PLATAFORMA
PC, PS5, XBOX SERIES X, XBOX SERIES S, SWITCH 2,
PLATAFORMA RESEÑADA
PS5,
DESARROLLADOR
Digital Sun
PUBLISHER
11 bit studios
FECHA DE SALIDA
02/09/2026

El mar de los roguelites
Aunque es cierto que la originalidad e innovación brillan en la escena independiente de videojuegos, la realidad es que aquí también encontramos tendencias que, por lo general, son garantías de éxito. Desde el lanzamiento de Rogue Legacy en el 2013, múltiples estudios han intentado replicar lo adictivo que es la experiencia que le dio su nombre al género de los roguelike y roguelite. Algunos, como Supergiant con Hades y su secuela, han logrado elevar este tipo de experiencias y entregar algo sin igual en el proceso. Sin embargo, otros más se pierden en el mar que aquí encontramos, ya sea por falta de originalidad o simplemente por no capturar lo que hace especial a este tipo de juegos. Puede sonar fácil, pero crear un roguelite lo suficientemente adictivo es difícil.
En el 2018, Digital Sun, un estudio independiente de España, nos entregó Moonlighter, un roguelite estilo dungeon crawler con un interesante giro. Aquí, el objetivo no solo está en superar retos y vencer jefes, sino en obtener ítems valiosos y venderlos en una tienda. Con este elemento, los desarrolladores fueron capaces de entregar una experiencia adictiva que conquistó a millones de jugadores. La popularidad de este título fue tan grande que el equipo anunció una secuela en el 2024, la cual llegó como early access en octubre del 2025. Ahora, a casi un año de esto, la versión 1.0 por fin ha llegado a nuestras manos.
Con fuertes competidores en el género, como Ball x Pit y Hades II, Moonlighter 2: The Endless Vault se posiciona como una oferta segura por parte de Digital Sun, pero una que representa una evolución para esta serie y la culminación de casi una década de trabajo para los desarrolladores. ¿Acaso Moonlighter 2: The Endless Vault tiene lo necesario para convertirse en la nueva sensación indie? ¿Qué hace especial a este título sobre otros roguelites? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.
Solo una justificación
Uno de los elementos característicos de los roguelikes y roguelites es el hecho de que la historia usualmente es solo una excusa para la aventura. Claro, hay excepciones, como es el caso de Hades o Saros. En este caso, Moonlighter 2: The Endless Vault nos ofrece una premisa llamativa, pero no hace algo interesante con su trama principal. En su lugar, se encarga de crear un mundo vivo, lleno de personajes únicos y un trasfondo que te hará leer todas las descripciones de los ítems para entender en dónde nos encontramos.

Tras los eventos del primer juego, Will, el protagonista, y los habitantes de Rynoka son desterrados a Tresna, un cruce interdimensional, sin una forma de regresar a su lugar de origen. Ante esta situación, y debido a que el capitalismo existe en todos lados, nuestro héroe tiene que adentrarse en diferentes dimensiones con el objetivo de conseguir tesoros, venderlos y generar las suficientes ganancias para abrir la Bóveda Infinita, un ente misterioso que promete cumplir nuestro mayor deseo una vez que juntemos una cantidad ridícula de dinero.
Esa es básicamente toda la historia que Moonlighter 2: The Endless Vault nos ofrece antes de su final. Tras establecer la motivación de los personajes, el título abandona cualquier pretensión de tener una trama tradicional. En su lugar, la secuela se enfoca en pintar una viva imagen de este universo. El título utiliza una narrativa ambiental para contarnos sobre antiguas civilizaciones, mundos envueltos en sueños con brujas que atormentan a las personas por diversión y bóvedas con una infinidad de tesoros. Lo que el título carece en una estructura convencional, lo compensa con un sinfín de información que contextualiza este mundo.

