PLATAFORMA
PC, PS5, XBOX SERIES X, XBOX SERIES S,
PLATAFORMA RESEÑADA
PS5,
DESARROLLADOR
Remedy Entertainment
PUBLISHER
Remedy Entertainment
FECHA DE SALIDA
24/09/2026

Remedy expande su universo
Cuando hablamos de voces únicas dentro de la extensa industria de los videojuegos, por lo general señalamos a equipos independientes o autores con una visión muy clara. Sin embargo, Remedy Entertainment logra sobresalir dentro de los estudios AAA. Incluso desde sus inicios, este grupo fue capaz de presentarnos ideas únicas que capturaron la atención de millones de jugadores, pero no fue sino hasta Alan Wake que encontraron el estilo tan particular por el cual son conocidos hoy en día. Inspirados por Stephen King y David Lynch, mentes creativas como Sam Lake y Mikael Kasurinen nos ofrecieron experiencias tan especiales que hoy en día son recordadas con cariño, como es el caso de Control y, seguramente, sucederá lo mismo con Control Resonant.
En el 2019, Control nos presentó un extenso universo lleno de anomalías que parecen sacadas directamente de un episodio de The Twilight Zone. Afortunadamente, este trabajo no se limitó solo a una premisa atractiva y una historia enganchadora, ya que el estudio también nos ofreció un sistema de combate basado en físicas con elementos de disparos en tercera persona y poderes sobrenaturales. El resultado fue un juego espectacular que dejó en claro que Remedy Entertainment tenía mucho que contar en este mundo. Es así que hace un par de años se confirmó que una secuela ya estaba en desarrollo y, después de esperar más de lo deseado para algunos, Control Resonant ha llegado a nuestras manos.
Más que ser una secuela directa de Control, esta nueva entrega es la siguiente producción AAA de Remedy Entertainment, la cual llega en un periodo cargado de todo tipo de competidores. De esta forma, el estudio finlandés no solo quiere expandir su universo, sino que también está listo para mostrarnos que el fracaso de FBC: Firebreak solo fue un tropiezo y no una señal de su futuro. ¿Es Control Resonant la experiencia que todos estábamos esperando? ¿Cómo es que la fórmula de esta serie se expande con la inclusión de un mundo abierto? Descubre las respuestas a estas y todas nuestras interrogantes en nuestra Atomix Review.
Twilight Zone
Al ser una secuela directa de Control, Control Resonant no pierde tiempo reintroduciendo conceptos o recapitulando eventos pasados, aunque sí hay un pequeño resumen de la previa aventura en el menú principal. En su lugar, esta entrega expande sustancialmente este universo al presentar nuevos personajes y desarrollar aún más al elenco que muchos ya conocen. Aunque esto puede sonar abrumador para algunos, Remedy hace un gran trabajo al crear un vínculo emocional que logra capturar la atención del jugador inmediatamente y va más allá de su premisa sobrenatural, presentándonos la tragedia de un niño que carga con demasiado en su espalda.

Siete años después de los eventos de Control, la Oficina Federal de Control, o FBC por sus siglas en inglés, es atacada por una entidad conocida como The Patterning. Sin la posibilidad de contenerla en esta secretaría, el enemigo de otra dimensión escapa y ataca Manhattan, convirtiendo al distrito en una pesadilla en donde nada tiene sentido. Sin embargo, esto también despierta a Dylan Faden, hermano de la protagonista del juego pasado, quien se da a la tarea de resolver este problema para enmendar sus pecados pasados y, en el proceso, encontrar a Jesse Faden, quien ha desaparecido en medio de este caos.
Control Resonant, similar a su predecesor, cuenta con un objetivo muy directo. Dylan debe detener a The Patterning y salvar Manhattan. Sin embargo, esta tarea es más complicada, por lo que la trama va evolucionando de una forma exponencial hasta llegar a un buen clímax. Aunque la misión de nuestro protagonista es lo suficientemente atractiva, la verdadera estrella de la secuela son sus personajes y la relación que hay entre ellos. El resultado es una aventura que se puede disfrutar en diversos niveles.

