Review – Star Wars: Galactic Racer

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De regreso al universo de Star Wars 

Star Wars tiene un extenso legado en la industria de los videojuegos. Por cada género que existe, es muy probable que esta serie tenga, por lo menos, un representante muy amado. Cuando hablamos de juegos de carreras, la lista tal vez no sea tan extensa o aclamada, pero aun así encontramos experiencias que valen mucho la pena, como es el caso de Star Wars Episode I: Racer. Esta entrega logró destacar por su sensación de velocidad y por recrear de gran manera uno de los momentos más aclamados de la cinta de 1999. Este trabajo no solo tiene un espacio en el corazón de millones de jugadores, sino que fue la inspiración de otros títulos, como es el caso de Star Wars: Galactic Racer.

Aunque por un tiempo parecía que Star Wars no tendría un futuro prominente en la industria de los videojuegos, los últimos proyectos han dejado en claro la posición de esta franquicia en este medio. La duología de Star Wars Jedi nos ofrece aventuras que expanden de forma sustancial este universo. El reciente lanzamiento de Star Wars: Zero Company, aunque algo atropellado, nos puso en los pies de un comandante táctico en un título excepcional dentro de este género. Star Wars: Squadrons capturó la esencia de las batallas espaciales de una magnífica forma. Ahora, Star Wars: Galactic Racer quiere sumarse a este grupo como el gran representante de la serie dentro de los juegos de carreras arcade.

Desarrollado por Fuse Games, equipo conformado por ex-desarrolladores de Criterion Games, Star Wars: Galactic Racer se posiciona como una de las experiencias arcade de manejo más impresionantes del año y, con competidores como Screamer y Forza Horizon 6, lograr esto no será una tarea sencilla. ¿Es Star Wars: Galactic Racer el sucesor de Star Wars Episode I: Racer que todos estaban esperando? ¿Qué nos presenta Fuse Games para destacar en este liga? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.

En busca de la victoria

Notablemente, Star Wars: Galactic Racer nos presenta una extensa campaña de un solo jugador. La historia es completamente original y se desarrolla después de los eventos de Return of the Jedi. Si bien los desarrolladores utilizan este espacio para presentar personajes nunca antes vistos y darnos un gran vistazo a uno de los rincones de este universo que no tienen que ver con el Imperio, no esperen algo tan sustancial. La trama es entretenida, pero nunca da el siguiente paso para convertirse en algo que todos los fans del canon deben saber para entender qué está pasando con esta galaxia.

Tras la caída del Imperio, la galaxia goza de una libertad que no había vivido en décadas. Esto da pie al surgimiento de la Liga Galáctica, un campeonato de corredores espaciales que desean demostrar sus habilidades detrás de los speeders. Aquí encontramos a Shade, un competidor que se une a este torneo con la misión de vengarse de Kestar Bool, el actual campeón y quien amenaza con tomar el control total de esta organización. La misión es sencilla: nuestro protagonista tiene que ganar, demostrar que es el mejor detrás del volante y detener al antagonista principal de la única forma que sabe: con una carrera que pone en riesgo la vida de todos los involucrados.

Star Wars: Galactic Racer no nos ofrece una aventura innovadora. El trabajo de Fuse Games cumple bien su función y los eventos son presentados con un buen ritmo, por lo que sientes una sensación de progresión constante. Lo que esta entrega carece en una trama extensa que expanda el universo de Star Wars, lo compensa con interacciones muy entretenidas. El enfoque del juego está en los personajes y la forma en la que cada competidor se relaciona con el resto, algo que se logra de forma efectiva gracias a que estamos ante un roguelite.

