PLATAFORMA
PC, PS5,
PLATAFORMA RESEÑADA
PS5,
DESARROLLADOR
S-Game
PUBLISHER
S-Game
FECHA DE SALIDA
29/10/2026

De regreso a China
Si bien China siempre ha gozado de cierto nivel de presencia en la industria de los videojuegos, a lo largo de esta generación hemos visto más y más esfuerzos por parte de estudios de esta nación para llegar a un público internacional. Hasta el momento, las grandes producciones provenientes de equipos como Tencent, miHoYo y Game Science han tenido resultados positivos. Aunque es cierto que muchas de estas producciones cuentan con una identidad que deja en claro el país de origen de estos proyectos, la mayoría trabaja bajo ideas y géneros muy generales. De esta forma, la primera gran producción AAA de S-Game, Phantom Blade Zero, resalta inmediatamente al utilizar el wuxia no solo como un elemento estético y narrativo, sino como la piedra angular de su combate.
Aunque no es tan popular en Occidente como debería, el wuxia es un género de fantasía muy popular en China, en donde las artes marciales y los extravagantes movimientos son parte fundamental de este tipo de historias. Un ejemplo claro de esto es la película de Crouching Tiger, Hidden Dragon. En el mundo de los videojuegos, pocos son los proyectos que utilizan este tipo de tramas, y menos son aquellos que salen de su país de origen. De esta forma, S-Game se ha dado a la tarea de llevar estos conceptos a un público global. Todo esto acompañado de un sistema de combate hack and slash, una enorme cantidad de armas y un extenso mundo lleno de secretos.
En un periodo muy complicado, lleno de múltiples lanzamientos, S-Game nos presenta Phantom Blade Zero, la gran apuesta de China para el 2026. Con una propuesta de acción que bien podría rivalizar a Onimusha: Way of the Sword, este nuevo título desea dejar en claro la posición de este país en la industria. ¿Acaso Phantom Blade Zero es el hack and slash que todos estaban esperando? ¿El wuxia se implementa de buena forma en combate? Descubre las respuestas a estas y más interrogantes en nuestra Atomix Review.
Entre la Tierra y el Cielo
Pese a presentar un par de ideas interesantes en su narrativa, Phantom Blade Zero trabaja alrededor de fundamentos muy comunes. Si bien es cierto que muchos de estos aspectos pasarán desapercibidos en Occidente, ya que el título juega con los elementos tradicionales de la cultura y mitología de China, esta entrega aún mantiene una estructura que funciona bajo los conceptos del viaje del héroe tradicional. El resultado es una aventura con una premisa muy fuerte, pero que brilla cuando decimos explorar el contenido adicional.

En Wulin, una antigua tierra en medio de la dinastía Ming, Soul y Zuo Shang se enfrentan en una fatídica noche. Tras recibir un golpe que lo deja a la merced de la muerte, Soul, nuestro protagonista, acepta un corazón especial que le da 66 días más de vida. Con poco tiempo en el mundo de los vivos, el héroe se da a la tarea de investigar qué sucedió con su antiguo amigo, trata de ponerle fin a una plaga que ha azotado su nación y, por si fuera poco, desea detener a un culto que amenaza con controlar a todos los grupos de poder que aquí habitan.
Phantom Blade Zero ofrece bastante para el jugador. Lo que inicia como una simple misión de venganza por parte de Soul, va evolucionando en un conflicto político a gran escala, múltiples organizaciones peleando por el control de Wulin y una antigua entidad que parece estar detrás de todo esto. Lamentablemente, muchos de los conceptos y personajes logran mezclarse, creando una confusión que es especialmente aparente en la mitad del título, en donde parece que detener a Zuo Shang deja de ser el enfoque de la travesía y se introducen múltiples elementos que complican una aventura que no necesita ser tan pesada.