Por un lado, los personajes están muy bien construidos. El guion nos presenta interacciones entretenidas en donde cada miembro del elenco cuenta con una personalidad muy marcada y la relación entre ellos es capaz de cautivar a los jugadores. Dylan, por ejemplo, es una persona que fue raptada y maltratada desde niño, solo para después pasar siete años en un coma. Aquí vemos a alguien inseguro que, en más de un sentido, aún actúa como alguien de 12 años, y eso se ve reflejado en la forma en la que habla con Zoe, su aliada principal, o Arish, con quien comparte un trágico pasado.
Gracias a que el juego nos presenta un pequeño sistema de conversación, cada jugador verá una cara diferente de Dylan, quien puede ser tan agresivo o sumiso como uno lo desee y, en ningún momento, estas diferentes respuestas chocan con el personaje que está frente a nosotros. A la par, el resto del elenco es igual de atractivo. Zoe, por ejemplo, va más allá de ser solo nuestra superior en esta misión y, conforme avanza la aventura, es fácil ver cómo el vínculo que tiene con el protagonista crece de una forma natural. Pope y Arish, quienes aparecieron en Control, también nos presentan nuevas facetas de su personalidad a causa de la crisis que tienen que manejar, ocasionando que cada uno tenga interacciones muy variadas con el héroe.

Todos y cada uno de los personajes principales y secundarios están muy bien manejados. Si bien detener a The Patterning es la misión principal, el verdadero enfoque de Control Resonant está en explorar la tragedia de Dylan Faden y la bien construida relación que tiene con Jesse Faden. Esto da como resultado una espectacular secuencia que será recordada por años y es un ejemplo de cómo este medio interactivo nos ofrece herramientas únicas para contar historias que no pueden existir en otra forma de expresión artística.
Por si esto fuera poco, Control Resonat no se olvida de las bizarras historias secundarias y excéntricos personajes menores que le dan un color especial al universo de Remedy. Desde gemelas que se multiplican, pasando por una interminable fiesta de karaoke, hasta un perro telequinético que ha perdido su juguete favorito, esta representación de Manhattan nos pinta un mundo con un gran sentido del humor, pero que también está dispuesto a rompernos el corazón o espantar al jugador.

Si bien la narrativa de Control Resonant no es perfecta, con un inicio lento y un par de momentos muertos a la mitad, es indiscutible que Remedy nos ha presentado un viaje emotivo que demuestra los mejores valores de este estudio. La trama expande sustancialmente el universo que han construido a lo largo de los años; y las aventuras secundarias le dan vida a esta realidad al punto del colapso. Sin embargo, la verdadera estrella es Dylan y la forma en la que se relaciona con el resto del elenco. El aspecto sobrenatural sirve para atrapar a cualquiera, pero el enfoque humano convierte a esta secuela en una de las mejores historias que el estudio ha creado hasta el día de hoy.
Ilusión óptica
La rareza de Remedy no solo se limita a sus extravagantes historias y atractivos sistemas, ya que el estudio se ha caracterizado por combinar diferentes elementos visuales para crear una identidad sobresaliente de las manos de su Northlight Engine, el cual han usado en Control Resonant para presentarnos una fantástica representación de Manhattan y una serie de diseños que solo pueden ser descritos como una fusión entre una pintura de M.C. Escher y un viaje estimulado por drogas.