Así es, la campaña no tiene una estructura tradicional, sino que nos pide completar cada copa en un solo intento. Lo interesante es que cada partida nos presenta múltiples oportunidades para interactuar con el elenco secundario, y el juego hace un gran trabajo al crear una viva imagen de esta liga. Cada competidor tiene una identidad marcada con la cual es fácil encariñarse u odiar. Kestar Bool, por ejemplo, trata a Shade como un don nadie, dejando en claro su actitud de niño rico. Sin embargo, Soren Zaks es un gran aliado que siempre quiere extender la mano para ayudarnos.

Debido a su naturaleza como roguelite, es probable que ignores a ciertos competidores o simplemente tengas interacciones cortas que, si bien no tienen impacto en la historia, sí nos presentan conversaciones muy divertidas. Todos los miembros de la liga son unos egoístas adictos a la adrenalina, algo que da pie a interacciones interesantes, pero también es cierto que esta no es una aproximación que sea del agrado de todos. Notablemente, el único personaje que tiene algún tipo de trato preferencial es Sebulba.

El antiguo corredor de podracing es todo un deleite. Fuse Games nos presenta a un competidor que vive en el pasado y claramente sabe que es mejor que cualquier otro miembro de la liga. Sus interacciones con Shade están llenas de sarcasmo, un poco de fanservice y un sinfín de personalidad. Es triste que el resto del elenco, incluido el protagonista, no tenga el mismo tratamiento, pero el enfoque de los desarrolladores claramente estaba en otro lado.

Star Wars: Galactic Racer nos ofrece una campaña de un solo jugador que destaca más por su estructura roguelite que por su historia. Si bien la trama es interesante y bastante entretenida, no hay algo del nivel de Screamer, por poner un ejemplo contemporáneo. Las interacciones son las claras estrellas, con conversaciones que te sacarán una sonrisa por la actitud de cada personaje, mientras que Sebulba cobra vida de una forma que será del agrado de todos los fans. Es un buen agregado que va a durar tanto como tus habilidades con el control lo permitan. 

Directo desde las películas 

El trabajo de Fuse Games es, probablemente, el juego de Star Wars con el mejor apartado visual actualmente. Star Wars: Galactic Racer luce simplemente espectacular. Gracias al uso del Unreal Engine 5, los desarrolladores han sido capaces de recrear de la forma más fiel algunos de los planetas que visitamos en la trilogía de las secuelas. El resultado es una espectacular combinación entre una dirección de arte realista y el diseño industrial que tanto ha caracterizado a este universo desde sus inicios.

Como parte de la liga galáctica, los desarrolladores nos dan la oportunidad de recorrer algunos de los planetas más hermosos de este universo, así como algunos que, tal vez, no han recibido la atención merecida en otros medios. Jakku, por ejemplo, resalta inmediatamente por sus tonos amarillos y naranjas, en donde es fácil sentir el calor abrumador que aquí encontramos. Todo esto acompañado de un par de Star Destroyer destruidos que dan pie a una serie de obstáculos bien posicionados. Crait, por su parte, nos da la ilusión de estar en un planeta de nieve antes de que las turbinas de cada speeder destruyan la cortina de sal y dejen ver su superficie roja. 

Sin embargo, la gran estrella aquí es Derven Acos, la capital de la Liga Galáctica. Aquí no competimos en pistas improvisadas, sino en un gigantesco estadio con múltiples biomas que combina elementos naturales de cada planeta con una serie de estructuras metálicas que encapsulan de gran forma la sensación de grandeza que la final de este evento requiere. Por si fuera poco, cada locación tiene un sinfín de detalles que puedes ignorar debido a las altas velocidades a las que vas, pero si logras detenerte por un solo segundo, podrás apreciar un trabajo que demuestra la pasión de Fuse Games. 

Esto también se puede notar en el diseño de personajes y speeders. Cada competidor forma parte de una raza diferente en el universo. Si bien Shade es humano, el protagonista cuenta con un traje estilo motociclista que cubre todo el cuerpo y, si equipas su capa, parece que Lando Calrissian lo vistió. Del otro lado, Kestar Bool luce justamente como alguien que nació en dinero, con un traje blanco que funciona a la perfección con su actitud altanera. Uno de mis favoritos es Griff Halloran, quien sigue portando su traje de piloto TIE Fighter, con todo un tatuaje del Imperio, y es imposible no querer golpearlo cada vez que lo ves.

