puede sonar fácil, la realidad es que los desarrolladores nos presentan una experiencia visual extraordinaria. Los efectos visuales, animaciones, movimiento de cámara extravagantes y el uso adecuado de blur hacen que cada aparición de los Sworn Six esté acompañada de uno de los momentos más impresionantes de toda la aventura. Todo esto junto a una serie de ilustraciones por parte de Kenta Kamada, quien le da una capa adicional a la expresión de los personajes. 

Afortunadamente, el resto de la experiencia recibe el mismo tratamiento. Una vez más, Final Fantasy Resonance no explora algo más allá de los tropos de la serie, pero aun así logra que ciudades magistrales, calabozos místicos y pueblos con inspiración japonesa se vean de una forma espectacular. Hasta cierto punto, el HD-2D nos muestra una realidad alterna en donde el Super Nintendo nunca nos dejó, y los desarrolladores se han encargado de expandir las capacidades de este hardware por más de 30 años. La cereza en el pastel es la exploración en la aeronave en donde es posible mover la cámara. Aunque esto puede sonar muy sencillo, es un salto sustancial para este estilo visual, y el resultado final es espectacular.

Lo único que puede llamar la atención son las Visiones. Al usar el poder de los personajes clásicos de la serie, el título nos presenta con FMVs en donde los protagonistas de otros juegos realizan algún movimiento extravagante, algo que claramente se conservó del free-to-play. Aunque no hay algo necesariamente malo con esto, la calidad de estos videos no es la mejor, al menos en Switch 2, y sí es algo que rompe con la estética que brilla a lo largo del resto de la experiencia.

Para ser el primer Final Fantasy en HD-2D, esta entrega se siente como una culminación de todo lo que Creative Studio 5 y sus colaboradores han conseguido en ocho años. Final Fantasy Resonance luce espectacular y el título utiliza de gran forma todas sus herramientas para presentarnos cinemáticas espectaculares, escenarios cautivadores y momentos que demuestran que este estilo visual es magia pura. No sé cuál será el siguiente paso, pero no puedo esperar para ver cómo es que el siguiente juego del HD-2D se verá.

Transición directa

Si bien la mayoría de los apartados en Final Fantasy Resonance han sido retrabajados para funcionar bajo un modelo más tradicional, la música es algo que se ha mantenido intacto. El mismo soundtrack que escuchamos en Final Fantasy Brave Exvius se puede apreciar en este título, aunque hay un par de novedades. Por si fuera poco, se han agregado voces que logran darle vida a todos los momentos más importantes de la historia.

Para aquellos que no lo jugaron en su momento, la música de Final Fantasy Brave Exvius es espectacular. Noriyasu Agematsu, el compositor, no solo retomó elementos clásicos de la serie, utilizando los icónicos leitmotiv de la franquicia en los temas de batalla y momentos clave de la historia, sino que también nos presentó composiciones completamente nuevas que, si bien no están al nivel de lo hecho por Nobuo Uematsu o Yoko Shimomura, sí nos ofrece un trabajo de gran nivel. Todo esto regresa en Final Fantasy Resonance, acompañado de más de 30 melodías nuevas que se integran de gran forma con el soundtrack original. 

A la par, Final Fantasy Resonance introduce voces, y cada uno de los actores hace un trabajo fenomenal con el material que tienen. Clifford Chapin es un gran Rain, y es capaz de presentar a un personaje muy carismático que siempre ve el lado positivo de las cosas. Sin embargo, la estrella es Alejandro Saab, responsable de Lasswell, y quien cumple su tarea de gran forma cuando llega el momento de protagonizar uno de los momentos más emotivos en todo el juego.

En general, el trabajo de voces es muy positivo. Sin embargo, gran parte del elenco masculino tiene un tono muy similar, y hay momentos en donde parece que varios actores tratan de imitar a Matthew Mercer. Lo peor de esto sucede en un par de escenas en donde puedes cerrar los ojos y no tener idea de quién está hablando debido a que sus rangos son muy parecidos. No es algo que arruine la experiencia, pero sí es muy notorio.

El apartado sonoro y musical de Final Fantasy Resonance es el que menos cambios presenta en comparación con Final Fantasy Brave Exvius, y no hay algo malo con eso. El trabajo original de Noriyasu Agematsu ya era muy bueno, y esto solo permite que más personas tengan la oportunidad de escuchar uno de los soundtracks más interesantes de toda la serie. Si bien el apartado de voces no es perfecto, todos los involucrados hacen una gran labor con el material que tienen, cumpliendo con el nivel emocional que muchas escenas requieren. Pese a no ofrecer modificaciones sustanciales, esta sigue siendo una buena presentación auditiva.

