PLATAFORMA
PC, PS5, XBOX SERIES X, XBOX SERIES S,
PLATAFORMA RESEÑADA
PS5,
DESARROLLADOR
Bit Reactor
PUBLISHER
Electronic Arts
FECHA DE SALIDA
27/08/2026

En una galaxia muy, muy lejana…
Star Wars es una de las propiedades más importantes en la cultura popular. Lo que comenzó como una odisea espacial dirigida por un joven George Lucas, se ha convertido en una franquicia multimedia que constantemente nos entrega productos dentro de diferentes géneros. Cuando hablamos de videojuegos, hemos visto todo tipo de experiencias. Desde plataformeros que tratan de adaptar las historias originales, pasando por aventuras de acción que exploran nuevos rincones de este universo, hasta competencias de baile que muchos quieren olvidar. Pese a tener un largo repertorio de títulos abarcando casi 50 años, aún hay espacio para llevar a los jugadores a nuevos horizontes o, al menos, a lugares no tan conocidos.
Aquí es donde entra Bit Reactor. Este estudio abrió sus puertas gracias a la colaboración de múltiples desarrolladores que, a lo largo de sus carreras, trabajaron en series como XCOM, Civilization, Gears of War y Elders Scrolls Online. Considerando su experiencia en el medio, los desarrolladores consiguieron un acuerdo con EA y Lucasfilm con el objetivo de crear un juego de estrategia en el universo de Star Wars. Aunque parece que esta es una unión muy obvia, realmente no hemos visto muchas producciones que combinan estas dos ideas, en parte debido a que este tipo de juegos no son tan populares. Tan solo hay que ver lo que sucedió con Marvel’s Midnight Suns, título que, pese a usar una propiedad muy popular, no cumplió con las expectativas de venta de Take-Two.
Pese a un antecedente preocupante, Bit Reactor nos presenta Star Wars Zero Company, un juego de estrategia estilo XCOM que busca capturar la atención de todos los jugadores con una serie de sistemas de personalización complejos, una historia atractiva y una presentación que le rinda honor al extenso legado de esta propiedad. ¿Es Star Wars Zero Company el título que todos estaban esperando? ¿Acaso estamos ante algo más que solo XCOM con una skin de Star Wars? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.
Héroes en ambos lados
Star Wars Zero Company, en más de un apartado, toma ideas que han demostrado tener resultados positivos en el pasado. Esto es algo que se puede ver claramente en el gameplay, pero Bit Reactor también se ha encargado de recorrer terreno familiar al momento de presentar su historia. No hay algo necesariamente malo con esto, y el estudio hace todo lo posible para crear giros e ideas interesantes que le otorgan una identidad propia a su título, incluso si las bases del esqueleto son más que conocidas, especialmente para los fans de este universo.

En medio de la interminable guerra entre la República y los Separatistas, un grupo de mercenarios, conocidos como Zero Company, son contratados con el objetivo de detener a The Coil, un culto que amenaza con esparcir una plaga a lo largo de toda la galaxia. Tras ver el peligro que este grupo representa, el comandante Hawks, nuestro protagonista, no tiene más remedio que aceptar este trabajo y detener a esta secta antes de que la Guerra de los Clones llegue a su fin.
Pese a que la premisa inicial es muy atractiva, Star Wars Zero Company cuenta con un ritmo narrativo bastante extraño. La primera mitad de la aventura carece del peso necesario para esta trama. Aquí encontramos misiones genéricas en donde los mercenarios tienen que recolectar información o tratar de detener una operación de The Coil, por lo que muchos de los eventos que aquí transcurren no llegan a sentirse tan importantes como deberían. Sin embargo, eventualmente surgen momentos llamativos que sí nos presentan momentos más extravagantes, como sobrevivir un asedio en compañía de Anakin Skywalker o recuperar un planeta de las garras de los Separatistas.