Cada uno de los competidores de Star Wars: Galactic Racer tiene una personalidad muy marcada, algo que se puede notar, no solo por medio de las pequeñas conversaciones que encontramos en la campaña, sino también por su vestimenta. A la par, todos los vehículos lucen espectaculares. Si bien el sistema de personalización no es tan vasto, los cuatro tipos de vehículos nos presentan una combinación entre elementos tradicionales del mundo real y diseños que solo podrían existir en este universo.

La moto, por ejemplo, toma las bases del vehículo que todos conocen, pero agrega más motores, nuevos engranajes y una capa de metal que demuestra su velocidad, pero también su fragilidad. Sin embargo, la gran estrella aquí son los podracer. Estas son bestias mecánicas con una pequeña cabina que se conecta con dos gigantescas turbinas que están a nada de separarse. En este sentido, Star Wars: Galactic Racer hace un fantástico trabajo al transmitir el peligro que este deporte representa. 

Nadie en su sano juicio conduciría un speeder o un podracer que se ve como una bestia creada por una persona que no sabe algo sobre diseño galáctico. Sin embargo, esto también es capaz de atraer a todos y, por un instante, sientes que estas tumbas de alta velocidad pueden romper la barrera del sonido, aunque la mayoría siempre terminan en mil pedazos tras chocar con un muro. Por si fuera poco, Star Wars: Galactic Racer cuenta con un gran desempeño en PlayStation 5 base. Aquí no tenemos opciones visuales, pero el título es capaz de correr a 60fps muy, pero muy estables, algo que es completamente necesario para este tipo de experiencias.

Star Wars: Galactic Racer luce espectacular. El trabajo de Fuse Games es, probablemente, uno de los juegos más hermosos de esta generación. Desde el instante en que el juego te recibe con una vista panorámica de Jakku, queda claro que los desarrolladores han aprovechado en su totalidad el Unreal Engine 5 para presentar una experiencia visual que se aproxima a lo visto en las películas.

Al ritmo del motor

Al igual que otros juegos en los últimos años, Star Wars: Galactic Racer captura a la perfección el trabajo original de John Williams. Si bien el trabajo de Gordy Haab, el compositor de esta entrega, es de aplaudirse, la verdadera estrella es el diseño de audio. Fuse Games nos vende a la perfección el sonido de una carrera con motores que pueden explotar en cualquier segundo y choques que no solo se ven devastadores, sino que puedes escuchar perfectamente cómo es que cada pieza de tu vehículo sale volando al estrellarse contra un muro.

Para quienes no conozcan su trabajo, Gordy Haab ha trabajado en casi todos los juegos de Star Wars en esta generación. La razón por la cual estos títulos suenan muy similar a las composiciones originales de Williams, se debe a que Haab ha logrado recrear de gran forma el sentimiento de aventura y emoción que encontramos en las películas. En el caso de Star Wars: Galactic Racer, esto eleva de manera sustancial la tensión de cada carrera, no solo creando un vínculo claro con el resto de esta franquicia, sino que el tono heroico funciona de maravilla con los leitmotiv con los cuales muchos ya estamos familiarizados.

Sin embargo, la verdadera estrella de Star Wars: Galactic Racer es el diseño de audio. La velocidad de los vehículos es algo que no solo se puede ver y sentir, sino que también se escucha, ya que los motores retumban constantemente. Todo esto acompañado de los efectos de audio más icónicos de la serie. Aquellos que tienen grabada la escena de podracing en Episode I podrán identificar fácilmente el característico ruido de estas bestias espaciales. Uno de mis detalles favoritos es el sonido que emite cada speeder al momento de activar el turbo del ramjet. Esto puede parecer algo sencillo, pero es extremadamente satisfactorio.

