
La situación de despidos fue el inicio
La reciente reestructuración de Xbox continúa dejando consecuencias entre los trabajadores afectados por los despidos. Microsoft anunció un recorte de 3,200 puestos de trabajo durante el ejercicio fiscal que termina en abril de 2027, con alrededor de 1,600 despidos ejecutados de manera inmediata en julio. Ahora, los sindicatos de Bethesda y ZeniMax Online Studios mantienen un enfrentamiento con la compañía debido a las condiciones que recibirán los empleados despedidos.
El anuncio llegó el pasado 6 de julio mediante un correo de Asha Sharma, CEO de Xbox, bajo el título “Resetting Xbox”. Poco después comenzaron las reuniones virtuales con los trabajadores afectados en diferentes estudios. De acuerdo con testimonios recogidos por los medios, los empleados fueron informados mediante reuniones de Teams en las que tenían las cámaras y micrófonos desactivados, sin posibilidad de intervenir, y posteriormente perdieron el acceso a las herramientas de la empresa, teniendo apenas unos minutos para despedirse de sus compañeros.
Bethesda y ZeniMax Online Studios cuentan con sindicatos desde 2024 y sus representantes ya se encontraban negociando con Microsoft las condiciones laborales cuando se produjeron los nuevos despidos. Debido a la legislación WARN de Estados Unidos, que establece un periodo de aviso de 60 días para determinados despidos masivos, muchos de los empleados afectados continuaron recibiendo su salario hasta el próximo 4 de septiembre, aunque con sus actividades reducidas al mínimo. Durante este periodo, los sindicatos también intentaron negociar las indemnizaciones y beneficios, además de buscar la posibilidad de que algunos trabajadores pudieran ser contratados nuevamente.
La indemnización no les parece justa
El principal punto de conflicto está precisamente en las condiciones de salida. Microsoft sostiene que no está obligada a ofrecer a los trabajadores sindicalizados un paquete diferente al de quienes no pertenecen a un sindicato y asegura que presentó una propuesta de hasta 39 semanas de indemnización, seis meses de seguro médico pagado y 16 semanas de asistencia para encontrar un nuevo empleo. Los representantes sindicales, por su parte, consideran que la compañía debe negociar las consecuencias de los despidos debido a que las conversaciones para establecer un convenio laboral todavía estaban en curso cuando se realizaron los recortes.
La situación también ha comenzado a tener consecuencias personales entre los trabajadores despedidos. Anne Barrett, antigua empleada de Bethesda en Austin y miembro del comité negociador del sindicato del estudio, señaló que las conversaciones continúan sin avances mientras los afectados enfrentan la pérdida de empleo, ingresos y prestaciones para sus familias. Otros trabajadores describieron el proceso como una etapa de duelo, además de señalar casos de ansiedad, problemas para dormir y otros problemas de salud derivados de la incertidumbre. Para los sindicatos, la disputa con Microsoft continúa mientras los empleados afectados esperan conocer finalmente cuáles serán las condiciones definitivas de su salida de Xbox.
Vía: 3DJ