Claro, esto no es para todos y es muy probable que muchos simplemente ignoren la información adicional que encontramos en cada dimensión. De igual forma, aquellos que decidan prestarle atención a cada mínimo detalle no se van a encontrar con una construcción del mundo similar a lo que FromSoftware, por ejemplo, ha hecho. Digital Sun claramente está orgulloso del universo que crearon en el 2018 y la secuela se encarga de expandir sustancialmente aspectos como las grietas dimensionales y la entidad que está detrás de este caos, enfocandose en los fans en el proceso.
A la par, Moonlighter 2: The Endless Vault le da un gran peso al elenco secundario. Si bien Will es un pequeño héroe sin personalidad, sus amigos y los habitantes de Tresna cuentan con una identidad muy marcada. Miss Scratch, por ejemplo, funciona como la casera del protagonista y su personalidad agresiva es una motivación más para conseguir la mayor cantidad de dinero posible y mejorar nuestra situación en este pueblo. Anacord, por su parte, es una jovencita que desea seguir los pasos de nuestro héroe, pero su abuelo se lo impide debido a que esto no es permitido en su tribu.

Aunque la mayoría de estas interacciones son inconsecuentes, cada personaje secundario tiene una fuerte personalidad, al grado de que deseas visitarlos cada sesión solo para ver qué tienen que decir sobre nuestra aventura o escucharlos discutir algún evento importante. Sin embargo, sí es una lástima que el título espere que no tengas un vínculo claro con la historia del juego durante casi 30 horas. Es solo hasta el final cuando por fin ocurre algo lo suficientemente importante para que el jugador le preste atención a este mundo, aunque esto puede ser demasiado tarde para muchos.
Claro, me hubiera gustado que Moonlighter 2: The Endless Vault tuviera una verdadera historia, y no solo una justificación para los eventos principales, especialmente considerando que la idea de viajar a diferentes dimensiones para obtener riquezas y cumplir las demandas de un cubo cósmico tiene mucho potencial. Una vez más, Digital Sun ha creado algo interesante para aquellos que estén dispuestos a interactuar con su mundo. Sin embargo, quienes decidan ignorar este apartado tampoco se estarán perdiendo de mucho, solo del color que los desarrolladores han utilizado para darle vida a su universo.
El universo… ¡EN 3D!
Moonlighter es un juego con un estilo pixel art. Sin embargo, Moonlighter 2: The Endless Vault deja de lado esto y nos presenta una dirección de arte en 3D. Inspirados en títulos como The Legend of Zelda: The Wind Waker y, tomando como punto de partida todo lo que aprendieron con Cataclismo, el previo título del estudio, Digital Sun nos presenta una evolución sustancial en comparación con sus trabajos anteriores. Las diferentes dimensiones cuentan con una identidad única y la nueva perspectiva funciona a la perfección con el combate que esta entrega nos presenta.

Cada uno de los niveles luce espectacular, llenos de detalles que cuentan una historia y una identidad muy marcada. Comenzando con el pueblo de Tresna, el trabajo de Digital Sun nos transporta a una intersección dimensional. Más que una villa en la cual todos pueden vivir, esta locación fue creada como un punto de parada en medio de la carretera. No hay mucha vida, pero aquella que aquí encontramos está en perpetuo descanso. Los pocos hogares y el recurrido bar dejan en claro que solo un par de personas están dispuestas a pasar el resto de sus días aquí.
Ahora, cada dimensión que visitamos cuenta con una temática única. Kalina es un desierto en donde las corrientes de aire levantan constantemente arena. The Gallery nos transporta a una bien cuidada ciudadela con edificios que albergan reliquias de diferente tipo. Por último, Aeolia es una gigantesca colección de islas flotantes en donde los elementos de la naturaleza están en constante batalla. Lo que hace interesantes a estos tres biomas es el hecho de que cada uno cuenta con una versión alterna que juega con colores e ideas para pintar una imagen muy clara de cada locación.