La visión de Final Fantasy 

Transicionar de un juego móvil free-to-play con elementos gacha a una experiencia más tradicional no es sencillo. Final Fantasy Brave Exvius no tenía mecánicas de combate tradicionales y su enfoque estaba en juntar unidades de cinco estrellas, por lo que el título no recompensaba tu habilidad, sino cuánto dinero y tiempo habías invertido en él. Afortunadamente, Final Fantasy Resonance toma un camino clásico, aunque con una variación interesante en uno de los sistemas más icónicos de la franquicia. El resultado será familiar para muchos, con la suficiente profundidad para que cada jugador logre expresarse de la forma que desee, pero sin llegar a ofrecer algo nuevo.

Final Fantasy Resonance es un juego muy tradicional, al grado de que parece ignorar todo lo que se hizo después de Final Fantasy VI. Esto significa que aquí encontramos una experiencia que será familiar para muchos, pero que carece de la cautivadora complejidad que hay en gran parte de la serie. Aquí tenemos combates por turnos. Si bien no hay un sistema de Active Time Battle, el título sí cuenta con una barra de prioridad, similar a la que vemos en Final Fantasy X, dándonos una idea del orden de acciones a nuestra disposición.

A la par, cada enemigo cuenta con una barra de stagger, por lo que los combates requieren que utilices todas tus habilidades para abusar de las debilidades elementales de tus rivales y dejarlos al descubierto para obtener turnos adicionales y causar la mayor cantidad de daño posible. Una vez más, estas no son ideas nuevas, pero todo esto es ejecutado de una buena forma, lo cual da pie a combates divertidos, retadores y en donde las batallas contra jefes funcionan como pequeños acertijos. 

Cada personaje tiene una clase establecida, como Fina, quien es la maga blanca, o Rain, el cual funciona como un paladín. Esto significa que, al subir de nivel, cada guerrero obtendrá habilidades específicas que los ayudan a cumplir cierto rol en el equipo. Notablemente, Final Fantasy Resonance incita constantemente a experimentar con cada miembro y descubrir la sinergia que pueden tener. Gracias a que todos se sienten lo suficientemente únicos, es imposible casarse con una composición y cada uno tiene algo que los hace resaltar del resto.

Lid, por ejemplo, no obtiene muchas habilidades al subir de nivel. En su lugar, hay que completar misiones secundarias para mejorar a un chocobo robótico que causa mucho daño, con un movimiento especial que va incrementando de poder conforme más escapemos de batallas. Nichol, por su parte, se enfoca en darle mejoras momentáneas al equipo. Notablemente, Jake cuenta con acciones que solo se activan al tener cierto nivel de suerte, algo que se puede escalar de forma manual con ciertos ataques.

Hay buenas opciones dentro de Final Fantasy Resonance y, si esto no es suficiente para ti, el juego introduce el sistema de Visiones. A lo largo de la aventura, puedes conseguir cristales que albergan a uno de los protagonistas de los 16 juegos principales de la serie. Cada uno cuenta con diferentes roles y habilidades que puedes ir mejorando conforme suban de nivel. Esto es, básicamente, los trabajos. ¿A Fina le hace falta poder elemental? Equípale a Terra y ahora lanza magia muy poderosa. ¿Lasswell no tiene la suficiente defensa? El Warrior of Light le dará movimientos enfocados en proteger al equipo. 

Hay bastantes Visiones, por lo que experimentar es algo que el juego incentiva en todo momento. A la par, cada uno de los trabajos sube de nivel, permitiendo que cada personaje equipe ciertas habilidades y consiga aumentos de estadísticas permanentes. No es algo tan complejo como el Tablero de Licencias en Final Fantasy XII, pero sí le da una mayor variedad al combate. 

Desde un punto de vista mecánico, las Visiones son un sistema de trabajos muy tradicional que será familiar para todos aquellos que se han adentrado en este género. Sin embargo, es innegable que pelear junto a Cloud, Clive, Terra, Tidus y el resto de los héroes icónicos de la serie es algo magnífico como fan. A esto hay que sumarle las extravagantes cinemáticas que se activan una vez que logras romper la barra de stagger de todos los enemigos y que hay varios movimientos únicos que representan de gran forma a los respectivos héroes; como el hecho de que Mug es exclusivo de Zidane, o que Cecil tiene acceso a las magias de oscuridad y luz más poderosas del juego.