Por último, pero no menos importante, Star Wars: Galactic Racer también nos presenta a un gran elenco de actores de voces. Si bien cada persona tiene poco material con el cual trabajar, todos utilizan de gran forma sus líneas para pintar una viva imagen de la liga. Aquí, las verdaderas estrellas son todos aquellos que hablan en los respectivos idiomas alienígenas, ya que venden a la perfección un montón de palabras inventadas que suenan extravagantes.

El apartado sonoro de Star Wars: Galactic Racer, al igual que su presentación visual, es impecable. Una vez más, Gordy Haab demuestra que es digno de continuar con el trabajo de John Williams. Los actores de voz hacen un fantástico trabajo al pintar una viva imagen de este universo. Es imposible no asombrarse con el diseño de audio, ya que Fuse Games nos vende a la perfección una peligrosa competencia de vehículos espaciales en el universo de Star Wars. 

El deporte más extremo del universo 

Star Wars: Galactic Racer es un juego de carreras arcade muy particular. Si bien el título utiliza las bases del género, que son muy familiares para muchos, el trabajo de Fuse Games destaca por dos apartados en particular. Por un lado, tenemos una progresión estilo roguelike, en donde cada carrera nos permite modificar y mejorar nuestro vehículo de forma sustancial. A la par, esta entrega cuenta con un sistema de aceleración único, en donde el diseño de pistas y las mecánicas incitan a mantener la mayor velocidad posible, algo que pone a prueba tus reflejos y habilidad con el control.

Notablemente, Star Wars: Galactic Racer no cuenta con un modo de Grand Prix tradicional. El gran enfoque del juego está en su campaña de un solo jugador. En lugar de tener una progresión normal en donde tienes que completar una copa para avanzar, el modo historia nos pide ganar la Liga Galáctica en una sola partida, algo que va a variar dependiendo del acto en el que te encuentres. Aquí, cada pista tendrá un objetivo diferente, como simplemente llegar a la meta, terminar dentro de los primeros tres lugares o particpar en algún reto contra reloj. En este sentido, el trabajo de Fuse Games se mantiene muy en la línea con otros exponentes del género y, rara vez, decide alocarse con algún desafío único de este universo.

Lo interesante aquí es que, al terminar cada carrera, es posible aumentar las estadísticas de tu vehículo, mejorando aspectos como la velocidad, aceleración o resistencia del speeder. A la par, puedes equipar piezas especiales que modifican ciertos aspectos del motor, mejorando su resistencia o proporcionando un mejor manejo en la nieve. Por último, también tienes a tu disponibilidad habilidades especiales que se activan al presionar el botón indicando, dándote la oportunidad de crear una onda electromagnética que desestabiliza a los competidores que estén cerca de ti o formar un escudo que reduce sustancialmente el daño. 

Todo esto hace que cada partida en la campaña sea muy interesante y, si bien es fácil encontrar una estrategia que siempre te garantice la victoria, también existe el suficiente espacio para que experimentes con las opciones que encuentras cada ronda. Una vez que completes una partida, ya sea que ganes la Liga Galáctica o no, obtendrás recursos que te permiten mejorar de forma permanente tu speeder de elección, dándote más opciones al momento de elegir mejoras en tu siguiente incursión espacial.

Ahora, este sistema roguelite está enfocado en la campaña de un jugador, pero sus ideas roguelike se mantienen intactas en el apartado multiplayer. Si bien hay una opción para jugar de una forma más tradicional, sin algún tipo de mejora, Star Wars: Galactic Racer nos incita a participar en un pequeño tour galáctico, en donde, al completar cada carrera, obtendrás recursos para mejorar tu speeder, agregar partes especiales y obtener habilidades adicionales. Esto funciona idéntico a la Liga Galáctica, con la única diferencia de que tu progresión se pierde al concluir una partida.