A la par, y sin dar muchos spoilers, la segunda mitad del título cambia este balance, con misiones más interesantes que nos presentan un giro atractivo para la trama. El ritmo de Star Wars Zero Company es todo menos consistente. Bit Reactor nos ofrece una montaña rusa en donde los puntos altos y los puntos bajos son muy notorios. El trabajo del estudio es muy similar a las precuelas, en el sentido de que los momentos más llamativos son escenas memorables de esta guerra espacial, pero el resto de la experiencia es poco atractiva.
Star Wars Zero Company nos presenta una trama muy sencilla de seguir. El conflicto principal entre nuestro grupo de mercenarios y The Coil nos ofrece la excusa perfecta para visitar algunos momentos importantes a lo largo de la Guerra de los Clones, evento que se desarrolla entre Attack of the Clones y Revenge of the Sith. Aunque esto podría significar que hay una infinidad de oportunidades de cameos y la necesidad de consumir material adicional para entender qué está pasando, la realidad es que Bit Reactor no se preocupa mucho por el conflicto entre Separatistas y la República. En su lugar, el enfoque está en el elenco principal y la relación que hay entre ellos.

Bit Reactor claramente pasó bastante tiempo tratando de crear un elenco lo suficientemente atractivo para hacer que su sistema de muerte permanente tuviera un mayor peso, algo similar a Fire Emblem. Sin embargo, los resultados son mixtos. Una vez más, los desarrolladores nos presentan ideas que serán muy familiares para los fans de Star Wars y, pese a que el guion trata de darle una identidad única a cada unidad principal, la realidad es que ya hemos visto sus problemas en otros lados. Tel-Rea Vokoss, por ejemplo, es una padawan que se une a Zero Company debido a que The Coil asesinó a su maestro. Sin dar muchos spoilers, su historia es una mezcla entre conceptos que ya vimos con Ahsoka y Cal Kestis.
El único aspecto llamativo que aquí encontramos es el hecho de que Zero Company está compuesto por Separatistas y aliados de la República. Sin embargo, esto es algo que rara vez se explora, más allá de un par de misiones entre dos personajes en particular. Al igual que el ritmo de su trama, las relaciones entre personajes están por todos lados. Hay momentos en donde es genuinamente interesante ver a los mercenarios interactuar como compañeros, pero también hay ocasiones en donde nadie tiene algo que aportar a los eventos que aquí transcurren.

Esto tiene una explicación. Star Wars Zero Company cuenta con muerte permanente, por lo que los desarrolladores no podían arriesgarse a integrar de forma más sustancial al elenco secundario, lo cual crea una desconexión tangible que es difícil de ignorar. Claro, si juegas tus cartas bien y mantienes con vida a Trick o Cly, podrás disfrutar de un par de interacciones llamativas, pero nada tan importante que amerite tratar de hacer todas las misiones para ver qué reacción tiene tu equipo a cierto suceso.
Afortunadamente, el juego trata de compensar esto con misiones exclusivas para el elenco secundario. Sin embargo, y como ya lo mencioné, el esqueleto que todos conocemos hace que estas aventuras opcionales terminen por ser muy predecibles. Cly, por ejemplo, es una Mandalorian que busca venganza con otros miembros de su clan. Esto suena interesante, pero su actitud de lobo solitario incapaz de tener alguna emoción evita que el jugador logre simpatizar con su conflicto.

La trama, sin ser algo tanto destacable, es capaz de presentarnos un viaje interesante que puede cautivar a todos los jugadores. Los fans van a apreciar todos los guiños y referencias al universo de Star Wars. Desde viajar a Lothal hasta pelear junto a Anakin. Sin embargo, Star Wars Zero Company tiene una historia con más altibajos de los que a muchos nos gustaría ver. La primera mitad no es tan fuerte como debería, aunque la segunda cuenta con momentos mucho más atractivos y una buena resolución. Debido al sistema de muerte permanente, tu equipo no tiene el peso que debería, esto sin mencionar lo genéricas que son sus tramas y personalidades. No hay algo necesariamente malo con el trabajo de Bit Reactor, pero es probable que este no sea un capítulo tan amado como sus desarrolladores esperaban.
El lado oscuro de la galaxia
Continuando con la idea de que Star Wars Zero Company es una montaña rusa, el apartado visual y técnico del juego está por todos lados. Si bien Bit Reactor ha logrado recrear de forma efectiva este rincón en una galaxia muy, muy lejana, con locaciones atractivas y diseños de personajes que se sienten sacados directamente de las películas, el título sufre de animaciones robóticas y múltiples errores. Todo esto crea un sentimiento de incertidumbre, en donde no sabes si el juego va a crashear, algo que me pasó en dos ocasiones, o no.

