
El día de hoy, EA nos sorprendió al confirmar el cierre de BioWare, un estudio con más de 30 años de historia y un papel muy importante en el género de RPG occidental. Sin embargo, la compañía no vio el legado del equipo, sino el desempeño comercial y crítico de sus últimos juegos, algo que, lamentablemente para muchos, no es tan positivo.
Si bien es cierto que BioWare ganó un alto reconocimiento por juegos como Star Wars: Knights of the Old Republic, la trilogía de Mass Effect y la serie de Dragon Age, los últimos proyectos del estudio son considerados fracasos comerciales con una recepción crítica por debajo de lo esperado. Esta es la principal razón por la cual EA tomó esta decisión, y es algo que es notable al revisar cómo les fue a los últimos trabajos de BioWare.
Inicios positivos
BioWare abrió sus puertas en 1995, pero no fue sino hasta el 2007 que EA compró al estudio. Al principio, esta relación fue muy positiva, con proyectos que gozaron de una buena recepción crítica y positiva, algo que se puede notar fácilmente con los siguientes ejemplos:
- Mass Effect (2007): Con una calificación de 91 en Metacritic y vendió más de dos millones de copias, algo que era positivo en ese entonces.
- Dragon Age: Origins (2009): Con una calificación de 86 en Metacritic y más de 3.2 millones de copias vendidas.
- Mass Effect 2 (2010): Con una calificación de 96 en Metacritic y más de cinco millones de copias vendidas.
- Dragon Age II (2011): Con una calificación de 79 en Metacritic y más de dos millones de copias vendidas.
- Star Wars: The Old Republic (2011): Con una calificación de 85 en Metacritic y más de 2.7 millones de copias vendidas.
- Mass Effect 3 (2012): Con una calificación de 93 en Metacritic y más de siete millones de copias vendidas.
- Dragon Age Inquisition (2014): Con una calificación de 85 en Metacritic, más de 12 millones de copias vendidas y ganador del GOTY en The Game Awards.
Con esto, quedaba claro que BioWare había sido una compra muy exitosa para EA, y el estudio estaba dispuesto a darles el dinero necesario para hacer cualquier proyecto que tuvieran en puerta. Sin embargo, los costos de producción y la intervención en el estudio terminaron por afectar el desempeño del estudio.
La Edad Oscura
Poco después de Dragon Age: Inquisition, BioWare comenzó a trabajar en dos ambiciosos proyectos que cambiaron por completo el rumbo del estudio. A la par, estos juegos necesitaron de más recursos y, por si fuera poco, EA les ordenó usar el Frostbite Engine y seguir tendencias que eran muy populares en la industria, aspectos que afectaron el proceso de desarrollo y no fueron del agrado de muchos jugadores. Esto se puede ver al ver el desempeño crítico y comercial de los siguientes títulos del estudio:
- Mass Effect: Andromeda (2017): Con una calificación de 71 en Metacritic y más de cinco millones de unidades vendidas.
- Anthem (2019): Con una calificación de 59 en Metacritic y más de cinco millones de unidades vendidas.
- Dragon Age: The Veilguard (2024): Con una calificación de 82 en Metacritic, aunque 40 en la opinión del público, y más de 1.5 millones de copias vendidas.
Este desempeño estuvo por debajo de lo deseado por EA. En el caso de Anthem, la compañía esperaba vender seis millones de copias. A la par, este título le costó mucho dinero a la empresa, el cual esperaban recuperar con el soporte constante de la comunidad, pero el título fue un fracaso y no logró cumplir sus objetivos de ventas.
Por su parte, EA esperaba que Dragon Age: The Veilguard debutara con más de tres millones de unidades vendidas, y el título solo consiguió la mitad. A la par, todas las conversaciones alrededor de este juego convencieron a muchos de que esta era una mala experiencia. Incluso si esto no resultó ser cierto al final, el daño ya estaba hecho, y la reputación de BioWare sufrió.
El final de BioWare
Pese a sus éxitos iniciales, BioWare, ante los ojos de EA, se había convertido en un estudio poco redituable. Si bien el nuevo Mass Effect tenía el potencial de cambiar esto, el proyecto estaba consumiendo muchos recursos y, al final del día, la inversión necesaria para un título que no era garantía de cumplir sus metas comerciales no resultó ser atractiva para los nuevos dueños de EA.
Aunque muchos pueden mencionar que BioWare fueron los responsables de su propio cierre, no hay que olvidar que fue EA quien los obligó a trabajar con el Frostbite Engine, lo cual extendió los periodos de desarrollo y ocasionó varios problemas, y ellos decidieron que Anthem fuera un juego como servicio. En temas relacionados, puedes conocer más sobre el cierre de BioWare aquí. De igual forma, estos son los juegos más memorables del estudio.
Vía: Metacritic























