
No paran de crear ese contenido
La Casa Blanca volvió a utilizar elementos de The Legend of Zelda: Ocarina of Time en una publicación política generada con inteligencia artificial, pese a las críticas que recibió anteriormente por recurrir a franquicias de Nintendo sin autorización. La nueva publicación representa una actualización de una polémica que comenzó cuando la administración estadounidense compartió un video inspirado en el clásico de N64 para promocionar un mensaje relacionado con Donald Trump.
El contenido original mostraba al presidente estadounidense entrando a la Casa Blanca y sentándose detrás del escritorio Resolute. El video utilizaba una estética inspirada en Ocarina of Time, incluyendo una modificación del logotipo del videojuego con el nombre de Trump, gráficos que recordaban a la consola Nintendo 64 y la música principal de la aventura. Todo apuntaba a que el material había sido creado mediante herramientas de inteligencia artificial, sin participación ni autorización de Nintendo.
Ahora, la actualización del caso señala que la Casa Blanca volvió a recurrir a la misma propiedad intelectual para producir otra publicación con temática de Zelda. Esto ocurrió incluso después de las críticas y de la oposición expresada por el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, ante el uso de inteligencia artificial y elementos pertenecientes a franquicias japonesas en este tipo de contenido político.
Nintendo no está prestando su imagen
La situación vuelve a poner sobre la mesa el uso de personajes, música y elementos visuales de videojuegos populares para elaborar mensajes políticos sin autorización de sus propietarios. Nintendo no ha participado en estas publicaciones y, hasta el momento, no se ha informado de una postura oficial de la compañía sobre esta nueva utilización de su franquicia.
Por ahora, la Casa Blanca continúa compartiendo contenido de este tipo en sus redes sociales, mientras que The Legend of Zelda: Ocarina of Time vuelve a quedar involucrado en una controversia ajena a Nintendo. La nueva publicación también reaviva el debate sobre los límites del uso de inteligencia artificial cuando se recurre a propiedades intelectuales reconocidas para difundir mensajes institucionales o políticos.
Vía: GN























