
Dicen que los clientes ya son conscientes
Sony ha respondido ante un tribunal a una demanda relacionada con la venta de juegos digitales en PlayStation Store, argumentando que los “consumidores razonables” entienden que adquirir un título digital no significa convertirse en propietario del juego. La compañía sostiene que los usuarios reciben una licencia para utilizar el software, en lugar de comprar la propiedad del producto.
La demanda fue presentada en junio por cuatro jugadores, quienes acusan a Sony Interactive Entertainment de incumplir la legislación de California al no explicar de manera suficientemente clara que los juegos adquiridos en PlayStation Store son licencias. Los demandantes consideran que expresiones como “Comprar ahora” y “Confirmar compra” pueden generar la impresión de que se está adquiriendo una copia del juego que pasa a ser propiedad del usuario.
En su respuesta, Sony señala que los términos de la plataforma ya establecen que el software se proporciona bajo licencia y no se vende. Además, la compañía considera poco razonable pensar que un consumidor pueda asumir que posee un juego digital, debido a la propia naturaleza de este formato, donde una misma copia puede ser adquirida por un número ilimitado de personas sin que el producto deje de estar disponible para otros compradores.
Están bajo demanda por falta de aclaración
Como parte de su argumento, Sony puso como ejemplo Resident Evil Requiem. La compañía explicó que un demandante pudo adquirir el juego el 25 de febrero de 2026 por $69.99 dólares en PS Store, pese a que otro de los demandantes ya lo había comprado el 14 de febrero. Para Sony, esta situación demuestra que el primer comprador no puede ser considerado propietario de una copia única del juego, ya que el mismo producto digital continúa disponible para otros usuarios.
El tema también fue reforzado recientemente por Sony mediante un correo electrónico enviado a usuarios de PlayStation, en el que recordó las condiciones aceptadas al utilizar el servicio. La compañía señaló que, al comprar o descargar un producto digital desde PS Store, los usuarios obtienen una licencia personal destinada al uso privado. El caso continúa en los tribunales y podría tener implicaciones importantes sobre la forma en que las plataformas digitales informan a los consumidores acerca de lo que realmente adquieren al comprar un juego.
Vía: VGC























