
Piensan que todo es conspiración
Los tres mayores fabricantes de memoria RAM del mundo enfrentan una nueva demanda colectiva en Estados Unidos, donde son acusados de presuntamente coordinarse para mantener elevados los precios de este componente esencial para computadoras y otros dispositivos. La acción legal fue presentada ante el Tribunal del Distrito Norte de California por 17 demandantes, entre ellos tres pequeñas empresas dedicadas a la venta de equipos de cómputo.
La demanda señala a Samsung, SK Hynix y Micron Technology de formar un supuesto cártel para restringir artificialmente la oferta de memorias DRAM, lo que habría provocado un incremento en los precios del mercado. De acuerdo con los demandantes, las compañías estarían atribuyendo esta situación al crecimiento de la demanda por parte de los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial, cuando, aseguran, el verdadero motivo serían decisiones corporativas coordinadas.
Aunque las acusaciones deberán probarse en los tribunales, los demandantes sostienen que las tres empresas concentran alrededor del 90% del mercado mundial de memorias DRAM, una posición dominante que, según argumentan, facilitaría este tipo de prácticas. La demanda busca demostrar que el alza en los precios no responde únicamente a factores de oferta y demanda, sino a una estrategia conjunta para maximizar sus ganancias.
La industria está en un punto de quiebre
El caso también revive antecedentes legales relacionados con la industria. En 2005, ejecutivos de Samsung y Hynix fueron acusados en Estados Unidos por un jurado federal de participar en un esquema de fijación de precios y manipulación de licitaciones de memorias DRAM. Aquella investigación concluyó que ambas compañías habrían acordado precios durante reuniones privadas para determinados fabricantes de equipos originales.
Las acusaciones actuales también recuerdan declaraciones realizadas recientemente por un empleado de Valve, quien afirmó que la empresa tuvo dificultades para negociar el precio de la memoria RAM durante el desarrollo de Steam Machine. Según ese testimonio, los fabricantes establecían un precio fijo y, si el comprador no aceptaba la oferta, dejaban de negociar con él, situación que alimentó el debate sobre las prácticas comerciales dentro de la industria.
Por ahora, Samsung, SK Hynix y Micron Technology no han sido declaradas responsables de las acusaciones presentadas, por lo que será el proceso judicial el que determine si existió o no una coordinación para manipular el mercado. Mientras tanto, el caso vuelve a poner bajo la lupa a una industria que ha registrado importantes beneficios económicos en los últimos años, impulsados en gran medida por el auge de la inteligencia artificial y la creciente demanda de hardware especializado.
Vía: Kotaku






