Control Resonant es un juego de contrastes. Aquí encontramos a un Manhattan que lucha por conservar su identidad, con diversas tiendas y parques que están siendo absorbidos por una entidad que es imposible de comprender. Esto resulta en calles que se han elevado, zonas cubiertas por moho que no para de crecer y edificios que se están derritiendo al mismo tiempo que derraman gas color rojo. Todo y nada tiene sentido. Remedy nos presenta diseños que son lo suficientemente reconocibles, pero con una serie de cambios que dejan en claro el problema al que se enfrenta nuestra realidad.
A la par, aquí encontramos criaturas infectadas por The Patterning y The Hiss, dando como resultado enemigos que no tienen una forma clara, pero que tratan de aparentar humanos y animales sacados desde nuestra peor pesadilla. Por si esto fuera poco, el juego también es capaz de encerrarnos en laberintos que parecen construidos con espejos, cubiertos con un agobiante tono rojo que ataca al jugador y en donde ciertas estructuras funcionan como si estuvieran en medio de un glitch. Es imposible no asombrarse con la forma en la que Remedy ha creado un mundo en donde, al pasar por una puerta, puedes entrar a una calle muy normal a un agujero sin fondo en donde las leyes de la física desaparecen por completo.

Todo esto culmina en secciones en donde ya no recorremos calles y escalamos edificios, sino que estamos ante estructuras que giran alrededor de nosotros y en donde genuinamente sientes que te encuentras dentro de una pintura de M.C. Escher. El techo es el suelo y caminar sobre las paredes es normal. Lo mejor de todo es que Control Resonant no solo utiliza estos elementos para crear una imagen muy impresionante, sino que también emplea todas estas ideas en secciones que se convierten en los momentos más atractivos de la historia.
Sin embargo, no todo es perfecto. Al igual que su predecesor, Control Resonant nos presenta modelos y animaciones muy robóticas. Es cierto que, hasta cierto punto, estos elementos pueden crear una atmósfera extraña que beneficia sus aspectos sobrenaturales, pero la mayoría de estas interacciones son presentadas de una forma mucho más natural, por lo que ver cómo Dylan y el resto del elenco solo se mueven cuando tienen algo que decir y cuando cierran la boca se convierten en maniquíes demuestra que el estudio tuvo que realizar un par de recortes para cumplir con su fecha de lanzamiento y evitar salirse del presupuesto.

Aunque el título trata de alejar la atención del jugador de estos movimientos robóticos y expresiones fáciles de hace dos o tres generaciones con una cinematografía dinámica, es imposible no notar cuando un personaje claramente es un programa, algo que disminuye el impacto del guion y las buenas actuaciones. No es el fin del mundo, pero sí es algo que ha afectado a Remedy desde hace tiempo y parece que no tienen intención de remediar, al menos por el momento.
Afortunadamente, Control Resonant aprovecha cada oportunidad que tiene para presentarnos videos con gente real u otro estilo visual. Sin embargo, esta secuela va un paso más allá gracias a una extensa secuencia en donde rompe la cuarta pared para explorar los traumas de Dylan de una forma que le sacará una sonrisa a todos los fans y, aunque me gustaría discutirla, no pienso arruinarla para ustedes.

Control Resonant es una gran experiencia visual. El diseño de personajes y monstruos va de la mano con previos trabajos dentro de este universo. La forma en la que Manhattan es transformada hasta hacer que el jugador se sienta en un mal viaje y la manera en la que utiliza sus ideas originales para presentar secciones que se quedarán en la mente de todos los usuarios es simplemente impresionante. Aunque el resultado final no es perfecto, es indiscutible que Remedy tuvo una visión clara y la ejecutó de la mejor forma posible.
El soundtrack para el fin del mundo
Pese a no ser tan extravagante como el resto de sus apartados, la presentación sonora le da forma al mundo de Control Resonant por medio de un diseño de audio que va de la mano con la extraña situación en la que nos encontramos. A la par, el soundtrack nos ofrece una combinación entre composiciones que ayudan a elevar cada escena posible y momentos en donde la música se convierte en la estrella del juego. Todo es complementado con actuaciones de voz de primer nivel que funcionan a la perfección con el guion que Remedy nos presenta en esta ocasión.

