
A lo largo de poco más de un año, Nintendo se ha encargado de conseguir la mayor cantidad de alianzas posibles para demostrar que el Switch 2 es una consola capaz de correr algunos de los lanzamientos AAA más importantes de esta generación. Esto ha dado pie a una enorme cantidad de ports y relanzamientos que, a diferente nivel, han logrado cumplir la promesa de la Gran N. Sin embargo, algunos de estos trabajos no son los mejores, dejando en claro que solo porque algo es posible, no significa que se deba hacer.
El año pasado, Bethesda y Virtous nos entregaron The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered, título que no solo trajo de regreso esta amada entrega en la serie, sino que le dio una actualización visual muy sustancial de la mano del Unreal Engine 5. Si bien muchos amaron este trabajo, rápidamente se encontraron varios problemas que ocasionaron que esta experiencia no fuera tan pulida como a algunos les hubiera gustado. Ahora, este mismo título ha llegado al Nintendo Switch 2 con un port que, pese a ser sorprendente en ciertos puntos, también deja mucho que desear en otros.
¿Otro port imposible?
El pasado 11 de agosto de 2026, The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered llegó al Nintendo Switch 2, prometiendo una experiencia de primer nivel que le diera a los usuarios de esta consola la oportunidad de disfrutar de uno de los RPG Occidentales más aclamados del género. El título cumple esta promesa, pero la forma en la que lo logra podría alejar a más de una persona de esta versión, la cual está constantemente batallando consigo misma.

Comenzando con los números, The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered en Switch 2 corre a 1080p en dock y 30fps, mientras que en portátil encontramos 900p y 30fps. Ahora, es importante mencionar que la resolución hace uso del DLSS de la consola, lo cual tiene resultados positivos. Esta entrega se ve muy bien en cualquiera de las dos modalidades. Parte de esto se debe al trabajo de remasterización original de Virtuous, el cual le dio nueva vida a este mundo, y esto es algo que se traslada de gran forma a este port.
Junto a esto, The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered en Switch 2 nos presenta un gran sistema de iluminación. Gracias a la inclusión de la tecnología Lumen en la versión 5.8 del Unreal Engine 5, el título nos ofrece una experiencia visual más apegada a lo que vemos en PS5, Xbox Series X y PC en este apartado, aunque sin llegar a ser tan refinado. Es impresionante ver cómo el mundo cobra vida al usar una antorcha, o cómo las puertas de Oblivion sobresalen en una noche estrellada.

Sin embargo, el título está lejos de ser perfecto. Al explorar el mundo abierto, hay constante pop-in, aunque no es tan notorio, ya que esto afecta principalmente al foliaje que está a la distancia. A la par, hay momentos en donde, al salir de una casa o calabozo, el mapa no ha terminado de cargar, por lo que es posible ver a través de edificios o incluso apreciar a los árboles que parecen sacados del original PlayStation debido a lo poligonales que están. Ahora, es probable que esto tenga que ver con Unreal Engine 5, y no tanto con el Switch 2, pero sigue siendo un problema muy notorio.
Lamentablemente, las malas noticias no acaban aquí, ya que el framerate de The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered es muy inestable. Si bien tener 30fps no es necesariamente malo, el título sufre de un terrible ritmo de cuadros. Pese a que esto no es algo tan notorio en interiores y calabozos, este es un gran problema al explorar el mundo, en donde el juego constantemente se traba, al grado de que hay momentos en donde la imagen se congela durante un par de segundos. Aunque aún no he experimentado un crasheo, no dudo que esto pueda pasar.

Lo extraño es que estos son problemas que se pueden apreciar más al jugar en dock. Sin embargo, The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered en portátil es una experiencia mucho más estable. Si bien esta opción no está libre de problemas, aspectos como el pop-in, la carga de texturas y el stuttering son algo que muy pocas veces ocurre. A la par, el bug que encontramos en otras versiones, en donde el rendimiento empeora conforme más juegas, no está presente en el Switch 2. Mi recomendación es jugar principalmente alejado de una televisión. Claro, la resolución es de solo 900p, pero el título se sigue viendo muy bien y pone a esta port arriba de lo que encontramos en el Steam Deck y Xbox Series S.
Versión definitiva
Más allá de su rendimiento, The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered vale mucho la pena. Estamos hablando de uno de los RPG Occidentales más importantes de la historia. De esta forma, los usuarios del Switch 2 ahora pueden disfrutar de la versión definitiva de esta entrega, la cual no solo incluye el juego base, sino que también nos presenta todas las expansiones y DLC, incluida la infame armadura de caballo. A la par, este port también cuenta con una serie de agregados únicos para esta plataforma.

Notablemente, The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered nos ofrece tres tipos de control en Switch 2. El primero es el estándar, en donde puedes usar el Pro Controller 2 o los Joy-Con 2 de una forma tradicional. El segundo es el modo mouse, el cual es más apegado a lo que encontramos en PC, aunque sin un teclado, por lo que es recomendado asignar muy bien los botones. Por último, tenemos controles de movimiento, los cuales son solo un agregado sencillo que no aporta mucho a la experiencia.
En lo que respecta a los controles de mouse, hay momentos en donde es imposible activar esta opción desde el menú correspondiente, por lo que tienes que quitar el juego y volver a iniciarlo para activar esta función. Por su parte, los controles de movimiento son irresponsivos la mayor parte del tiempo. La idea es que cada acción con tu mano realice algún ataque o habilidad. Por ejemplo, alzar el Joy-Con 2 izquierdo te permite defender, pero la realidad es que esto no funciona muy bien y, en el caso de acciones más avanzadas, como lanzar magia, es un volado si el juego registra lo que deseas hacer.

Por último, el modo portátil cuenta con soporte para la pantalla táctil, pero solo en los menús. Más allá de estos agregados únicos, The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered en Switch 2 nos ofrece la misma experiencia y contenido que encontramos en las otras versiones. Eso significa que la extensa campaña de un solo jugador está acompañada de todo el DLC que llegó en su momento. De esta forma, tenemos frente a nosotros un paquete de primer nivel que nos permite disfrutar de uno de los RPG Occidentales más importantes del medio.
Sin embargo, no hay que olvidar que la remasterización está enfocada al aspecto visual, con solo un par de mejoras a la experiencia en general, como una simplificación al sistema de fast travel. Esto quiere decir que el combate y la progresión siguen siendo los mismos que vimos en el 2007. Para aquellos que están acostumbrados a las entregas más contemporáneas del género, como Avowed, adentrarse a esta aventura a casi 20 años de su lanzamiento original puede ser causar un choque muy importante, pero esto no significa que The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered no valga la pena.
La gran duda
The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered en Switch 2 es un caso muy particular. Estamos ante un fantástico juego, uno que sorprende que funcione tan bien en la consola de Nintendo. Sin embargo, está lejos de ser perfecto. Junto al terrible ritmo de cuadros y los constantes problemas visuales, también hay glitches y bugs de todo tipo, algo que es muy común en los juegos de Bethesda. Ahora, jugar en portátil hace que muchos de estos problemas no sean notorios, pero eso no significa que desaparezcan.
Si no tienen otra plataforma y quieren jugar The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered, ya sea por su importancia o por el hecho de que la versión física sí incluye todo el juego en el cartucho, el Switch 2 es una válida opción, e incluso supera en algunos puntos a las otras versiones. La cuestión es: ¿estás dispuesto a dejar pasar algunos de los errores para disfrutar de un fenomenal juego?











































