
Hay razones fuertes detrás de la decisión
El cierre de BioWare continúa generando repercusiones en la industria de los videojuegos, especialmente por tratarse del estudio responsable de franquicias tan importantes como Mass Effect y Dragon Age. Ahora, un reporte de Bloomberg revela cuáles habrían sido los motivos detrás de la decisión de Electronic Arts, señalando que la oportunidad de desarrollar un nuevo Star Wars Battlefront III habría sido determinante para el futuro de la compañía. La decisión también estaría relacionada con la situación financiera de EA y los elevados costos de producción de sus próximos proyectos.
De acuerdo con fuentes cercanas a la empresa, Electronic Arts tuvo que elegir entre continuar invirtiendo cientos de millones de dólares en la siguiente entrega de Mass Effect o apostar por un nuevo juego de Star Wars Battlefront. La segunda alternativa habría sido considerada menos arriesgada y más predecible, debido a que EA tiene mayor experiencia con los títulos de disparos que con los juegos de rol. Aunque el desarrollo de Battlefront III todavía no habría comenzado, la posibilidad de trabajar nuevamente con Lucasfilm habría cambiado las prioridades de la compañía.
Otro factor importante sería el desempeño comercial de los últimos lanzamientos de BioWare. Mass Effect: Andromeda recibió numerosas críticas en 2017, mientras que Anthem, estrenado en 2019, no consiguió consolidarse y terminó convirtiéndose en uno de los tropiezos más recordados del estudio. Más recientemente, Dragon Age: The Veilguard tampoco alcanzó las expectativas de ventas de Electronic Arts, quedándose aproximadamente un 50% por debajo de los objetivos establecidos. Esto provocó que la compañía redujera considerablemente el equipo, hasta dejar alrededor de 50 empleados antes del cierre definitivo.
Deaudas en EA también habrían afectado
El reporte también apunta a problemas internos durante el desarrollo de sus videojuegos, como cambios de dirección, dificultades con el motor gráfico Frostbite y modificaciones constantes en las prioridades de producción. A esto se suma la presión financiera que enfrenta Electronic Arts después de una compra apalancada valuada en $55 mil millones de dólares, operación que dejó a la compañía con una deuda aproximada de $18 mil millones. Asimismo, una reorganización de su equipo directivo habría reducido la influencia de Laura Miele, quien anteriormente defendía los proyectos de BioWare y la continuidad de Mass Effect.
Finalmente, el cierre también refleja una tendencia cada vez más evidente en la industria: los presupuestos de desarrollo continúan creciendo, mientras que las ventas no siempre consiguen justificar esas inversiones. Según las fuentes consultadas por Bloomberg, Electronic Arts habría decidido concentrar sus recursos en proyectos que considera más seguros y con mayor potencial comercial, dejando de lado el futuro de BioWare como estudio independiente. Por ahora, la franquicia Mass Effect continúa en desarrollo bajo la estructura de EA, pero el destino de sus antiguos responsables y el posible regreso de Star Wars Battlefront representan algunas de las consecuencias más importantes de esta decisión.
Vía: Bloomberg