Kalina, por ejemplo, pasa de un soleado día en donde sientes cómo la temperatura se alza por medio de los tonos naranjas y rojos que encontramos en todos lados, a una noche estrellada en donde el frío gobierna y los colores cálidos son consumidos por matices gélidos. Aeolia, por su parte, es la estrella del juego. Nuestra primera visita a esta dimensión nos presenta un mundo en paz, en donde la naturaleza está en balance. Sin embargo, la segunda mitad de este mundo está en caos, con tormentas, rayos y una sensación de que las islas flotantes caerán en cualquier momento.
Todo esto se traslada de gran forma al diseño de los enemigos. En Kalina encontramos animales y tribus de guerreros, dejando en claro la agresividad del desierto. Sin embargo, The Gallery está habitada por robots y guardias de seguridad que están enfocados en proteger todas las riquezas. Hay una clara coherencia en todos los elementos que Moonlighter 2: The Endless Vault nos presenta. El único problema es que su mundo se siente más pequeño de lo debido.

Sin contar el pueblo principal, Moonlighter 2: The Endless Vault solo tiene tres biomas. Aunque cada uno tiene una versión alternativa, para un total de seis regiones que podemos explorar, esto sigue siendo muy poco. A la par, cada cuarto que encontramos en estas regiones ha sido construido a mano, por lo que es fácil toparse con diseños repetidos. Si bien hay una maestría a la vista, y es impresionante todo lo que Digital Sun ha creado, es imposible no sentir que al juego le faltan una o dos locaciones más, algo que tal vez veamos en un futuro DLC.
Moonlighter 2: The Endless Vault es un hermoso juego. La transición al 3D es limpia, y el título nos presenta 60fps a 4K en todo momento en PlayStation 5. Los desarrolladores han hecho un trabajo fenomenal al momento de darle vida a cada dimensión. Sin embargo, el título deja de sorprendernos rápidamente, y la magia de ver las tormentas en Aeolia desaparece una vez que pasas por este mismo lugar por sexta ocasión. No hay algo de malo con lo que aquí vemos, es solo que Digital Sun hizo un trabajo tan impresionante que me hubiera gustado ver más.
Experiencia acogedora
En más de un sentido, Moonlighter 2: The Endless Vault se siente como una experiencia acogedora. Aunque muchos pueden pensar que esta sensación está alejada de los roguelites, la realidad es que muchos títulos dentro del género utilizan su naturaleza repetitiva para crear un ritmo que puede ser relajante para muchos. Lograr esto necesita de múltiples elementos, y uno de ellos es la música. En lugar de optar por composiciones energéticas y épicas, Digital Sun nos ofrece algo más tranquilizante.

Cada una de las canciones que encontramos en Moonlighter 2: The Endless Vault funciona a la perfección con su contexto. Los escenarios cuentan con composiciones que nos transmiten una sensación específica y, rara vez, esto está relacionado con la acción, aunque también funcionan de buena forma para los combates. Christopher Larkin, compositor de Hollow Knight, fue el encargado de este apartado, y su trabajo se complementa con el apartado visual de esta secuela, funcionando tanto por su cuenta como un acompañante, creando una sensación de armonía en todo momento.
En Kalina, por ejemplo, el violín toma el escenario principal para expandir la idea de que este desierto está habitado por diferentes tribus nómadas. Cuando la tormenta llega a Aeolia podemos escuchar cánticos que crean una sensación mística alrededor de cada isla flotante, algo que se complementa con el uso del piano en momentos clave. Por su parte, The Gallery cuenta con elementos sintéticos. Sin embargo, Tresna es la estrella del juego.