Star Wars: Galactic Racer nos presenta un par de ideas interesantes que permiten que cada jugador encuentre una forma diferente de expresarse, y aquí es donde entran en acción los diferentes tipos de speeders. El título nos ofrece cuatro vehículos; con los podracers funcionando ligeramente diferente al resto. Landspeeder actua como un carro más tradicional, con estadísticas balanceadas, aunque es más difícil dar curvas con este ejemplar. Speeder Bike es una moto, la cual va muy rápido y da una pequeña aceleración al girar de forma efectiva, aunque también es muy frágil. Por último, el Skim Speeder destaca por su inclinación, permitiendo que sea mucho más fácil tomar curvas cerradas. 

Los tres tipos de vehículos principales trabajan bajo las mismas mecánicas, con dos tipos de aceleración, habilidades especiales y algún apartado en donde destacan del resto. Sin embargo, también tenemos acceso al podracer, el cual tiene bases similares, pero funciona de una forma diferente. Aquí, el enfoque es la velocidad y, dependiendo del evento, solo tendrás acceso a un tipo de boost. 

Sin importar qué tipo de vehículo elijas, Star Wars: Galactic Racer transmite a la perfección el sentimiento de velocidad y peligro que representa este deporte extremo. Para esto, el título utiliza dos tipos de aceleración. El primero de estos, conocido como afterburner, es un turbo muy tradicional, el cual se activa con presionar un botón y se recarga con el paso del tiempo. Sin embargo, el segundo, llamado ramjet, es la estrella del juego. Todo lo que hagas y el diseño de las pistas está ligado directamente a este elemento.

El ramjet es una aceleración que funciona con el motor de tu speeder. Esto significa que, si abusas de él, tu vehículo va a explotar en mil pedazos. Lo interesante es que el ambiente influye en la forma en la que puedes usar este elemento. En planetas como Jakku, en donde la temperatura es demasiado alta, el ramjet se consume mucho más rápido y tarda más en cargar, obligándote a tomar rutas más arriesgadas para encontrar una sombra. Sin embargo, en Ando Prime, la nieve permite que el motor se mantenga fresco durante más tiempo, pero esto también puede congelar tu vehículo, ocasionando que sea más difícil manejar. El enfoque, al menos en este lugar, es encontrar un balance que te permita ir a  la velocidad máxima durante la mayor cantidad de tiempo sin pelear contra el volante. 

Incluso planetas como Crait o Sentinel I, los cuales no tienen un clima extremo, cuentan con peligros ambientales que evitan que el ramjet funcione en su totalidad. Esto también significa que cada pista cuenta con un diseño fenomenal. Notablemente, no hay un minimapa, por lo que tienes que reaccionar al instante a las curvas y obstáculos y, considerando las altas velocidades a las que vas, es muy probable que, al menos en tu primera carrera en cada nuevo lugar, choques constantemente. Star Wars: Galactic Racer te pide familiarizarte con cada escenario antes de encontrar las mejores rutas para llegar en el primer puesto. Hay que trabajar por la victoria y, si bien la curva de aprendizaje puede ser algo complicada para más de uno, no hay algo más satisfactorio que llegar a la meta sin chocar una sola vez.

Incluso tus errores afectan de forma sustancial al vehículo. Explotar te quita un par de segundos. Un motor dañado aumenta la temperatura del ramjet y, en casos específicos, tendrás que presionar el botón indicado para que tus habilidades sigan funcionando. Star Wars: Galactic Racer nos presenta uno de los sistemas de conducción arcade más divertidos de los últimos años. La progresión roguelike funciona de maravilla y permite que cada carrera sea única. El sistema de ramjet te incita a nunca soltar el acelerador y a encontrar la mejor ruta en cada escenario. El diseño de pistas es sensacional, con espacio que pone a prueba tus reflejos y abuses del ramjet. Todos los elementos que nos presenta Fuse Games trabajan en armonía al grado de que es muy difícil que dejes el control.

