PLATAFORMA
SWITCH 2,
PLATAFORMA RESEÑADA
SWITCH 2,
DESARROLLADOR
Velan Studios
PUBLISHER
Nintendo
FECHA DE SALIDA
25/06/2026

Atrapado en el pasado
Nos guste o no, los remakes han formado parte de la industria de los videojuegos desde hace décadas. Esta es una prueba de que algunas experiencias son tan importantes para la cultura de este medio que las compañías ven un éxito asegurado al traer de regreso ciertos títulos que marcaron a toda una generación. Si bien es cierto que hay un gran debate sobre cómo es que estos proyectos se relacionan con el valor artístico del medio, estas son apuestas seguras desde un punto de vista comercial que, con suerte, exponen a nuevos jugadores a experiencias que muchos consideran clásicas. Sin embargo, conforme más accesible sea la entrega original, es más fácil apuntar e identificar los puntos en donde cierto trabajo es redundante e innecesario ante los ojos de muchos. Este es un dilema al que Nintendo se está enfrentando con Star Fox.
En 1993, Star Fox llegó al Super Nintendo, y se posicionó como una de las experiencias más interesantes de esta generación. Esta entrega no solo nos conquistó por el uso de un 3D impresionante para la época, sino que la historia de un grupo de mercenarios peleando contra un tirano en el espacio fue muy atractiva para muchos jugadores. La Gran N vio potencial y, después de cancelar la secuela directa, en 1997 vimos el lanzamiento de Star Fox 64, una reimaginación de la aventura original de Fox McCloud y compañía, expandida con un nivel de producción que dejó en claro que el N64 era una consola única. Lamentablemente, las siguientes misiones no fueron tan bien recibidas, por lo que la compañía japonesa decidió regresar a la icónica Lylat Wars con una remasterización en el 3DS, seguida de una reimaginación en el Wii U y, ahora, un remake para el Switch 2.
Después de múltiples rumores y filtraciones, Nintendo confirmó que Star Fox 64 tendría un remake para el Switch 2, simplemente conocido como Star Fox. Si bien esta entrega se presenta como una calca de la clásica aventura de 1997, al menos en lo que se refiere al gameplay, esta entrega también desea elevar de forma sustancial la presentación visual y sonora, así como expandir la historia por medio de nuevas cinemáticas. ¿Es Star Fox la versión definitiva de este clásico de N64? ¿El remake va más allá de mejoras a la presentación y narrativa? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.
We need your help, Star Fox!
Star Fox es un remake que está enfocado en expandir las áreas que, si bien fueron capaces de cautivar a los jugadores en 1997, no cumplieron todo su potencial debido a las limitantes de la época, o simplemente por el hecho de que Nintendo no estaba tan interesado en estos apartados. De esta forma, Velan Studios, los desarrolladores de este título, se enfocaron en ampliar de forma sustancial la historia, agregando nuevas conversaciones que no solo le dan un mayor contexto a las misiones que el título nos presenta, sino que también se encargan de demostrar la relación que hay entre el equipo de Star Fox. El resultado final es una experiencia familiar que bien podría ser el inicio de una nueva época para la serie.

Después de ser condenado al planeta Venom por sus crímenes contra la galaxia, Andross comienza una guerra interplanetaria en el Lylat System. Aunque todo parece indicar que el villano tiene lo necesario para ganar, Star Fox, un grupo de mercenarios, se da a la tarea de detener a este dictador y ponerle un fin a sus malvados planes. Esta no es una misión más por dinero o una tarea altruista por el universo, ya que Fox McCloud, líder de este equipo, perdió a su padre, James McCloud, en un previo enfrentamiento contra este malvado canalla espacial.
Star Fox mantiene intacta la historia general que todos conocemos. Fox McCloud y compañía tienen que atravesar diferentes planetas hasta llegar a Venom y vencer a Andross. Dependiendo de las acciones que tomes en cada misión, la ruta a la misión final va a cambiar, por lo que el título incentiva a la rejugabilidad. Si bien todas las conversaciones que ocurren dentro de los planetas se mantienen intactas, el remake expande de forma sustancial esta trama al agregar cinemáticas completamente nuevas que se desarrollan antes y después de cada nivel. Este es uno de los mayores atractivos de esta experiencia, ya que estas escenas logran pulir la personalidad de cada integrante del equipo y le dan un mayor contexto a esta travesía espacial.