El mundo de Control Resonant es muy extraño. Pocas cosas tienen sentido y los enemigos provienen de otra dimensión. Esto no solo se transmite de forma visual, sino que también se puede apreciar por medio de un diseño sonoro que le da forma a lo amorfo. El título cuenta con los efectos indicados para representar la creación instantánea de un arma de otra dimensión, los gritos de una criatura infernal al ser derrotada y la manera en la que la gravedad cambia en un instante. El trabajo de Remedy cobra vida gracias a un esfuerzo que, para muchos, pasará desapercibido.
Del otro lado, Control Resonant nos presenta un gran soundtrack. Si bien muchas de las canciones creadas específicamente para este juego funcionan como un acompañante, también es cierto que, al igual que otros trabajos del estudio, aquí encontramos composiciones que protagonizan ciertas secciones de una forma diegética. Zoe es una melómana y aprovecha cada oportunidad posible para presentarnos una selección musical con artistas inspiradas en Florence + the Machine y Grimes, en donde el synthwave y el metal acompañan a Dylan en laberintos interminables, en el ascenso de un edificio que llega hasta las nubes y más segmentos que se convierten en momentos sobresalientes en la aventura.

Todo esto se complementa de gran forma con una serie de actuaciones de primer nivel. Sean Durrie es perfecto como Dylan, quien encapsula de fantástica forma sus inseguridades, emociones reprimidas y la enorme culpa que carga. Frankie Kevich también logra sobresalir gracias al espectacular apoyo que Zoe nos ofrece a lo largo de la aventura, siendo firme, vulnerable y graciosa cuando más se necesita. No hay una sola mala actuación, y todo el elenco nos ofrece interpretaciones que merecen ser reconocidas durante la siguiente temporada de premios.
Control Resonant nos ofrece un impecable apartado sonoro. Mi única queja es que quiero más de la playlist de Zoe. La música es fenomenal, el diseño sonoro funciona a la perfección y las actuaciones le dan vida al gran trabajo de Remedy. El estudio siempre ha sobresalido en este aspecto y, si bien no tenemos algo tan fuerte como Take Control de Old Gods of Asgard o Night Springs de Keira, no puedo esperar para tener un CD con todo lo que Petri Alanko y sus colaboradores han creado.
Dylan toma Manhattan
Tras caracterizarse por experiencias lineales, Control Resonant es una completa incursión en el género del mundo abierto. Si bien en la entrega pasada coquetea con un diseño mucho más abierto dividido por zonas, en esta ocasión los desarrolladores dan un gigantesco salto que, lamentablemente, tarda algo de tiempo en aprovechar las habilidades de Dylan. Pese a sus tropiezos, Remedy nos presenta una aventura muy entretenida que bien pudo funcionar con una estructura más tradicional.

Control Resonant tiene dos pilares. El primero de estos es el combate. En esta ocasión dejamos de lado los disparos en tercera persona y Remedy nos presenta un sistema estilo hack and slash, en donde Dylan tiene a su disposición múltiples armas y habilidades para derrotar a todos los enemigos que tiene frente a él. Aquí, el título nos presenta mecánicas simples que, aunque pueden parecer simples, ocultan una buena profundidad. A la par, los desarrolladores nos ofrecen las suficientes opciones para que los enfrentamientos sean entretenidos y cada jugador pueda expresarse de la forma que más le agrade.
Dylan cuenta con un ataque ligero, uno fuerte y un finisher. El juego nos presenta tres opciones diferentes para cada uno. De esta forma, puedes golpear primero con un par de dagas, dando pie a un finisher en forma de guantes de box para después utilizar una ofensiva fuerte con un mazo gigante que puede lanzar a los enemigos al aire. Esta es solo una combinación, y el juego te incita a experimentar con todo lo que tienes a tu disposición. Aunque los combos son sencillos y no hay una forma de combinar los movimientos, cada opción permite que puedas entrar a cada enfrentamiento con una mentalidad diferente.