Los desarrolladores han hecho un buen trabajo al momento de recrear el universo de Star Wars. Cada una de las razas que vemos a lo largo de esta aventura lucen idénticas a sus contrapartes de las películas y series. Uno de los mejores diseños es Tel-Rea Vokoss, quien cuenta con la máscara que caracteriza a los tognath, lo cual se complementa con detalles como un dije y otras joyas que adornan su cabeza. A la par, Trick posee una armadura afectada por la guerra, logrando que este clon sobresalga del resto. Si bien hay algunos diseños tradicionales, como Cly, quien se queda dentro de los estándares de los mandalorianos, gran parte de Zero Company está conformada por personajes que destacan en esta galaxia.
Lo mejor de todo es que Star Wars Zero Company cuenta con un extenso sistema de personalización para Hawks y los operadores que puedes reclutar, dándote la oportunidad de crear un pequeño ejército de clones o una milicia compuesta por droides estilo R2-2D. La misma atención al detalle se le ha dado a las armas, escenarios y diferentes ítems que encontramos a lo largo del juego. Incluso las locaciones, las cuales no exploran terreno nuevo, logran encapsular los diferentes planetas de esta galaxia; como Lothal, el cual luce tal cual lo vimos en Star Wars Rebels.

La pasión de Bit Reactor por Star Wars es algo que se puede ver claramente. Sin embargo, su trabajo está lejos de ser perfecto. El juego cuenta con múltiples problemas en las animaciones. En cinemáticas, esto se traslada a movimientos robóticos y expresiones faciales que caen en el reino del valle inquietante. A la par, el título falla en el campo de batalla, con acciones que se realizan antes del sonido, o viceversa, enemigos que al ser derrotados se quedan estáticos, golpes que no tienen el impacto adecuado, soldados que se trasladan al otro extremo del escenario flotando, unidades que no se posicionan donde quieres y muchos problemas más. Si esto no es suficiente, la cámara es inconsistente, con tomas muy alejadas de la acción, movimientos que parecen errores y el ocasional enfoque en un muro que obstruye la vista del jugador.
A la par, el título cuenta con una cinematografía muy simple. Este no es un problema técnico, sino algo humano. Los desarrolladores quieren contar una historia al mismo nivel de las películas, pero el resultado final termina por verse como cualquier otro proyecto genérico. No hay composiciones interesantes y la mayoría de las escenas de acción terminan por ser tomas abiertas en donde los personajes corren con animaciones cuestionables.

Lo peor de todo es el framerate. Star Wars Zero Company cuenta con dos modos visuales, uno a 60fps y otro a 30fps. El segundo fue el que usé durante toda mi partida y el resultado final es mixto. Durante el 60% de la experiencia, el título cumple con su objetivo, y el mayor uso de partículas y luz volumétrica es algo que se ve bien en PlayStation 5. Sin embargo, el otro 40% es incapaz de mantener este número, con muy notorias caídas que ocurren cuando hay múltiples explosiones, enemigos en pantalla y objetos en el escenario, algo que es muy común. Por si fuera poco, hay momentos en donde el juego se congela por un par de segundos, y es un volado si tu partida va a continuar o un crash estropeará tu experiencia.
Ahora, por alguna extraña razón, estos problemas son muy notorios durante la segunda mitad del juego. Las caídas de framerate y las malas animaciones son raras a lo largo de las primeras 10 horas. Sin embargo, estos tropiezos son mucho más comunes a partir de una particular misión que funciona como un antes y un después para la historia. En lo que respecta al modo de 60fps, he notado menos problemas con el framerate, pero aun así existen múltiples detalles que van más allá del ocasional desacierto.