Uno de los puntos más atractivos es ver cómo Fox McCloud, Peppy Hare, Slippy Toad y Falco Lombardi interactúan dentro de Great Fox. Hay una clara dinámica en este grupo que está lejos de ser perfecta al inicio de la aventura. Falco, por ejemplo, no respeta a Fox como líder y ve a las invenciones de Slippy como un crimen contra los Airwings. Lo interesante es que, dependiendo de la ruta que tomes, el título nos presenta diferentes evoluciones para este elenco. De esta forma, la rejugabilidad no solo nos ofrece múltiples misiones, sino que también nos muestra distintas facetas de este equipo.
Los mejores momentos son aquellos en donde el juego le da un mayor énfasis a Fox como líder de un grupo de mercenarios. Claro, el protagonista desea derrotar a Andross para vengar la muerte de su padre, pero no se olvida de que al final del día este es un trabajo y está dispuesto a enfrentarse al general Pepper, su benefactor, por el bien de su equipo. Es una dinámica interesante que, lamentablemente, es un agregado que no tiene un peso real en la narrativa general del juego, y es que estas nuevas escenas son tratadas como un bonus para los fans, y no tanto como una oportunidad para que Star Fox logre crear su propia identidad.

Velan Studios se mantiene en la línea en todo momento. Si bien las nuevas escenas son grandes agregados, Star Fox nos sigue presentando el mismo viaje que vimos en 1997. Ninguna conversación dentro de las misiones ha sido modificada, no hay algún cambio a la estructura y los eventos transcurren tal cual los recuerdas. Es, hasta cierto punto, una decepción que los desarrolladores no tuvieran la libertad o el interés de genuinamente expandir esta guerra intergaláctica con algo de verdadero impacto. Por mucho que me gusta la nueva dinámica del equipo, el remake trata estas secciones como un complemento, más que una parte integral de la experiencia.
Aunque claramente había espacio para presentar una reinvención de los hechos, tratando de encontrar un punto medio entre Star Fox 64 y Star Fox Zero, los desarrolladores no se comprometen del todo a esta idea. Claro, las nuevas cinemáticas son un deleite, y funcionan como una buena forma de expandir la personalidad de Fox y compañía, pero no tienen un verdadero impacto en la historia que ya todos conocemos. Es un fantástico agregado que veteranos y nuevos jugadores van a apreciar, pero este agregado es más como un material suplementario que solo los fans van a poder valorar en su totalidad y, con suerte, podría dar pie a un nuevo canon para la serie.
Hermoso universo
El apartado visual de Star Fox es el apartado estrella de este remake. Si bien las nuevas cinemáticas no aportan mucho y el gameplay es exactamente el mismo que vimos en el Nintendo 64, los desarrolladores han hecho un fantástico trabajo al momento de darle nueva vida a los escenarios que todos recordamos. El resultado es una experiencia magnífica que cumple a la perfección su objetivo. Incluso el controversial diseño de personajes logra encontrar un punto medio entre el realismo de los animales y los movimientos estilo títere que tanto han caracterizado a la serie.

Cada uno de los planetas en Star Fox conserva su identidad. El diseño y la estructura que vimos hace casi 30 años se mantiene intacto, pero el nuevo apartado visual hace que estos escenarios cobren nueva vida al darle un gran énfasis a los detalles que son tan importantes para la personalidad del Lylat System. En Corneria, por ejemplo, puedes ver la destrucción de la capital gracias al fuego que nos rodea y la densa nube gris que envuelve a Fox y su equipo, lo cual crea un gran contraste con el cristalino océano que encontramos fuera de esta ciudad. Titania, por su parte, nos presenta un extenso planeta desértico en donde la visibilidad es limitada gracias a las constantes tormentas de arena que crean una atmósfera de desesperación mientras el equipo busca a Slippy.
Uno de los casos más sobresalientes es Aquas, en donde comenzamos en la superficie del acuático planeta, en donde la luz nos da una idea de lo que nos rodea, pero mientras más nos adentramos en las profundidades, la iluminación desaparece y tenemos que recurrir a los torpedos para tener una idea del camino frente a nosotros. Star Fox toma la idea original del título de N64 y la expande al crear una sensación de progresión visual que demuestra el salto visual de las últimas tres décadas. Así como estos ejemplos, cada mundo cautiva al jugador por la forma en la que se ve. Desde las brechas espaciales en forma X, Y y Z, pasando por la nieve en Fichina, hasta la asquerosa agua en Zoness.