A la par, Phantom Blade Zero cuenta con un extenso trasfondo. Hay un sinfín de material adicional que explica relaciones entre personajes, revela motivaciones de los antagonistas y aclara muchos aspectos de este mundo. Lamentablemente, es probable que gran parte de la comunidad ignore este apartado, principalmente porque detiene el ritmo de exploración y combate. No hay algo de malo con esta aproximación, pero el título abusa mucho de este recurso, al grado de que ignora una de las reglas fundamentales de este tipo de narrativas: “muestra, no cuenta”. Con la excepción de una fantástica escena, el juego hace un mal trabajo para incentivar que el jugador indague en Wulin.
Afortunadamente, Phantom Blade Zero logra brillar cuando hablamos de su contenido adicional. La mayoría de las misiones secundarias nos presenta un elenco interesante y conflictos llamativos que se encargan de explorar aspectos relacionados con la filosofía oriental. Por ejemplo, hay un guerrero que se ve atormentado cuando descubre que es una marioneta y la única forma de conservar su consciencia es consumiendo un par de piedras especiales. Sin embargo, este es un recurso limitado y, eventualmente, sucumbirá a las órdenes de su maestro. El enfoque no está en una pelea, sino en explorar hasta qué punto se puede conservar un alma.

Es altamente recomendado que explores Wulin para encontrarte con personajes atractivos y los ayudes a completar sus dilemas, algo que no solo te ofrece algún ítem o arma especial, sino que te recompensa con un momento muy emotivo en el último acto de la aventura. La narrativa de Phantom Blade Zero funciona mejor cuando explora e interactúa con los habitantes de este mundo, viendo de forma directa cómo es que los conflictos de poder y la plaga que azotan este mundo afectan a las personas normales. Al final del día, Soul es un youxia, o caballero errante, por lo que la historia brilla más cuando vemos el impacto de estos eventos en un nivel con el que todos nos podemos relacionar.
La historia y narrativa de Phantom Blade Zero no son perfectas. El trabajo de S-Game abusa mucho del material adicional para explicar aspectos de su aventura que debieron ser presentados de una forma mucho más clara. Sin embargo, el título también logra resaltar cuando el jugador decide enfocarse en explorar Wulin. Pese a que el estudio utiliza muchos tropos y elementos de la cultura de China, también es cierto que algunos de estos aspectos serán familiares para el público de Occidente, evitando que el corazón de esta aventura se pierda en la traducción.
Fusionando lo clásico con lo moderno
Phantom Blade Zero es un ejemplo claro de que el Unreal Engine 5 no es un motor tan fácil de usar. Si bien el trabajo de S-Game nos presenta una interpretación bastante interesante de China en la dinastía Ming, tratando de darle forma a un mundo que solo conocemos por pinturas, el título puede caer en lugares muy comunes que evitan que este juego logre resaltar tanto como podría una aventura de este tipo.

Wulin es un lugar en decadencia. La guerra entre clanes y la plaga que azota este mundo han convertido a escenarios hermosos en lugares llenos de cuerpos en descomposición, ciudades abandonadas y monstruos que contrastan fuertemente con el ambiente. Sin embargo, el título también es capaz de presentarnos locaciones mágicas, en donde los colores logran resaltar y transportarnos a bosques y montañas que parecen sacadas directamente de un poema. Las vistas, aunque tradicionales, toman inspiración del arte clásico de China, dándole movimiento a escenarios que viven dentro de un pergamino.
Este es un mundo lleno de variedad. Desde montañas nubladas que nos muestran un hermoso atardecer en su cúspide, pasando por lagos cristalinos en donde es imposible no desear meterse al agua, hasta Pangzhen, una inmensa ciudad en donde el caos se ha apoderado de las calles. Todo esto acompañado de una dirección de kungfupunk, la cual combina todos los elementos tradicionales de la cultura de China con tecnología steampunk. Esto da como resultado enemigos con pistolas, fábricas gigantes que invaden los hermosos escenarios y un enfoque científico que, para la sorpresa de muchos, no choca con la experiencia.

De igual forma, es imposible no alabar las cinemáticas y las animaciones. Phantom Blade Zero es un wuxia y eso significa que el combate nos presenta movimientos extravagantes en donde Soul se desplaza con una acrobacia y elegancia que rara vez vemos en los videojuegos. Aspectos como el hecho de que las espadas se chocan como látigos o que el protagonista esté constantemente saltando le dan una identidad única a esta experiencia, incluso si no está presentado algo nuevo dentro de su género. Por si fuera poco, aquí encontramos escenas animadas con distintos estilos artísticos que expresan diferentes emociones y están acompañadas de sus ya característicos cortes que duran menos de un segundo.
A la par, Phantom Blade Zero cuenta con un buen desempeño técnico. El título tiene tres modos visuales. Aquí tenemos calidad visual a 30fps y 4K, rendimiento a 60fps y 2K, y balanceado a 40fps y 2K. Mi recomendación es jugar en rendimiento o balanceado. Estas dos opciones funcionan muy bien y nos ofrecen una buena imagen. Sin embargo, el juego no está libre de problemas. Si bien esta entrega mantiene su framerate en los combates, hay un par de momentos en la exploración y en las cinemáticas en donde este aspecto no cumple con su objetivo, y es muy notorio.

