
Piensan que pierden inteligencia
El uso cada vez más extendido de la inteligencia artificial en el entorno laboral está generando una preocupación inesperada entre los trabajadores más jóvenes. Una reciente encuesta internacional reveló que una parte importante de la Generación Z considera que su dependencia de estas herramientas está afectando negativamente sus capacidades, al punto de sentir que se vuelven menos inteligentes conforme recurren con mayor frecuencia a la IA para realizar sus tareas diarias.
Los resultados muestran que la mitad de los empleados consultados cree depender demasiado de la inteligencia artificial en su trabajo. Además, un 39 % considera que el uso constante de estas plataformas ha comenzado a deteriorar algunas de sus habilidades profesionales. Entre los integrantes de la Generación Z, la percepción es aún más marcada, ya que el 46 % afirma sentir que sus capacidades intelectuales se están debilitando debido al uso continuo de estas tecnologías.
A pesar de estas preocupaciones, muchos trabajadores aseguran sentirse presionados para adoptar la inteligencia artificial en sus actividades laborales. El estudio indica que seis de cada diez empleados perciben que existe una expectativa dentro de las empresas para utilizar estas herramientas, incluso en situaciones donde sus conocimientos y experiencia podrían ser suficientes para completar el trabajo sin apoyo tecnológico.
El incremento de uso de IA no para
La investigación también revela un incremento en el uso de la IA para tareas delicadas o complejas. Mientras que hace un año poco más de la mitad de los empleados reconocía haber utilizado estas plataformas en situaciones donde quizá no era recomendable, la cifra ahora asciende al 70 %. Además, el 43 % admite haber entregado trabajos que contenían errores generados por inteligencia artificial, mientras que una amplia mayoría asegura dedicar más tiempo a revisar los resultados de la IA que el que emplearía supervisando el trabajo de otra persona.
Especialistas advierten que el fenómeno podría tener consecuencias a largo plazo si determinadas habilidades dejan de ejercitarse con regularidad. Aunque el conocimiento adquirido no desaparece de inmediato, el desuso puede reducir la agilidad y eficacia con la que se aplican ciertas competencias. En medio de una creciente búsqueda de productividad impulsada por la tecnología, el debate sobre cómo equilibrar los beneficios de la inteligencia artificial con la preservación de las capacidades humanas parece estar cobrando más relevancia que nunca.
Vía: 3DJ