Ahora, el diseño de personajes, por controversial que fue en su revelación, es uno de los aspectos más interesantes del juego. El remake nos presenta modelos con facciones realistas en donde queda claro que Fox es un zorro y Falco es un pájaro. Cada miembro del equipo cuenta con una serie de detalles que los hacen resaltar al instante, lo cual nos presenta una variación interesante en comparación con lo visto en el resto de la serie. Por si fuera poco, las nuevas cinemáticas nos muestran movimientos al otro extremo, en donde los cazarrecompensas se comportan como títeres, rindiendo honor al trabajo original. Es lo mejor de dos mundos y uno de los grandes atractivos del título.
Al igual que otros apartados de la experiencia, Star Fox toma las bases de su contraparte de Nintendo 64, pero en lugar de presentar sus ideas como propias o agregar elementos que no tienen peso al final del día, la experiencia visual del remake eleva lo que vimos en el Nintendo 64 de una forma sustancial, al grado de que el Lylat System cobra vida de una forma que le rinde honor a la visión de Shigeru Miyamoto. Todo esto acompañado de un rendimiento espectacular, ya que el título mantiene los 60fps en todo momento. Esto sin mencionar todos los efectos de destrucción, las partículas del agua cuando el Airwing pasa a unos centímetros de distancia del océano, el desgaste en las naves que dejan en claro el paso del tiempo y sinfín de detalles que demuestran la pasión del equipo.
En constante choque
El objetivo de Star Fox es tomar todo lo que hizo la entrega original y actualizar sus elementos por medio de una presentación contemporánea. Cuando hablamos de su apartado visual, esto funciona, pero esta aproximación tiene resultados mixtos en el área sonora. Si bien es cierto que escuchar versiones orquestadas del soundtrack original es fenomenal, las actuaciones de voz dejan de lado parte de la esencia que tanto representa a Star Fox 64, y en su lugar encontramos un trabajo que, sin ser malo, ignora lo que hizo especial al título de 1997.

Comenzando con las buenas noticias, el soundtrack es espectacular. Velan Studios hizo un fantástico trabajo al orquestar todas las canciones originales. Si bien es cierto que Star Fox Assault y Star Fox Zero ya nos ofrecían esto, el remake conserva la esencia y estructura de las composiciones de N64, por lo que aquí se nos presenta una transición completamente idéntica, pero con sus respectivas mejoras sonoras. Este trabajo no sustituye a lo que escuchamos hace casi 30 años, pero tampoco tiene su propia identidad. Lo que hace especial a este acompañante sonoro ya estaba presente; lo único que hace el remake es elevar algo que ya era impresionante.
Ahora, cuando hablamos del trabajo de voces, las cosas se complican mucho. Por un lado, todos los actores, tanto aquellos en el doblaje en inglés como en español latino, hacen un fantástico trabajo. Todos los involucrados tienen un gran talento y, en el caso de nuestro idioma, Óscar Flores destaca como General Pepper y Peppy Hare, incluso si algunas de las frases icónicas no tienen el mismo impacto en nuestra lengua. El problema viene al momento de que el guion original se usa bajo una dirección totalmente diferente, algo que tiene resultados mixtos, principalmente en inglés.

El objetivo de la presentación de Star Fox es ofrecer una experiencia tan realista como una aventura espacial protagonizada por un zorro es capaz. Cuando hablamos de la dirección de voz, esto se traslada a interpretaciones que no juegan con el guion original de 1997, por lo que gran parte del diálogo que todos recordamos deja de lado la deliberada sobreactuación y expresiones cursis que le dan una identidad a esta aventura. Frases icónicas que todos recordamos son tratadas con la mayor seriedad posible, lo cual ignora por completo la intención original.
Una vez más, el trabajo de los actores es de primer nivel. El problema es que la dirección que tiene el remake no funciona con el guion original que Star Fox decide mantener. Este no es un problema en las nuevas cinemáticas, en donde sí hay una armonía entre estos elementos. Sin embargo, cuando hablamos del diálogo dentro de las misiones, claramente hay un choque que va más allá de simplemente nostalgia, y habla de que este trabajo no busca, por lo general, ir más allá de su premisa original, y simplemente desea ser Star Fox 64, algo que funciona en algunos apartados, pero en este caso no tiene el resultado deseado.

