
A básicamente un año de su lanzamiento, el Nintendo Switch 2 se posiciona como una gran plataforma. Aquí no solo encontramos una gran selección de juegos first party, con la promesa de grandes experiencias en un futuro, sino que también tenemos a nuestro alcance algunas de las mejores experiencias de los últimos años. Títulos como Indiana Jones and the Great Circle, Tales of Arise, Cyberpunk 2077, Assassin’s Creed: Shadows, Resident Evil Requiem y muchos títulos más, pese a tener un par de limitantes, nos ofrecen grandes alternativas a lo que vemos en el PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC. Dentro de este grupo, el nombre de Final Fantasy VII Remake sobresale, ya que, pese a estar en una menor resolución y tener un límite de 30fps, nos presenta una gran experiencia que supera lo que llegó al PS4 en su momento. De esta forma, muchos quieren saber cómo Final Fantasy VII Rebirth, una entrega mucho más compleja, logra funcionar en el Switch 2.
Con Final Fantasy VII Remake, Square Enix dejó en claro que la plataforma de Nintendo es capaz de albergar la inmensa trilogía que se encarga de reimaginar el clásico de 1997. Sin embargo, Final Fantasy VII Rebirth es más complejo, con locaciones extravagantes, múltiples zonas abiertas y una calidad visual que, pese a seguir usando el Unreal Engine 4, es capaz de sorprender a todos los jugadores. De esta forma, la idea de tener este título en el Switch 2 parecía una tarea imposible, y el demo que llegó hace unas semanas nos dio una pequeña probada de esto, y el resultado no fue malo, pero tampoco impresionante. Es así que Final Fantasy VII Rebirth por fin ha llegado al Nintendo Switch 2, y estamos ante un port imposible que hace todo lo necesario para correr de una forma competente, pero ¿esto es suficiente?
Port imposible
Final Fantasy VII Rebirth en Switch 2 no asombra tanto como lo hizo Final Fantasy VII Remake a principios de año. La escala de la aventura, uno de los puntos más impresionantes de la secuela, es el principal talón de Aquiles en esta versión. Ahora, esto no quiere decir que el título sea un desastre visual o algo injugable, pero es probable que el resultado final no esté a la par de lo que muchos estaban esperando. Si bien hay buenas noticias cuando hablamos sobre el framerate, las cosas se complican una vez que la resolución se convierte en el tema de conversación, incluso cuando el DLSS salva el día.
Comenzando con lo más controversial, Final Fantasy VII Rebirth en Switch 2 tiene una resolución interna de 540p en dock y 380p en portátil. Aunque esto suene como una mala noticia, el título hace uso del DLSS algo que salva la experiencia, ya que lleva estos números a 1080p en dock y 756p en portátil. Ahora, es importante mencionar que el título cuenta con una resolución dinámica, lo que significa que esto va a variar, con las secciones más contenidas y lineales, como el barco de Junon a Costa del Sol, ofreciendo la mejor calidad visual. Sin embargo, en zonas abiertas las cosas se complican un poco más.
En estas grandes áreas vemos una serie de compromisos muy notables que afectan la experiencia en general. Aquí, los efectos volumétricos se reducen drásticamente, la geometría es simplificada y la densidad del follaje se reduce, ocasionando que el pop-in, algo que ya existía en la versión de PlayStation 5, sea más prominente en esta ocasión. Poor si fuera poco, hay un claro desbalance en la iluminación, resultando en áreas que brillan mucho o parece que están a en medio de la noche. Esto es algo que se agrava en portátil, en donde la resolución dinámica puede ocasionar que algunas zonas no luzcan también como deberían.
A la par, los artefactos son muy notorios, especialmente en el cabello de Tifa. Notablemente, este no es tanto un problema con Cloud, el cual fue el protagonista de este inconveniente en el port de Final Fantasy VII Remake. De igual forma, encontramos objetos con una menor calidad de texturas y, en múltiples interiores, ciertos elementos de decoración han sido eliminados. El resultado son múltiples locaciones con un escenario que puede ser equiparado con la infame puerta de su predecesor.
Ahora, todos estos son compromisos que se tuvieron que hacer para que el juego corriera de una forma positiva, y Final Fantasy VII Rebirth logra este objetivo. El título, tanto en dock como en portátil, nos ofrece 30fps. Si bien este no es un número estable, la realidad es que el juego mantiene este estándar durante casi todo el tiempo, con solo un par de momentos en donde noté algo por debajo de esto durante un segundo. En general, la experiencia funciona muy bien en este sentido, y en el combate tenemos un rendimiento muy competente, algo que es necesario para este sistema de combate.