Con el pueblo principal, Christopher Larkin nos ofrece un ambiente relajante. Cada una de las composiciones que escuchamos en esta locación son protagonizadas por la flauta y el arpa, creando un fuerte rival para Stardew Valley. En un solo instante, el juego nos transporta a un pequeño pueblo alejado del caos y el ruido de las grandes ciudades, en donde el tiempo pasa de diferente forma. Con su música, Moonlighter 2: The Endless Vault es capaz de abrazar a todos los jugadores y presentarles un mundo en el que muchos quisieran vivir, no por la aventura o las riquezas, sino por la paz que aquí encontramos.
Ahora, no todo es perfecto. Si bien el trabajo de Larkin funciona muy bien durante la mayor parte del tiempo, la dirección del título evita que los enfrentamientos contra jefes tengan el impacto necesario, algo de lo que Digital Sun estaría al tanto, ya que hay varias peleas que no tienen música, creando una desconexión muy marcada. A la par, el diseño de audio opta por utilizar efectos muy genéricos que, si bien funcionan para la mayoría de las situaciones, no logran sobresalir.

Moonlighter 2: The Endless Vault cuenta con un fenomenal soundtrack. La música compuesta por Christopher Larkin funciona muy bien con el tipo de experiencia que Digital Sun nos presenta y complementa de gran forma la historia y el apartado visual. Si bien hay un par de detalles que necesitan un ajuste adicional, es innegable que aquí encontramos un trabajo de primer nivel.
Guerrero y vendedor
Moonlighter destacó dentro del género de roguelite al ofrecer una sustancial segunda mitad en su ciclo de juego. En lugar de que la base de operaciones fuera simplemente un lugar para usar recursos y mejorar ciertos aspectos del gameplay, la idea de vender tesoros en una tienda y tener que conocer a los compradores le dio una identidad clara a este título. Ahora, Moonlighter 2: The Endless Vault no solo mantiene intacta esta premisa, sino que se encarga de expandir sustancialmente este apartado de una forma orgánica que te va a costar mucho trabajo soltar.

Por un lado, Moonlighter 2: The Endless Vault funciona como cualquier otro título del género. El objetivo es recorrer diferentes biomas, superar los retos que aquí encontramos, recolectar mejoras momentáneas, vencer al jefe en turno y repetir este proceso para conseguir recursos que sirven para expandir nuestro equipo y aumentar habilidades de forma permanente. Para lograr todo esto, el juego nos ofrece múltiples armas, las cuales van desde espadas gigantes hasta guantes para pegar con nuestros puños, cada una con un ritmo diferente y combos únicos. A la par, Will puede usar una pistola para atacar a distancia, así como su mochila, con la cual es capaz de empujar enemigos a trampas o tirarlos del escenario. Todo esto se complementa con una esquivada muy útil que te puede salvar en más de una ocasión.
Ya dentro de cada bioma, el título nos presenta múltiples rutas que podemos elegir. Gracias a que cada cuarto te indica las recompensas que puedes obtener, es fácil crear un camino que vaya de acuerdo con tus objetivos. Junto a la posibilidad de aumentar el daño de tu arma y obtener mejoras elementales que solo funcionan durante una partida, la gran estrella aquí son los tesoros. Si bien es posible jugar Moonlighter 2: The Endless Vault como un roguelite tradicional, el verdadero enfoque no está en aumentar el poder de Will para vencer al jefe de cada región, sino en obtener la mayor cantidad de riquezas posibles.

Al superar diversos retos, el juego nos recompensa con tesoros. Cada reliquia tiene un nivel de rareza y valor diferente. A la par, algunas de estas tendrán maldiciones, o habilidades únicas, las cuales funcionan para aumentar alguno de estos dos atributos. Lo interesante es que cada bioma cuenta con mecánicas únicas. En Kalina, por ejemplo, hay riquezas que pueden destruir a otras o crear escudos, cada una con resultados diferentes. Por ejemplo, un dije especial puede subir de valor cada vez que quemes otra, o viceversa. Por si esto fuera poco, es muy importante que sepas en qué parte de tu inventario posicionas cada ítem, ya que algunos efectos se activarán dependiendo de su ubicación.
Con esta mecánica, Moonlighter 2: The Endless Vault convierte al manejo de menús en algo muy adictivo. El enfoque está en utilizar de mejor forma las maldiciones de cada reliquia para aumentar el valor de tu inventario. Considerando que cada región cuenta con ideas diferentes, tardarás algo de tiempo en entender bien cómo es que cada habilidad funciona. En Aeolia, por ejemplo, el objetivo es transformar tesoros en piedras que son absorbidas por muñecos, aumentando su valor y rareza en el proceso. Claro, estás a la merced de la suerte, y tendrás sesiones en donde las cartas no juegan a tu favor, pero esto es raro.