Afortunadamente, parece que Bit Reactor está al tanto de estos problemas, ya que durante el periodo de reseña el juego recibió una actualización que parece ofrecer una experiencia más estable, aunque no he realizado pruebas extensivas con esta nueva versión. De igual forma, existe la posibilidad de que los desarrolladores lancen un parche de día uno que solucione todo lo que aqueja a este juego. Sin embargo, no hay algo seguro por el momento.
Star Wars Zero Company se siente como parte del universo que creó George Lucas. La atención en el diseño de personajes, los escenarios y cada pequeño detalle deja en claro que los desarrolladores hicieron un gran trabajo al adentrarse en esta galaxia. Sin embargo, el título tiene múltiples errores técnicos y una cinematografía muy básica. Estos son problemas que sí afectan la experiencia. Es una verdadera lástima que este sea el estado actual del título, ya que, de no presentar estos tropiezos, es probable que estuviéramos ante una fantástica aventura espacial.
El sonido de la guerra
Parte de lo que hace especial a Star Wars es su música y diseño de audio. El trabajo de John Williams y Ben Burtt es icónico. De esta forma, todos los juegos de la serie, sin importar su calidad, tienen la tarea de rendirle honor a estas dos personas. En el caso de Star Wars Zero Company, Bit Reactor logra cumplir con este apartado a la perfección. Por si fuera poco, aquí encontramos a un fantástico repertorio de actores que le dan vida al elenco principal y secundario.

Junto a la atención al detalle y el diseño de personajes, Bit Reactor logra transportarnos al universo de Star Wars por medio de la música. Gordy Haab, el compositor, ya cuenta con experiencia en este universo, y su más reciente trabajo continúa con la línea vista en títulos como Star Wars Jedi: Survivor y Star Wars: Battlefront. El título mantiene un gran balance entre las tonadas calmadas que usualmente escuchamos en la base principal y las rimbombantes composiciones que nos acompañan en los momentos más extravagantes de la aventura. Sin embargo, no encontramos algo que se salga de la norma, algo que seguramente alegrará a muchos fans.
A la par, Star Wars Zero Company cuenta con un extenso repertorio de efectos de audio que nos llevan directamente a este universo. Desde el sonido del sable de luz, pasando por los disparos de un blaster, hasta la forma en la que cada droide se derrumba al ser derrotado. Una vez más, Bit Reactor juega de forma muy segura, pero esto no es algo malo, especialmente con un título que se desarrolla durante una época muy marcada de la serie.

Por último, pero no menos importante, todos los actores hacen un fantástico trabajo al momento de darle vida a sus personajes. Dee Bradley Baker está de regreso para darle vida a Trick, así como al resto de los clones, por lo que todos los fans pueden estar tranquilos en este apartado. Erica Luttrell hace una gran labor como Hawks en su versión femenina, con un buen balance entre sarcasmo y seriedad. Es imposible no mencionar a Vic Michaelis, quien le ofrece a Runa un toque cómico que la hace resaltar dentro del elenco secundario. En general, no hay un solo puesto que no funcione, y todos los involucrados logran que las estáticas cinemáticas con extrañas expresiones faciales sean entretenidas, si no de ver, al menos sí de escuchar.
Aunque Star Wars Zero Company no toma algún riesgo en su apartado sonoro, esto no significa que Bit Reactor haya hecho un mal trabajo. Todo lo contrario. La música y el diseño de audio nos llevan a este universo y le rinden honor a las películas. Por su parte, los actores de voz son capaces de elevar todas las escenas de la historia y cada uno de los involucrados resalta por toda la personalidad que le impregnan a sus roles.
Never told me the odds
En primera instancia, Star Wars Zero Company puede lucir como XCOM con un traje diferente y, hasta cierto punto, lo es. Recordemos que Bit Reactor está conformado por personas que trabajaron en Firaxis, por lo que esta serie forma parte del ADN de esta entrega. Los desarrolladores, en lugar de tratar de ocultar esto, lo aceptan. Sí, estamos ante un RPG de estrategia por turnos con un sistema de cover y, aquellos que jugaron XCOM 2 podrán identificar varias mecánicas y sistemas, pero esta nueva entrega también cuenta con un par de ideas nuevas, así como un gran enfoque en la personalización. El resultado es una experiencia fenomenal que es adictiva de principio a fin.