A la par, el título cuenta con un par de glitches visuales, como iluminación que atraviesa paredes y charcos de agua que eliminan parte del escenario. De igual forma, muchos elementos en pantalla corren a un framerate más bajo de lo esperado, incluso cuando estamos cerca de ellos, y hay una extraña detección de colisión que resulta en Soul atorándose en ciertos lugares. Estos no son problemas que arruinan la experiencia, pero sí demuestran que S-Game aún tiene mucho que aprender del Unreal Engine 5, especialmente si lo comparamos con otras experiencias de sus contemporáneos.
Pese a que Phantom Blade Zero cuenta con una gran dirección de arte y es capaz de presentarnos locaciones muy atractivas, incluso si algunas caen en lugares muy comunes, también es cierto que el título tiene varios problemas técnicos muy notorios. Considerando que este es el primer juego de S-Game con el Unreal Engine 5, espero que su siguiente proyecto esté libre de estos inconvenientes. Afortunadamente, nada arruina la experiencia y el rendimiento cumple bien su tarea la mayor parte del tiempo.
Al ritmo de la espada
Al igual que su presentación visual, el apartado sonoro de Phantom Blade Zero es muy atractivo, aunque se ve limitado por una serie de problemas técnicos que, si bien no arruinan la experiencia, sí son molestos y demuestran que los desarrolladores aún tienen mucho que aprender en lo que respecta a las producciones AAA. Afortunadamente, aquí también encontramos un fenomenal soundtrack que le apuesta a la experimentación y, para la fortuna de todos, el resultado es muy positivo.

Uno de los grandes atractivos de Phantom Blade Zero es su soundtrack. Por un lado, el título nos presenta composiciones bastante tradicionales al momento de explorar Wulin, en donde el bayin toma el escenario principal por medio de instrumentos como la pipa, básicamente un laúd, y otras herramientas de cuerdas y percusiones clásicas. A la par, aquí encontramos múltiples escenas acompañadas de canciones con voz, las cuales funcionan como poemas relacionados con la historia. Todo esto hace que recorrer este mundo sea muy atractivo. Sin embargo, esto es solo el principio.
Una vez que llega el momento de pelear contra un jefe, Phantom Blade Zero no solo toma los elementos básicos de su apartado sonoro, sino que agrega instrumentos modernos para crear una combinación bastante atractiva de rock, hip-hop y metal con influencias de China que le dan un toque único a cada enfrentamiento. Es algo que toma por sorpresa al inicio, pero el resultado es fenomenal, elevando la intensidad de cada enfrentamiento al grado de que el ritmo elevado completamente de gran forma la acción estilo wuxia. Al igual que el kungfupunk, S-Game combina de forma magistral aspectos que pueden sonar opuestos, y el resultado es un deleite para los oídos.

A la par, Phantom Blade Zero nos presenta con un extenso repertorio de voces. Si bien el doblaje al inglés funciona muy bien, con actores como Donnie Yen destacando entre el elenco, la gran estrella es el chino. Aquí, cada actor toma una dirección más teatral, en donde cada línea de diálogo es exagerada para transmitir un sentimiento clásico. Las únicas excepciones son Soul y Zuo Shang, los cuales siguen un camino más tradicional. Sin importar tu elección, el resultado final es positivo. Por último, pero no menos importante, el título también cuenta con un fenomenal diseño de audio, en donde destaca el choque de espadas, ya que realizar un parry perfecto da como resultado un sonido similar al del metal colisionando con un mazo, dando la impresión de que tus herramientas van cobrando forma similar a una forja.
Lamentablemente, el aspecto técnico vuelve a tambalear la experiencia principal. En esta ocasión, la mezcla de audio es inconsistente. En las cinemáticas, las voces están demasiado bajas, al grado de que hay momentos en donde es imposible escuchar los dialogos. De igual forma, hay un par de momentos en donde el audio está desfasado, por lo que ves primero el movimiento de labios y luego escuchas a los actores. Este, y los detalles del apartado visual, dan la impresión de que S-Game sigue siendo un equipo tratando de adaptarse a las producciones AAA y, si bien esto es verdad hasta cierto punto, deja en claro que hay espacio para mejorar.

