
Se une a la causa anti monopolio
El movimiento Stop Killing Games ha anunciado que se sumará a una demanda presentada contra Sony en Países Bajos, en la que una organización de consumidores reclama aproximadamente $457 millones de dólares por las prácticas de la compañía en el mercado digital. La iniciativa, conocida por su lucha contra el cierre de videojuegos que dependen de servidores, ahora centra parte de sus esfuerzos en el modelo de distribución de PlayStation y en lo que considera un mercado dominado por Sony.
La incorporación ocurre en un momento especialmente delicado para PlayStation, después de que Sony confirmara sus planes de dejar de producir juegos físicos para sus consolas a partir de enero de 2028. La decisión ha provocado preocupación entre consumidores que consideran que la transición hacia un mercado completamente digital podría reducir las alternativas de compra y aumentar el poder de las plataformas sobre los precios. Stop Killing Games sostiene que este escenario podría terminar perjudicando todavía más a los jugadores.
La demanda original fue presentada en febrero por la organización holandesa Stichting Massaschade & Consument, que acusa a Sony de utilizar su posición dominante sobre la PS Store para mantener precios artificialmente elevados. La organización calcula que los consumidores de Países Bajos podrían haber pagado cientos de millones de euros adicionales desde 2013. Stop Killing Games calificó esta diferencia como un supuesto "impuesto de Sony" y señaló que busca precios más justos y alternativas reales a la tienda digital de PlayStation.
Sony se encuentra en varios conflictos legales
Además de reclamar posibles compensaciones económicas, el movimiento pretende que Sony permita una mayor competencia dentro del mercado de videojuegos digitales. Entre sus exigencias se encuentra que la compañía devuelva el dinero que, según las acusaciones, habría obtenido de manera indebida de los consumidores holandeses. Stop Killing Games, fundada en 2024, ya consiguió más de 1.2 millones de firmas verificadas dentro de una Iniciativa Ciudadana Europea relacionada con su lucha para evitar que los videojuegos sean inutilizados cuando termina su soporte oficial.
El caso de Países Bajos se suma a otros conflictos legales que Sony enfrenta en diferentes regiones. En México, legisladores presentaron una denuncia ante la Comisión Nacional Antimonopolio por presuntas prácticas anticompetitivas relacionadas con el abandono de los discos físicos. En Reino Unido también existe una demanda colectiva por los precios de la PlayStation Store, mientras que en mayo propietarios de consolas iniciaron otra acción legal para reclamar reembolsos relacionados con los aumentos de precio de PS5.
Vía: IGN