Final Fantasy VII Rebirth en Switch 2 se puede sentir como una experiencia que está por todos lados. Cuando nos encontramos en una zona lineal y confinada, la resolución alcanza su objetivo de 1080p en dock, y el título luce fenomenal, con una gran iluminación y solo cuando te quedas viendo la pantalla para encontrar errores, como algunas texturas que no alcanzan el nivel deseado, pero cuando juegas de una forma tradicional, es imposible notar estos baches. Sin embargo, en las áreas abiertas es más fácil encontrar una resolución que no alcanza su máximo, con mucho pop-in y una calidad visual que está por debajo de lo que encontramos en otras plataformas, especialmente cuando jugamos en portátil.
Sin embargo, nada de esto arruina el juego. Claro, me hubiera gustado ver una mayor resolución y que todos los problemas visuales no estuvieran presentes, pero Final Fantasy VII Rebirth en Switch 2 sigue siendo un fenomenal juego que vas a disfrutar, incluso con sus limitantes. Los 30fps funcionan casi a la perfección, aunque sí hay momentos en donde la experiencia está por debajo de este número. Lo mejor de todo, es que los usuarios de esta consola están recibiendo uno de los mejores JRPG de acción de la generación.
De lo mejor de Final Fantasy
Final Fantasy VII Rebirth es un juego imperdible. Square Enix nos ha presentado una experiencia imperdible que expande en todos los elementos introducidos por su predecesor, algo de lo que puedes conocer más en nuestra reseña del título base aquí. De esta forma, los desarrolladores no tuvieron que cambiar la forma en la que se disfruta la aventura de Cloud y compañía. Aún viajamos por un extenso mundo, peleando por medio de un gran sistema de combate y participando en un sinfín de actividades adicionales que expanden sustancialmente el tiempo que vas a pasar en este mundo.
Al igual que su predecesor, esta versión de Final Fantasy VII Rebirth nos ofrece una serie de ayudas que harán que la experiencia sea mucho más sencilla. Gracias a una sección especial en el menú, es posible activar la habilidad de hacer la mayor cantidad de daño posible, ser prácticamente invencible, dominar las habilidades de las armas al utilizar algún movimiento solo una vez, tener el límite de dinero, aumentar el nivel de materia a su máximo en un instante y mucho más. Debido a que esto elimina por completo la dificultad, mi recomendación es solo usar esto si esta es tu segunda o tercera partida.
Más allá de esto, Final Fantasy VII Rebirth sigue siendo el fenomenal juego que vimos en el 2024. El combate es un híbrido entre un sistema de acción, en donde cada personaje tiene movimientos y estilos totalmente diferentes, y el manejo de menús al que tenemos acceso por medio de una barra de ATB que nos permite realizar diferentes habilidades especiales, usar ítems y emplear la magia que encontramos en la materia. Es algo fenomenal y muy entretenido que la secuela expande al incluir a Red XIII, Cait Sith, un sistema de ataques combinados entre los miembros del equipo y un nuevo sistema de progresión.
Lo mejor de todo es que Final Fantasy VII Rebirth va más allá de la aventura principal, ya que nos ofrece múltiples minijuegos, diferentes formas de transporte, varios mapas abiertos con sus respectivas actividades, misiones secundarias de todo tipo y Queen’s Blood, un extenso juego de cartas que bien podría ser su propio juego si Square Enix lo deseara. Fácilmente puedes invertir más de 100 horas en esta entrega y la versión de Switch 2 te permite acceder a todo esto para llevar, algo que no es mi principal recomendación, pero sigue siendo una gran forma de disfrutar de este port.
No es perfecto, pero…
A un año del lanzamiento del Switch 2, casi todos los ports que han llegado a la consola pueden ser considerados simples ports. Claro, aspectos relacionados con la resolución y el framerate han sido comprometidos, pero el resultado es muy positivo. Final Fantasy VII Rebirth podría considerar el primer port imposible, debido a que la escala de este juego indicaba que una versión competente sería más difícil de lograr. Afortunadamente, Square Enix lo logró. Incluso con sus tropiezos visuales, el título que llega esta semana a los usuarios de la consola es una buena forma de disfrutar de esta experiencia.
Pese a no ser tan impresionante como Remake, Final Fantasy VII Rebirth sigue siendo un buen juego en Switch 2. Lo interesante es ver qué tan bien funcionará la tercera entrega en esta trilogía, especialmente considerando que estaremos ante un juego mucho más complicado. Afortunadamente, Square Enix ha dejado en claro que esto no los detendrá.































