A la par, tenemos a nuestra disposición diferentes árboles de habilidades, uno para cada arma y otro para los poderes de Dylan, y todos expanden de forma sustancial los elementos a nuestra disposición y, con el tiempo, opciones que parecen no funcionar con tu estilo de juego cobran mayor peso. Todo esto se complementa de gran forma con las habilidades especiales del protagonista. Control Resonant nos permite atacar con puños de fuego, lanzar veneno de los dedos, invocar a un aliado momentáneo y mucho más.
Notablemente, el título cuenta con un sistema elemental en donde, por ejemplo, el veneno no solo le hace daño gradual a los enemigos, sino que funciona como un componente que, al combinarlo con fuego, crea una explosión que daña todo a tu alrededor. Por si fuera poco, el árbol de habilidades de Dylan ofrece varios beneficios dependiendo de tu estilo de juego. Al final de mi partida, me enfoqué en crear aliados que rebajan las resistencias elementales y envenenaban todo lo que estaba frente a ellos. Esto no solo significaba que los ataques de fuego fueron mi enfoque, sino que cada invocación me daba más vida por la forma en la que me moví por el árbol de habilidades.

Este es solo un ejemplo. Control Resonant, pese a tener bases simples en la superficie, esconde un extenso sistema de personalización que te permite jugar de diferentes formas. Claro, es fácil casarse con una estrategia, pero incluso si piensas que has encontrado una fórmula que funciona para ti, el título sigue presentando situaciones en donde la experimentación es recompensada. Todo esto se complementa con enemigos muy bien diseñados.
Cada criatura tiene debilidades y fortalezas específicas. Por ejemplo, los monstruos de moho son muy susceptibles al fuego, mientras que las criaturas de The Patterning son resistentes a los ataques normales. Sin embargo, no basta con solo atacar y ya. Cada enfrentamiento nos presenta con rivales principales y carne de cañón, quienes seguirán apareciendo hasta que le ganes a los líderes de cada grupo. Lo interesante es que todos tienen una barra de stagger que, al llenarla, da pie a un ataque que los derrota al instante y te da una pequeña mejora de ataque.

Los enfrentamientos te obligan a encontrar el balance entre lidiar con los líderes que representan el verdadero problema y la carne de cañón que solo existe para molestar y darte vida al derrotarlos. Es un gran ritmo y, pese a que la variedad se acaba rápidamente, siempre es entretenido comenzar un enfrentamiento para ver cómo es que puedes usar tus habilidades de la mejor forma posible. Claro, las grandes estrellas aquí son los jefes, quienes no solo ofrecen un mayor reto, sino que cuentan con un diseño más avanzado que no solo te pide usar las habilidades ofensivas de Dylan, sino también emplear de la mejor forma sus poderes de movimiento.
El segundo gran pilar de Control Resonant es la exploración. Al ser un juego de mundo abierto, el título le da un gran peso a la forma en la que recorres Manhattan y las actividades que aquí encuentras. En este sentido, el trabajo de Remedy comienza de una forma muy tradicional. Dylan tiene un doble salto más la oportunidad de levitar por un par de segundos, así como dos dashes y, eventualmente, la habilidad de cambiar la gravedad en ciertas zonas y jalarse a los techos de los edificios.

Estas herramientas son empleadas de buena forma al inicio del juego, en donde el diseño de niveles es bastante tradicional. De cierta forma, Control Resonat toma un par de ideas de títulos como inFamous y Sunset Overdrive, aunque con una movilidad un poco más lenta. Es entretenido recorrer las calles de Manhattan y encontrar la forma de subir a los techos y llegar a cierto punto de la forma más rápida posible. Sin embargo, el diseño es básico y no aprovecha por completo la identidad de la serie.
Afortunadamente, las últimas dos áreas sí son extravagantes. Aquí dejamos de lado Manhattan para viajar a espacios fuera de la realidad en donde atravesar una zona se convierte en un acertijo muy divertido de resolver. El enfoque está en dejar de pensar de forma tradicional y utilizar el cambio de gravedad para escalar el suelo, saltar al techo de una estructura y caminar por las paredes para llegar a un cuarto que está de cabeza. Es extremadamente entretenido descubrir la forma efectiva de algo tan sencillo como cruzar la calle y, cuando llega el momento de pelear contra enemigos, tienes que pensar en cuatro dimensiones.

