
Dicen que no valoran su esfuerzo
Parece que para Activision no basta con lanzar un Call of Duty prácticamente cada año: ahora también considera que la prensa especializada no reconoce lo suficiente el enorme trabajo que hay detrás de la franquicia. Tyler Bahl, director de marketing de la compañía, habló en entrevista sobre un fenómeno al que llaman el «impuesto Call of Duty», una supuesta tendencia de los medios a restarle importancia a la saga por su larga trayectoria. Al parecer, después de tantos años de entregas, la marca ya no recibe la misma emoción que los juegos nuevos, aunque eso no necesariamente significa que los periodistas hayan olvidado cómo funciona la industria.
De acuerdo con Bahl, los medios tradicionales todavía prestan atención a Call of Duty, pero la familiaridad con la serie podría provocar que pasen por alto el esfuerzo necesario para desarrollar cada entrega. El directivo también señaló que alrededor de 4,500 empleados trabajan en los juegos de la franquicia, una cifra que Activision quiere poner en primer plano para demostrar la magnitud de sus producciones. Sin embargo, hay una pequeña diferencia entre reconocer el trabajo de miles de personas y garantizar que el resultado final sea memorable. Por muchos desarrolladores que participen, el público y la prensa todavía esperan novedades, mejoras y razones suficientes para entusiasmarse con cada lanzamiento.
Bahl también recordó que los juegos gratuitos de Call of Duty reúnen cerca de 100 millones de jugadores, que la franquicia ha vendido alrededor de 500 millones de copias y que su versión para móviles supera los mil millones de descargas. Son cifras impresionantes, pero también dejan una pregunta sobre la mesa: ¿por qué una marca con semejante alcance necesita convencer a los medios de que merece más atención? Activision planea responder con una campaña de marketing centrada en mostrar cómo se desarrollan sus juegos y la dedicación de sus equipos, en lugar de limitarse a otro anuncio espectacular. La idea es volver a lo esencial y enseñar el proceso creativo, aunque mostrar cómo se fabrica un producto no sustituye la necesidad de que ese producto consiga sorprender.
Dejan de lado a importantes contendientes
La situación resulta todavía más llamativa si se considera que Activision ha colocado a Modern Warfare 4 entre los grandes lanzamientos que espera destacar, junto con Grand Theft Auto VI, dejando fuera de esa conversación a otros proyectos importantes como The Legend of Zelda: Ocarina of Time. La comparación refleja una confianza considerable en el poder comercial de Call of Duty, pero también alimenta la impresión de que la compañía espera que su nombre sea suficiente para dominar la conversación. Mientras tanto, la prensa y los jugadores tienen motivos para valorar cada juego por sus propios méritos, sin importar cuántos millones de copias haya vendido su antecesor ni cuántas personas hayan participado en su producción.
En ese contexto, el llamado «impuesto Call of Duty» parece una forma bastante conveniente de explicar por qué la franquicia ya no genera el entusiasmo que Activision quisiera. En lugar de asumir que una serie anual necesita justificar su existencia con cambios significativos, la compañía apunta a la costumbre de los medios y al tamaño de sus equipos como parte del problema. Pero la industria no funciona por nómina ni por tradición: los juegos nuevos e independientes también deben ganarse su espacio, y lo mismo ocurre con una de las marcas más grandes de los videojuegos. Si Activision quiere que Modern Warfare 4 vuelva a ser el centro de atención, quizá la mejor campaña de marketing sea entregar una experiencia que hable por sí misma, en lugar de pedir que la prensa admire el esfuerzo antes de ver el resultado.
Vía: IXB