La verdadera recompensa llega cuando entiendes a la perfección cada mecánica regional y logras transformar todos tus tesoros iniciales en riquezas de alto valor. Ahora, esto no significa que tengas que olvidar por completo al sistema de combate. Al final del día, las reliquias las obtienes superando los diferentes retos que el juego tiene para nosotros, con los ítems más valiosos escondidos en cofres detrás de los jefes. Sin embargo, Moonlighter 2: The Endless Vault no trata de ir más allá de los elementos básicos del género. Si has jugado un roguelite en el pasado, sabrás exactamente cómo superar cada obstáculo, y no hay una sola sorpresa, al menos en este sentido.
Una vez que completes una partida, ya sea que le ganes al jefe, escapes de la región o pierdas, lo cual reduce el valor de tus tesoros, es momento de vender todo lo que has conseguido. Aquí, Moonlighter 2: The Endless Vault nos pide asignarle un precio a cada tesoro. Lo interesante es que al principio no sabrás cuánto vale cada cosa. Parte de lo que hace entretenido a este ciclo es tratar de encontrar el punto perfecto entre caro y barato. Al poner a la venta cada ítem, los clientes entrarán automáticamente a la tienda de Will, reaccionando de diferente forma al valor de cada producto.

Si el tesoro es muy caro, saldrán enojados sin comprar algo. Si el ítem es muy barato, estarán más que contentos de adquirirlo, pero dejarás dinero en la mesa. Afortunadamente, puedes ajustar el valor de cada producto al instante. Esto significa que constantemente tendrás que medir hasta dónde puedes exigir dinero, y la diferencia entre un cliente satisfecho y alguien que nunca volverá a la tienda puede ser solo un dígito. Ahora, si bien un mismo ítem puede venderse al mismo precio, su rareza va a determinar su costo. Tu objetivo es simplemente establecer un precio base, y el juego determinará automáticamente su verdadero valor.
Para hacer que este proceso sea más fructífero, puedes agregar diferentes muebles y estantes a la tienda, cada uno proporcionando mejoras, como un 10% más de ganancias en tesoros de una mayor rareza. A la par, a la tienda pueden entrar clientes especiales, como alguien que está dispuesto a pagar mucho dinero por los tesoros, permitiendo elevar el precio de los ítems, o alguien que solo busca ofertas, por lo que solo comprará productos baratos. Junto a esto, el local se puede mejorar dándote acceso a nuevos anaqueles y habilidades adicionales. Por último, tras vender ciertos ítems a precios favorables, podrás activar poderes especiales que te permiten ganar más dinero o aumentar el valor de ciertos productos.

Una vez que todos los ítems sean vendidos, la tienda cerrará y llegará el momento de usar el dinero. Todo lo que ganes se puede usar para mejorar las armas, crear armaduras, expandir los espacios disponibles en tu mochila o invertir en más y mejores muebles para aumentar las ganancias en la tienda. Junto a esto, también puedes interactuar con diferentes personajes y obtener misiones secundarias. Todo esto crea un ciclo muy adictivo que el juego utiliza a su favor para ocultar algunos de sus pormenores.
Moonlighter 2: The Endless Vault es un juego con una cantidad limitada de elementos. Si bien hay seis biomas, en realidad solo hay tres regiones, y cada una cuenta con sus propias mecánicas de tesoros. Como ya lo mencioné, el aspecto de roguelite no va más allá de los estándares del género. No hay sorpresas y el juego deja de introducir nuevos elementos rápidamente. Por un lado, esto es decepcionante, ya que claramente hay mucho potencial. Sin embargo, esto también permite que el ciclo tan adictivo que caracterizó al primer juego entre en acción mucho más rápido en esta ocasión.