Como cualquier buen juego de estrategia, Star Wars Zero Company está dividida en dos secciones: una de preparación y otra de ataque. Durante la primera, el enfoque está en mejorar la relación entre unidades y optimizar de mejor forma a nuestro equipo. En la segunda hay que superar diferentes misiones que pondrán a prueba tu habilidad con retos diseñados para ponerte contra las cuerdas. Este es el ciclo base de cualquier título dentro del género, pero Bit Reactor va un paso más allá al darle al jugador una enorme cantidad de herramientas para crear al escuadrón perfecto.
El nombre del juego es personalización. Cada unidad puede ser moldeada de forma considerable. Si bien el título cuenta con un elenco secundario predefinido, también es posible reclutar operadores que puedes modificar dependiendo de tus gustos. Todos los soldados pueden tener dos clases, cada una ofreciendo una habilidad pasiva y dos poderes únicos. En este caso, solo hay dos clases únicas relacionadas con un par de personajes secundarios preestablecidos: Jedi y Mandalorian. A la par, cada uno puede equipar una de cuatro armas diferentes, las cuales tienen cuatro ranuras para aumentar sus atributos y, por si fuera poco, también son capaces de cargar hasta tres ítems.

Esto significa que puedes tener un médico que utiliza un rifle de francotirador y cuenta con habilidades de tanque. Quizás quieres un explorador con una metralleta que puede atacar a varios enemigos al mismo tiempo gracias a sus capacidades de pistolero. El cielo es el límite, y hay tantas opciones que es difícil elegir solo cuatro unidades para cada misión. A la par, todos y cada uno de los soldados cuentan con una característica única que los diferencia del resto. Por ejemplo, dos clones pueden tener las mismas opciones al momento de atacar, pero uno tendrá un rasgo que le da más defensa, mientras que otro tendrá algo que le ayude a que sus disparos sean más acertados.
Gracias al sistema de muerte permanente que tiene el juego, el cual puede afectar incluso a los personajes secundarios preestablecidos, Star Wars Zero Company te incita a explorar constantemente todas las opciones que tienes a tu disposición. A la par, cada operador tiene acceso a un árbol de habilidades en donde puedes personalizar aún más sus funciones en tu escuadrón. Por último, pero no menos importante, el título no cuenta con un sistema de progresión tradicional. En lugar de que cada unidad suba de nivel, lo que aumenta es la relación que hay entre soldados.

Esto significa que cuando dos unidades mejoran su relación, ya sea realizando acciones en conjunto o simplemente participando en la misma misión, ambos obtendrán una mejora a sus estadísticas, como más vida o un mayor porcentaje para realizar golpes críticos. Lo interesante es que esto puede resultar en combinaciones que no sean tan favorables. Si un soldado que se especializa en golpes cuerpo a cuerpo colabora con uno que se dedica a disparar a distancia, es posible que uno de los aumentos de atributos solo beneficie a uno de ellos.
Es un sistema muy complejo, pero uno bien pensado. Todo lo que hagas dentro del juego te dará las herramientas necesarias para crear un escuadrón que será muy difícil de replicar. Todo esto sin mencionar el hecho de que The Den, la base principal, también sube de nivel, dándote acceso a un árbol de mejoras que beneficia a tus unidades, abre ciertas instalaciones y proporciona más opciones de personalización. Más que el sistema de combate, esto es lo que hace especial a Star Wars Zero Company, y provoca que pasar horas y horas en menús sea muy divertido, ya que siempre hay algo con que experimentar.