Pese a sus tropiezos en la mezcla de audio, el apartado sonoro de Phantom Blade Zero es muy bueno. Las voces hacen un gran trabajo para darle un nivel de teatralidad a la experiencia, mientras que la experimentación con el soundtrack da como resultado una presentación muy atractiva que le da una fuerte identidad al título y demuestra que lo clásico no siempre está en conflicto con lo moderno.
Hombre de acción
Phantom Blade Zero es un juego con bases muy conocidas. Aunque no estamos ante un souls-like, el trabajo de S-Game utiliza muchos aspectos de los hack and slash en combinación con un diseño inspirado en las obras de FromSoftware. Sin embargo, esta entrega destaca por dos elementos en particular. El primero de estos es la enorme variedad de armas, en donde cada instrumento de destrucción se siente lo suficientemente único para que cada jugador tenga una experiencia diferente; y la aproximación de elementos de wuxia, algo que, si bien no está tan implementado como a algunos les gustaría, le otorga una identidad propia a esta experiencia.

El combate es la piedra angular de esta experiencia. Aquí, el título brilla al ofrecer un extenso catálogo de armas principales y secundarias que te permiten enfrentarte a todo tipo de enemigos. Ahora, cada espada funciona bajo los mismos conceptos básicos. Tenemos un ataque fuerte y un débil y, dependiendo del orden, podrás realizar movimientos diferentes. Al principio, presionar los mismos botones una y otra vez es más que suficiente. Sin embargo, para el segundo capítulo, Phantom Blade Zero comienza a introducir herramientas que requieren de un ritmo específico para funcionar adecuadamente. Por ejemplo, hay unas dagas en forma de serpiente que te piden intercalar en un orden correcto cada acción para realizar la mayor cantidad de daño por medio de diferentes combos.
Aquí encontramos espadas gigantes con difernetes atributos elementales, dagas cortas que golpean de forma rápida y te dan más movilidad, un sable que te permite golpear a distancia al entrar en un estado de ebriedad y muchas, pero muchas más opciones. Gracias a que encuentras armas de forma constante, es fácil experimentar con todas las opciones a nuestra disposición y es normal si llegas al final de la aventura dominando varias herramientas. Por si fuera poco, cada una puede subir de nivel al gastar los recursos necesarios, algo que no solo incrementa su poder, sino que también desbloquea más movimientos. Regresando al ejemplo de las dagas en forma de serpiente, eventualmente es posible lanzar una de ellas para causar daño constante a un enemigo y, más trade, crear una segunda en forma de espíritu que expande aún más nuestras capacidades en el combate.

Esto significa que no hay una sola arma que se sienta fuera de lugar. Todas tienen una función y mecánicas que expanden las opciones de combate, y la experimentación es algo que Phantom Blade Zero incentiva constantemente. A la par, el título también nos presenta un extenso repertorio de herramientas secundarias que van desde cadenas para atacar a distancia, un rifle, puños para romper escudos, una máscara de león que lanza fuego, un abanico que crea un escudo y mucho, pero mucho más. Lo interesante es que usar estos ítems requiere de un recurso que vas recuperando conforme avanzas en la aventura, por lo que no puedes abusar de ellos. Esto es un aditamento extra, lo cual se completa de gran forma con tus espadas principales y te dan más opciones al momento de enfrentarte a todo tipo de enemigos.
Todo esto se complementa con ítems que te dan habilidades pasivas, diferentes medicinas para curarte de diferente forma y un árbol de habilidades generales. Ahora, Phantom Blade Zero también cuenta con un sistema de stagger. En el caso de los enemigos, esto se traslada en una barra de defensa que va disminuyendo al golpearlos o hacer parrys y esquivadas perfectas. Sin embargo, Soul también cuenta con una elemento similar, conocida como Sha-Chi, el cual no solo funciona como una barra de defensa que se va reduciendo conforme bloqueas ataques de forma normal, sino que también se consume al realizar los golpes fuertes y ciertos movimientos especiales.