El juego espera que todas las personas se queden en esta experiencia. El objetivo principal del juego es recolectar dinero para acceder al tesoro de la Bóveda Infinita. Esto empieza de una manera sencilla, pero eventualmente el título nos presenta con cifras ridículas que te exigen repetir el mismo proceso de dungeon crawler y administrador de tienda más veces de las necesarias. Una vez más, el problema no es el ciclo de juego, sino el hecho de que esto se vuelve monótono rápidamente.
No hay algo de malo con el sistema de combate y manejar los precios de los tesoros en la tienda es muy divertido. Pero después de hacer este mismo proceso 10 o 15 veces sin algún tipo de novedad, la experiencia sí llega a cansar. Lo mejor que puedes hacer es jugar por sesiones cortas. En lugar de tratar de completar cierto objetivo financiero en una sola sesión, el trabajo de Digital Sun se disfruta más en periodos cortos de una hora cada dos o tres días. Una vez más, hay mucha calidad aquí; el problema es la cantidad.

Moonlighter 2: The Endless Vault es una experiencia muy divertida. Si bien el aspecto de roguelite es básico, la idea de conseguir tesoros, mejorarlos usando diferentes mecánicas y tratar de venderlos al mejor precio posible crea un ciclo de juego que es adictivo. Constantemente quieres adentrarte en una dimensión para obtener más riquezas y ver cómo tus esfuerzos se transforman en ganancias que se utilizan para mejorar tus habilidades y equipo. Sin embargo, la falta de contenido hace que este proceso pierda su encanto antes de lo necesario. Si el juego fuera un poco más corto, este no sería el problema, pero estamos hablando de una experiencia que toma cerca de 30 horas para llegar al final, esto sin mencionar todo el tiempo que necesitas invertir para completarlo. Digital Sun nos presenta una gran experiencia, pero una que hubiera funcionado mejor con más contenido.
Calidad sobre cantidad

Moonlighter 2: The Endless Vault es adicción pura. Digital Sun ha creado un fantástico roguelite que logrará cautivar a todos los fans del género y un gran punto de entrada para este tipo de experiencias, incluso con sus pormenores. La historia es solo una excusa. Si bien hay una serie de elementos atractivos y el universo que los desarrolladores presentan es muy interesante, el título nunca desea ir más allá de lo que se espera de este tipo de juegos.
Digital Sun ha creado un hermoso universo. Cada uno de los biomas dentro de Moonlighter 2: The Endless Vault nos cuenta una historia única, y el salto al 3D funciona a la perfección con el tipo de experiencia que se nos presenta. A la par, la música complementa de gran forma al apartado visual y la historia. Cada composición forma una sensación acogedora que, si bien carece de la emoción que los enfrentamientos requieren, sí nos transporta a un pequeño rincón en donde la paz reina y el tiempo pasa de diferente forma.
Por un lado, Moonlighter 2: The Endless Vault es un roguelite muy tradicional en su estructura y progresión. Sin embargo, conseguir tesoros, mejorarlos y después venderlos crea un ciclo de juego que te mantendrá pegado al control por horas. Lamentablemente, la falta de contenido ocasiona que sea muy fácil salir del trance, y no me sorprendería si más de una persona no termina la campaña principal debido a lo repetitivo de este proceso.
Al final del día, Moonlighter 2: The Endless Vault es una gran experiencia. Digital Sun nos ha entregado un roguelite muy divertido en donde es fácil perderse. Este es un caso de calidad sobre cantidad que, si bien usualmente esto es bueno, en este caso un poco más de contenido hubiera elevado sustancialmente la experiencia final.

































