Sin embargo, el sistema de Visiones está lejos de ser perfecto. Dentro de todos los trabajos, solo hay como dos enfocados en la magia blanca, casi no hay de soporte y la mayoría están orientados en el daño elemental físico o mágico. Esto significa que muchos personajes clásicos se llegan a sentir redundantes. Incluso cuando el título incentiva a la experimentación, es fácil casarse con una sola clase. A la par, faltó representación de spin-offs y cada título debió tener dos exponentes. En su lugar, hay un par de personajes nuevos que desentonan.

Más allá del sistema de Visiones, Final Fantasy Resonance no presenta algún elemento nuevo o idea que lo haga resaltar dentro del género. El diseño de niveles en calabozos es muy tradicional, los encuentros aleatorios están de regreso, los acertijos son básicos y la exploración usualmente es recompensada de gran forma. Como ya lo mencioné, el título parece que olvida todo lo que ha pasado en la industria desde el lanzamiento de Final Fantasy VI y, para muchos, esta aproximación mucho más tradicional va a funcionar. Los elementos reconocibles y la falta de sorpresas es reconfortante y hace que esta experiencia sea muy amigable para todo tipo de jugador. Sin embargo, quienes esperaban algo más complejo, seguramente se decepcionaron.

Final Fantasy Resonance es un gran viaje. Es una aventura muy tradicional que no se avergüenza de su pasado, sino que desea brillar por medio de los aspectos más clásicos del género. Las Visiones, pese a que no cumplen con todo su potencial, son un gran sistema de trabajos que le dan una mayor variedad a un sólido sistema de combate. Aunque el resultado final no ofrece algo que no enconetremos en otro lado, esto hace que la experiencia sea algo que cualquiera puede disfrutar, sin importar si llevan jugando por más de 40 años o se adentraron a los JRPG hace poco.

Como hace 30 años

Al igual que los cristales que albergan a los personajes clásicos, Final Fantasy Resonance es una pequeña cápsula de tiempo. El trabajo de Lancarse nos transporta al pasado, a una época más simple. La historia es sencilla, pero llena de carisma con personajes bien construidos. Si bien la estructura está llena de tropos y la narrativa es muy reconocible, este sigue siendo un viaje muy entretenido que todos pueden apreciar.

Uno de los mayores logros de Final Fantasy Resonance es su apartado visual. Creative Studios 5 y Lancarse nos presentan el HD-2D más impresionante hasta el momento, representando una evolución clara para este estilo visual. Es simplemente magnífica la forma en la que los desarrolladores le han dado vida a este mundo y, pese a no tener el presupuesto de algo como Final Fantasy XVI, esta entrega cuenta con una presentación que demuestra que cada centavo fue utilizado de la mejor forma posible.

Si bien el apartado sonoro es muy idéntico al que encontramos en Brave Exvius, Final Fantasy Resonance le da su más que merecido espacio a uno de los soundtracks menos apreciados de toda la serie. A la par, las nuevas composiciones y el trabajo de voces nos ofrecen el paquete completo.

Final Fantasy Resonance nos lleva al pasado. Este es un juego con bases muy clásicas y sistemas tradicionales que no busca reinventar lo que ha demostrado funcionar. No hay algo de malo con esta aproximación, y muchos estarán más que contentos con un juego que va directo al punto. Incluso es de admirarse la forma en la que esta entrega toma las bases de Brave Exvius y las transforma en una experiencia digna de llegar a consolas y PC. Sin embargo, no esperen algo más allá de esto, ya que el objetivo del juego es celebrar el legado de Final Fantasy.

Aunque sería interesante que Creative Studio 5 le dé este mismo tratamiento a algo como War of the Visions: Final Fantasy Brave Exvius, me encantaría ver otro trabajo original dentro de la línea del HD-2D o incluso una secuela a Octopath Traveler, The Adventures of Elliot o Triangle Strategy. Sin importar cuál sea el siguiente paso, estoy seguro de que estaremos ante una experiencia imperdible.

Sebastian Quiroz
Sebastian Quiroz
27 años. Editor en Atomix.vg. Consumidor de la cultura pop.
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