Ahora, la otra mitad de la experiencia es igual de entretenida. Una vez que tengas al equipo perfecto, llegó el momento de adentrarte en el combate. El juego divide la progresión de la historia en Operaciones y Misiones. Las primeras de estas son pequeñas incursiones en donde, como comandante, se te presentan decisiones que tienen todo tipo de impacto. Tomando inspiración de los TTRPG, Bit Reactor nos ofrece dilemas que pueden tener soluciones pacíficas u ocasionar un conflicto. Todo lo que hagas tendrá un resultado positivo, como conseguir más créditos y aumentar la reputación de Zero Company en un sector de la galaxia, o un castigo, con un soldado herido o empeorar tu relación con algunos miembros del equipo.
Las misiones, por su parte, son la estrella del combate. Aquí se nos presentan diferentes mapas en donde cuatro de nuestras unidades tienen que superar algún reto, como vencer a todos los enemigos, sobrevivir un ataque devastador o escapar de un peligro que puede ponerle fin a tu aventura. En este caso, Star Wars Zero Company funciona muy similar a XCOM 2. Cada operador tiene tres puntos de acción que puedes emplear de la forma que mejor te convenga. Esto va desde mover soldados a un muro para que se cubran de los disparos enemigos, pasando por atacar, usar un ítem o activar alguna habilidad especial. Aquí destaca la opción de Overwatch, la cual te permite poner a un personaje en alerta para que ataque a un enemigo en dado caso de que entre en su rango de visión.

Una vez más, todas las opciones a tu disposición van a variar dependiendo de la clase y el equipo que tengan tus unidades. Un Pesado, por ejemplo, tiene una movilidad reducida en comparación con Pistolero. De igual forma, la metralleta consume todos tus puntos de acción al disparar, mejorando su ataque en el proceso, mientras que las pistolas solo usan un punto de acción, dándote más opciones por turno. Todo esto también afectará la precisión con la que puedes disparar. Estar junto a un enemigo usualmente te da un 100% de probabilidades de golpear, pero estar muy lejos reduce esto, a menos que tengas un sniper de francotirador.
A la par, Star Wars Zero Company introduce dos mecánicas que le dan una mayor variedad al combate. La primera de estas es la habilidad de pedir ayuda. Esto significa que, cada turno, una unidad es capaz de solicitar apoyo a otro soldado, quien atacará a la par, aumentando así la posibilidad de derrotar a un enemigo. Esta es la principal forma de subir el nivel de relaciones, y es una gran manera de crear un vínculo con tu equipo.

La segunda son las habilidades de ventaja. Cada disparo acertado a tu favor genera un punto en un medidor que todas las unidades comparten. Esto da acceso a movimientos especiales para cada clase, como atacar con un misil que destruye una parte del escenario, o electrocutar a los enemigos en cierto rango. Estos son movimientos muy efectivos que ayudan bastante, por lo que requieren que trabajes para tener acceso a ellos. Lo mejor de todo es que no requieren un punto de acción.
Estas dos ideas hacen que cada misión en Star Wars Zero Company sea más compleja de lo que muchos podrían pensar. Esto va de la mano con la dificultad del juego. En la opción normal, el título tiene una experiencia muy balanceada para nosotros, en donde el reto usualmente llega en el momento adecuado y, en más de una ocasión, la suerte puede estar de tu lado. Sin embargo, en difícil y extremo tendrás que pelear con todo para vencer a un solo enemigo. Aquí es cuando entra el sistema de muerte permanente. Sin embargo, en lugar de perder a una unidad inmediatamente, cada soldado puede ser revivido hasta dos veces y, una vez en The Den, se pueden curar de todas las heridas, reiniciando este conteo. Claro, si te descuidas, vas a perder a tu equipo, pero tampoco vas a asistir a funerales tan seguidos.