Star Fox nos presenta un apartado sonoro mixto, no por su calidad, sino por su naturaleza como remake. Sí, el soundtrack es fenomenal, pero las composiciones originales ya eran lo suficientemente buenas, por lo que esta entrega solo las eleva un poco más. Por su parte, todos los actores de doblaje hacen un gran trabajo, pero hay un claro choque entre la nueva y seria dirección con el guion original, el cual claramente quería homenajear a las películas de acción clásicas de su época. No hay algo malo, pero queda claro que Velan Studios no entendió qué es lo que hace especial a frases como “Can't let you do that, Star Fox!”
¿Qué es Star Fox?
En los últimos años hemos visto múltiples interpretaciones de lo que significa reimaginar los clásicos de este medio. Un remake puede significar muchas cosas dependiendo de a quién le preguntes. De esta forma, si desean un trabajo que trate de resaltar y encontrar su propia identidad sin chocar con la obra original, aquí no lo van a encontrar. Star Fox es Star Fox 64. Claro, hay una capa de pintura nueva y contenido adicional, pero el gameplay y la estructura son los mismos. Velan Studios, ya sea instruido por Nintendo o siguiendo su propio instinto, se limitó a lo que ya conocemos y no trató de ofrecer algo más, lo cual puede ser decepcionante para muchos, pero también le ofrecerá a otros exactamente lo que deseaban.

Al ser una calca de Star Fox 64, Star Fox nos vuelve a ofrecer una experiencia arcade, en donde el objetivo es atravesar múltiples planetas, cada uno llevándonos a diferentes misiones dependiendo de nuestras acciones, hasta llegar a Venom y vencer a Andross. Este es un proceso que toma cerca de dos horas, incluso contando las cinemáticas adicionales. Afortunadamente, este no es el fin, ya que el título incita a la rejugabilidad, pidiéndole al jugador que explore diferentes caminos, logre la mayor cantidad de puntos posible y sea capaz de encontrar su propia aventura en un mapa intergaláctico con múltiples variantes.
La mayoría de los niveles son en rieles, en donde el objetivo no solo es destruir a todos los enemigos en pantalla, sino que hay que salvar a nuestros aliados en problemas y reaccionar al instante a ciertos inconvenientes. Debido a su naturaleza arcade, conseguir la mayor cantidad de puntos es uno de los principales objetivos de cada misión, por lo que encontrar la mejor forma de destruir a los enemigos y obtener algún tipo de bonus se convierte en un pequeño acertijo que tienes que resolver. A la par, Star Fox también nos ofrece secciones abiertas en el modo all-range, en donde Fox y compañía son restringidos a una sección en particular y es necesario defender cierto punto en el mapa o enfrentarse a Star Wolf en las batallas contra jefes más intensas que tiene el título.

Para lograr esto, Fox tiene a su disposición múltiples vehículos. La estrella es el Airwing, una nave espacial que puede ser mejorada para aumentar su poder de disparo y está equipada con diferentes maniobras, como el barrel roll, que te permite evadir los disparos enemigos. De igual forma, el Landmaster y el Blue-Marine están a nuestra disposición en misiones específicas, permitiéndonos atravesar diferentes terrenos. Sin embargo, todos funcionan bajo el mismo esquema de controles, solo con un par de variantes dependiendo de la locación.
Aquí es donde el remake nos ofrece una mejora notable en comparación con el original, y es que el control que tenemos hoy en día es más cómodo. Si bien el mando de N64 cumple bien su función, es incuestionable que hacer movimientos, como el somersault, es más torpe de lo necesario en su versión original. Afortunadamente, Star Fox hace que cada acción esté ligada a un solo botón y sea más accesible gracias al hardware que tenemos en nuestras manos en estos momentos. Lamentablemente, esta es la única gran aportación del remake a la experiencia principal.

Star Fox no hace algún cambio a la estructura o ritmo de los niveles. Todas las misiones son exactamente las mismas que vimos hace 29 años. La duración es igual, y no hay algo que cambie la forma en la que jugamos. Claro, esto es suficiente para algunos, pero otros se decepcionarán al darse cuenta de que tendrán casi la misma experiencia si deciden entrar a Switch Online y jugar Star Fox 64. Incluso la sensación de los controles no ha cambiado. El Airwing, Landmaster y Blue-Mariense se sienten tal cual lo hicieron hace 30 años.
Aunque es cierto que la experiencia principal es exactamente la misma, Velan Studios ha agregado bastante contenido adicional. Junto a un modo difícil que se desbloquea al obtener todas las medallas, cada misión también nos presenta 12 retos adicionales, algo que es accesible en un menú separado. Aquí recorremos los mismos planetas, pero el título nos pide acabar el nivel en un tiempo límite, derrotar cierta cantidad de enemigos o realizar cierta acción que tal vez no sea tan obvia. Es un agregado que pone a prueba tu habilidad detrás del Airwing, pero Star Fox nos sigue presentando las zonas base, por lo que no hay una diferencia entre este listado y poner tus propios retos.