Ahora, Control Resonant es inconsistente con la forma en la que su mundo abierto funciona. Por un lado, la sección de Manhattan tiene un diseño más plano, sin llegar a ser malo, pero incita a la exportación y nos ofrece muchas actividades espontáneas. Por otro lado, las áreas fuera de este distrito utilizan de fantástica forma las habilidades de Dylan, pero no ofrecen mucha variedad. Claro, todas comparten objetivos menores, como detener patrones o vencer enemigos fuertes, pero hay una clara diferencia entre el tipo de misiones que encontramos en cada parte.
Al explorar, Manhattan te recompensa con misiones secundarias muy divertidas que no están marcadas en el mapa, por lo que genuinamente sientes que te has encontrado con algo inusual. Sin embargo, las áreas fuera de este distrito no tienen algo similar, simplemente son los objetivos principales y un par de tareas adicionales menores. En este sentido, el mundo de Control Resonant es inconsistente sin llegar a ser malo. En cualquier zona te vas a divertir y puedes pasar horas y horas tratando de completar cada actividad que te marca el mapa, pero el juego nunca cumple con todo su potencial.

Incluso con esta inconsistencia, Control Resonant sigue siendo un juego divertido, con un buen diseño de niveles, fantásticas misiones secundarias, un gran sistema para recorrer el mundo, así como objetivos principales que combinan de gran forma secuencias que siguen un guion y el mundo abierto. Todo se mezcla con un gran sistema de combate con la suficiente profundidad para que puedas experimentar con todo lo que Remedy nos presenta. No hay duda alguna, Control Resonant es una sensacional experiencia que demuestra que el salto que dio Remedy Entertainment fue efectivo, incluso si se tambaleó un poco.
De lo mejor del 2026

Control Resonant es extraordinario. Si bien es posible encontrar detalles y problemas al tratar de analizar cada pequeño detalle, en el marco general el título nos ofrece una aventura divertida que brilla en todos sus apartados. Aunque es cierto que su trama principal es cautivadora, la historia de esta entrega brilla al momento de explorar a Dylan Faden y ver cómo es que este personaje crece al interactuar con el resto del elenco. Aquí encontramos algo desgarrador que hará que cualquier persona con una buena relación con su hermana o hermano logre sentir algo en su corazón.
Pese a que los modelos de personajes y animaciones necesitan un trabajo adicional, Control Resonant nos presenta un impresionante mundo que resalta cada vez que decide alocarse y presentarnos estructuras y diseños que parecen sacados de un mal viaje. Todo esto se complementa con un fantástico apartado sonoro que le da vida a este mundo por medio de un espectacular diseño de audio, actuaciones de voces de primer nivel y un soundtrack que no solo es un acompañante, sino un personaje más en el viaje de Dylan.
El combate de Control Resonant se presenta como algo muy simple, pero debajo de esto encontramos sistemas complejos que le dan al jugador las suficientes herramientas para expresarse de la forma que más le agrade. Si bien el diseño del mundo abierto es inconsistente, es innegable que recorrer Manhattan y sus áreas aledañas es divertido. Las habilidades de Dylan funcionan a la perfección para explorar este mapa y los mejores momentos suceden cuando el título rompe con los estándares y nos presenta ideas que rara vez vemos en otros lados.
Remedy Entertainment nos ha entregado una estupenda experiencia. El juego no está libre de problemas, pero sus aciertos opacan sus defectos. Control Resonant no solo es el siguiente capítulo en el universo de este estudio, sino una sensacional aventura que todos deben jugar en el 2026. Es algo que no te puedes dar el lujo de ignorar.









































