Si la dificultad base no es suficiente para ti, Star Wars Zero Company cuenta con un sistema en donde los enemigos se harán más fuertes a lo largo de la aventura. Tras completar un par de ciclos, el título nos presenta Operaciones y Misiones en donde tenemos que tomar una decisión. Aquí, The Coil está preparando dos mejoras para su ejército, como aumentar el daño de ciertas unidades o darle a los capitanes la habilidad de curarse. Aquella que no elijas les dará una ventaja permanente a tus rivales, llevando la idea de la personalización a un nuevo nivel.
Cuando se trata de Operaciones, solo eliges una opción en un menú. Sin embargo, las Misiones te obligan a enfrentarte con la mejora que tratas de eliminar. Esto significa que, en el caso previamente mencionado, tendrás que pelear contra capitanes que se curan o soldados que hacen más daño antes de eliminar una de estas opciones. A la par, el juego utiliza un sistema de días, o ciclos, en donde todas las Misiones y Operaciones tienen un límite de tiempo, por lo que tienes que saber muy bien qué estás haciendo en todo momento.

Star Wars Zero Company es espectacular. Bit Reactor nos ha entregado un RPG táctico que va más allá de ser solo XCOM 2 con un traje diferente. El sistema de personalización es vasto, con múltiples opciones a tu disposición y la suficiente variedad para que todos los jugadores tengan una experiencia diferente. A la par, cada Misión es diversión combinada con la suficiente cantidad de angustia para tratar de obtener la victoria sin perder a un soldado. Incluso con los tropiezos de rendimiento y una cámara cuestionable, los desarrolladores nos presentan una experiencia que es extremadamente entretenida.
En la cúspide de la grandeza

Star Wars Zero Company es una gran montaña rusa. Por cada acierto que tiene el juego, hay un problema que es imposible ignorar. Afortunadamente, el viaje es divertido. La historia es predecible, llena de personajes con personalidades básicas y un ritmo cuestionable en su primera mitad. Sin embargo, la segunda parte está llena de sorpresas, momentos de acción que le rinden honor a la época en la que se desarrolla esta aventura y una gran conclusión.
Visualmente, Star Wars Zero Company se siente como parte de este universo. El diseño de personajes, la atención al detalle y cada locación que visitamos cumplen con la fantasía de explorar esta galaxia. Sin embargo, el título tiene un desempeño muy cuestionable, animaciones robóticas, una cinematografía decepcionante y una cámara inestable. En el mejor de los casos, vas a poder disfrutar de todo el juego sin preocuparte mucho por estos tropiezos, pero también es cierto que el sentimiento de que el título va a crashear en cualquier instante, especialmente en la segunda mitad, no desaparece.
El apartado sonoro de Star Wars Zero Company no toma un solo riesgo, y no hay algo de malo con eso. La música es fenomenal, el diseño de audio nos transporta al campo de batalla y las actuaciones de voz logran darle vida a las estáticas cinemáticas. Pese a que no hay algo tan sobresaliente en este punto, los desarrolladores supieron muy bien qué era necesario para entregar una experiencia que le rindiera honores al nombre que están usando.
Mientras que en el resto de la experiencia es fácil identificar problemas, la realidad es que Star Wars Zero Company nos ofrece un gameplay fenomenal sin puntos débiles. Los desarrolladores utilizan a la perfección sus fortalezas para crear una experiencia extremadamente personalizable, con buen reto, un sistema de progresión fácil de entender y un diseño de niveles que, al menos con las Misiones principales, constantemente nos sorprende. Incluso con un esqueleto muy familiar, el título es capaz de encontrar su propia identidad.
En un mundo perfecto, Star Wars Zero Company no sufre de problemas técnicos y nos presenta una gran historia, resultando en uno de los mejores juegos de Star Wars en la historia. Lamentablemente, vivimos en otra realidad. Si bien es cierto que Bit Reactor nos ofrece una experiencia muy entretenida, con un gameplay adictivo, los errores de este título sí terminan por afectar el resultado final.








































