Por extraño que suene, lo único completamente nuevo es el modo multiplayer. Star Fox no trae de regreso lo que vimos en 1997. En su lugar, Velan Studios nos ofrece tres nuevos mapas, cada uno con sus propios objetivos, y el resultado es muy divertido. Corneria nos pide defender una zona específica del mapa; en Fichina hay que recolectar cierta cantidad de meteoritos; y en Sector Y es necesario robar un cargamento y llevarlo a tu lado del escenario. Todos los niveles se llevan a cabo en el modo all-range y, además de todos los jugadores reales, hay múltiples bots que crean una sensación de escala impresionante.
No es mentira cuando digo que esto fue uno de los apartados más divertidos en toda la experiencia. Incluso jugando solo contra la computadora te la vas a pasar bien, por lo que es muy probable que una sesión con ocho jugadores sea un caos en donde todos se la van a pasar de maravilla. Lamentablemente, eso es todo lo nuevo que nos ofrece el remake. El resto de la experiencia es tal cual lo vimos en el N64, lo cual levanta una buena duda: ¿qué hace especial a Star Fox?

Claro, el apartado visual y las nuevas cinemáticas serán más que suficientes para algunos, pero el gameplay es igual. Las bases son buenas, de eso no hay duda, pero Star Fox no tiene un solo mérito propio más allá del modo multiplayer. Los controles, estructura, duración, gameplay adictivo y todo lo que hace especial a esta aventura ya estaba ahí. Velan Studios solo lo volvió a empaquetar. Nada de lo que hace especial a Star Fox, desde un punto de vista mecánico, es original. Es una calca, una calca que seguramente será el punto de entrada para una generación, pero nada más.
Can't let you do that, Star Fox!

¿Este remake era necesario? No hay una respuesta simple. Desde un punto de vista, no. El título no ofrece algo que genuinamente justifique su existencia, más allá de hacer dinero. No hay algo necesariamente malo con Star Fox, pero casi todos sus puntos atractivos provienen de algo que vimos en 1997. La historia está intacta y, aunque las nuevas cinemáticas son un agregado muy carismático que expande la relación y la personalidad del equipo, no tienen un solo peso en la narrativa que todos conocemos. Son un agregado interesante, pero uno que no importa si está aquí o no.
Lo único que logra resaltar es el apartado visual. Star Fox luce impresionante. Cada planeta conserva su personalidad, y los desarrolladores han sido capaces de elevar la experiencia por medio de una dirección de arte que no se olvida de sus orígenes y logra expandir todas sus ideas, al grado de que este elemento logra justificar parte de la existencia de este remake. Incluso el diseño de personajes es atractivo, aunque también entiendo que esto puede tardar algo de tiempo en convencer a los más escépticos.
El apartado sonoro es exactamente lo que uno podría esperar. El increíble soundtrack se mantiene intacto, pero ahora con versiones orquestadas que elevan la experiencia y le otorgan un nuevo grado de emoción a cada batalla en el Lylat System. Sin embargo, hay una clara batalla entre el guion original y la nueva dirección de voz, con interpretaciones que van por un camino mucho más serio y líneas de diálogo que claramente van en la dirección opuesta.
Más allá del nuevo multiplayer, Star Fox es una calca de Star Fox 64. La estructura y el ritmo son los mismos. Aunque el control del Switch 2 ofrece una clara mejora en comparación con el N64, la sensación del juego es la misma. Si bien los retos adicionales tratan de extender tu tiempo con esta aventura, aún pasas por los mismos niveles con retos que, en algunos casos, se sienten muy arbitrarios. No es una mala experiencia, pero esto es el resultado del trabajo original. Velan Studios no arregla un problema, y solo se encarga de presentarnos lo que todos ya sabíamos que era muy bueno.
¿Este remake vale la pena? Para algunos sí. La nostalgia es una fuerte herramienta en una industria con una cultura que aborrece su pasado. Tanto las grandes compañías como los jugadores parecen tener miedo de mirar atrás y tratar de apreciar lo que en su momento fue considerado una obra maestra. Este pensamiento no solo da como resultado proyectos como Star Fox o Metal Gear Solid Delta: Snake Eater, sino que también pone en cuestión el valor que le dimos a ciertas experiencias hace tres o cuatro generaciones. Mi deseo no es que los remakes desaparezcan, sino que el público trate de entender el pasado, y no solo lo descarte por su apartado visual o cuestionables controles, algo que, parece, Nintendo aún no está listo para comprender.






