Lamentablemente, no todo es perfecto. La gran falla de Star Wars: Galactic Racer, y su único crimen, es no tener un Grand Prix tradicional. El modo historia es extenso, y puedes tardar hasta 10 horas en llegar a los créditos. Hay un par de escenarios alternos que nos permiten controlar a diferentes competidores con especificaciones únicas. También están a nuestra disposición múltiples retos contrarreloj con tiempos que exigen un dominio total del juego y sus sistemas. Sin embargo, no existe una forma de crear tu propio torneo o elegir pistas específicas para jugar. Ni siquiera en el multiplayer puedes hacer esto.

Fuse Games toma el control del jugador y decide directamente cómo puedes jugar. Considerando los sistemas y el diseño de pistas, es muy triste que Star Wars: Galactic Racer no permita que puedas jugar por todo Jakku en un Grand Prix usando solo podracers, por ejemplo. Es probable que una actualización futura cambie esto, pero, al menos en su lanzamiento, quizás más de una persona se queje ante la falta de contenido básico.

Este es el único tropiezo que comete el juego. Fuera de esto, Star Wars: Galactic Racer es una fantástica experiencia. El sistema de progresión permite que cada carrera se sienta lo suficientemente única del resto. Los cuatro tipos de vehículos tienen notables diferencias entre ellos, y usar un podracer te permite, no solo ir a una velocidad ridícula, sino cumplir el sueño de muchos fans. El sistema de ramjet es una aproximación muy interesante a la aceleración clásica con mecánicas que se conectan de gran forma con el resto de los elementos del título. Por si fuera poco, el diseño de pistas es fenomenal, ofreciendo un gran reto yobstáculos que pondrán a prueba tus reflejos y habilidad con el control. No hay duda alguna, Fuse Games no ha entregado algo que los fans del género no se pueden perder.

Llegando al podio 

Incluso con sus tropiezos, Star Wars: Galactic Racer sigue siendo una experiencia fenomenal. Cada idea está bien implementada y, si bien algunos aspectos no resaltan como deberían, este sigue siendo un juego de carreras muy bien logrado. La historia, aunque nos muestra un lado único de esta galaxia, es bastante tradicional y nunca trata de ir más allá de su premisa inicial. Afortunadamente, las interacciones con personajes te mantendrán pegado al control hasta llegar a los créditos.

No hay otro juego que se vea como Star Wars: Galactic Racer. Fuse Games aprovecha todo el potencial del Unreal Engine 5 para mezclar una dirección de arte realista con el diseño clásico de este universo, resultando en un apartado visual sacado directamente de las películas más recientes de Disney y Lucasfilm. Todo esto se complementa con un fantástico desempeño que, al menos en un PlayStation 5 base, nos ofrece 60fps muy estables.

Si bien es cierto que la música no rompe terreno nuevo, cada composición captura a la perfección el trabajo original de John Williams y crea una sensación de aventura que funciona de maravilla con el tipo de juego que nos presenta Fuse Games. A la par, el diseño de audio es magnífico, vendiendo a la perfección el sentimiento de velocidad y el impacto de cada choque. 

Aunque el título carece de algún Grand Prix tradicional y los jugadores están a la merced de Fuse Games, es innegable que Star Wars: Galactic Racer nos presenta uno de los juegos de carreras arcade más divertidos de los últimos años. El sistema de progresión, las mecánicas del ramjet, el diseño de pistas y la variedad de vehículos dan como resultado una experiencia que nadie se tiene que perder. Star Wars: Galactic Racer es magia pura para los fans de la serie y, por fin, nos permite competir directamente contra Sebulba.

Sebastian Quiroz
Sebastian Quiroz
27 años. Editor en Atomix.vg. Consumidor de la cultura pop.
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