Lo interesante es que la barra de Sha-Chi está ligada con el arma que tengas y, gracias a que el juego te permite tener dos espadas al mismo tiempo, puedes recuperar este medidor inmeditamente con tan solo presionar un botón, algo que también da pie a un nuevo combo de ataques. Realizar este proceso es extremadamente satisfactorio y da pie a un ritmo de juego adictivo. La cereza en el pastel son los movimientos wuxia que, si bien muchos se activan de forma automática dependiendo de la situación en la que te encuentres, son muy vistosos y transmiten una sensación de poder adicional.
Ahora, Phantom Blade Zero es un juego con una dificultad muy particular. En la opción más elevada, el título no es tan retador, al menos para aquellos con experiencia en el género. Los enemigos comunes solo representan un reto cuando atacan en masa, algo que incluso se puede sentir algo injusto. Sin embargo, los enfrentamientos contra jefes sí ofrecen el desafío deseado, con patrones más complicados, movimientos que te toman por sorpresa y ataques devastadores. Aun así, no hay una pelea que te tome días por completar. Aquí no encontramos algo del nivel de los souls-like, y eso será positivo para muchos.

Más allá del combate, Phantom Blade Zero cuenta con un diseño denominado como semiabierto. Esto significa que el juego varía constantemente entre áreas lineales y zonas con un mayor enfoque en la exploración. Seguir la historia te llevará por una ruta directa que te permite llegar al final en aproximadamente 20 horas. Sin embargo, recorrer todo Wulin y descubrir los secretos que aquí encontramos duplicará su tiempo en este mundo, y sí nos presenta con más caminos que recompensa de gran forma la curiosidad de los jugadores con jefes adicionales, misiones extra y locaciones atractivas.
Phantom Blade Zero es un juego con bases muy familiares para aquellos con experiencia en los hack and slash. Sin embargo, el juego logra destacar rápidamente por su combate estilo wuxia, una enorme cantidad de armas, constantes enfrentamientos contra jefes, exploración que recompensa a los curiosos y un diseño que nos presenta con una aventura tan larga o corta como el jugador lo desee. El resultado es uno de los títulos de acción más entretenidos de todo el año y un ejemplo perfecto de cómo ideas bien implementadas y un poco de originalidad hacen resaltar a un proyecto de este tipo.
Crouching Phantom, Hidden Blade

Phantom Blade Zero es uno de los juegos más entretenidos del año. S-Game nos presenta una experiencia imperdible para los fans de los juegos de acción que, si bien no está libre de problemas, sigue siendo algo fenomenal. La historia, pese a tener muchos tropiezos y dejar varios aspectos al aire libre, nos presenta un viaje de héroe muy entretenido que brilla cuando se trata de explorar este mundo y su filosofía.
Aunque es cierto que Phantom Blade Zero cuenta con una gran identidad visual, la cual nos presenta un kungfupunk muy atractivo, los problemas técnicos son muy notorios, aunque nada de esto arruina por completo la experiencia. Lo mismo se puede decir de su presentación sonora. Aquí encontramos grandes actuaciones y un soundtrack fenomenal, algo que pierde peso por una pésima mezcla de audio y una serie de tropiezos que parecen ser cometidos por un estudio sin experiencia.
Sin embargo, el combate de Phantom Blade Zero es fenomenal. S-Game nos presenta un hack and slash lleno de opciones que incita a la experimentación y nos da las herramientas necesarias para experimentar constantemente con los sistemas que aquí encontramos. Esto es adicción pura y le da al wuxia un representante interactivo que puede conquistar el corazón de millones de personas a nivel mundial.
Phantom Blade Zero es un acierto más por parte de China para el mercado global. Si bien el título no está libre de problemas, el trabajo de S-Game nos presenta más puntos positivos que errores. Sin duda alguna, una de las mejores experiencias del 2026 y algo que no olvidaré pronto.



























































![¿Deberías conseguir Kingdom Hearts Collection [I-III] en Switch 2?](https://blob.atomix.vg/images/2026/10/04/mini-resena-kingdom-hearts-collection-i-iii-switch-2-77df09fe-focus-0-0-276-95.webp)








