Cobertura – Pokémon Night Out

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Pokémon lleva tres décadas metiéndose de lleno en nuestras vidas: primero en un Game Boy escondida bajo la cobija, luego en las cartas del recreo, en el anime de las tardes y, hace unos años, en la calle con el celular en la mano. Lo que creo yo, es que nadie esperaba verlo convertido en un rave. Pues sí: este 24 de octubre, el Intuit Dome de Los Ángeles, California, abrió sus puertas para el Pokémon Night Out, un show de música electrónica pensado para celebrar el 30 aniversario de la franquicia, esto con el famoso Marshmello como cabeza de cartel, quien se vio acompañado por Alison Wonderland como la encargada de abrir la noche. Solo hay dos fechas en todo el mundo, esta y la de Londres el 10 de noviembre en la O2 Arena. Interesante mencionar que la entrada se limitó a mayores de 16 años, cosa totalmente atípica para la marca. Esa decisión dejó claro que The Pokémon Company no buscaba un evento familiar más, sino una fiesta para quienes crecimos con la franquicia y hoy ya podemos ir a un concierto sin pedir permiso. Sí, entienden más que perfectamente a su audiencia. 

Pero el Night Out no se quedó en el escenario. La compañía preparó visuales y efectos inspirados en el universo Pokémon, mercancía conmemorativa disponible en el Pokémon Center en línea y en cantidades limitadas dentro del recinto, y una capa extra de experiencia para quienes también juegan Pokémon GO: incursiones exclusivas con Pikachu y Gengar (ambos con opción de ser shiny y con un fondo especial de Los Ángeles), además de una camiseta para el avatar. Con puertas abriendo a las 6:00 PM y el show arrancando a las 7:30 PM, ingresamos al Intuit Dome con la duda de qué tanto de todo esto se sentiría como un concierto de verdad y qué tanto como un gran acto de fan service. En nuestra cobertura especial te contamos cómo se vivió el primer Pokémon Night Out.

¡EDM y Pokémon! 

Para quien no esté muy familiarizado con el género, el EDM (siglas de Electronic Dance Music) es, en pocas palabras, música electrónica hecha para bailar. Se construye con sintetizadores, cajas de ritmos y software de producción, normalmente sobre un pulso constante y acelerado, y su fórmula más reconocible es la del build-up y el drop: la canción va acumulando tensión poco a poco hasta que de golpe explota en un ritmo y un bajo que hacen saltar a todo el mundo al mismo tiempo. Sus raíces están en el house de Chicago y el techno de Detroit de los ochenta, pasaron por la cultura rave europea y terminaron convertidas en un fenómeno masivo de festivales y arenas durante la década pasada. Aquí es donde entran los protagonistas de la noche: Marshmello, el DJ del casco blanco con sonrisa que lo mismo llena estadios que dio un concierto dentro de Fortnite, y Alison Wonderland, la australiana que se ha ganado a pulso un lugar entre los nombres fuertes de la escena. 

La verdad es que para nada me considero seguidor del EDM, y justo por eso me sorprendió tanto lo bien que funcionó todo desde el primer minuto. Llegamos a un Intuit Dome que en poco tiempo se llenó con alrededor de 18 mil personas entre cosplayers, gente con playeras de Pikachu y fans de todas las generaciones que crecieron con la franquicia, y la energía se sentía más cercana a una convención de Pokémon con el volumen al máximo que a un concierto tradicional. Alison Wonderland abrió la noche con un set potente que calentó el ambiente, pero lo que de verdad dejó a todo el recinto con la boca abierta fue la producción: pantallas gigantes, luces, láseres y gráficos de Pokémon completamente integrados a la música. Nada se sintió pegado ni improvisado. Cada cambio de ritmo, cada caída de bajo y cada subida de intensidad tenía su respuesta exacta en lo visual, con una sincronía que se nota cuando hay un equipo enorme detrás cuidando cada detalle. 

Cuando salió Marshmello, el show subió de nivel y llegó el momento que, sin exagerar, fue el mejor de la noche. En medio de su repertorio apareció Mewtwo en las pantallas, con toda la imponencia que lo caracteriza, y de pronto el propio Marshmello terminó absorbido dentro de ellas, como si el Pokémon legendario lo hubiera metido a la fuerza a su universo. El público enloqueció. Era la mezcla perfecta entre un DJ que se sabe un personaje y una franquicia que sabe cómo montar un espectáculo, y por unos segundos olvidé que estaba en un concierto de música electrónica: estaba viendo una escena de Pokémon cobrar vida frente a miles de personas. Fue de esos momentos en los que sacas el celular para grabar y al mismo tiempo sabes que ninguna pantalla va a capturar lo que se sintió estar ahí.

Sumado a lo anterior, hubo una épica batalla entre Groudon y Kyogre, que convirtió el recinto entero en un campo de guerra entre tierra y mar con la música del DJ marcando cada golpe. Ver a esos dos titanes chocar al ritmo de los beats, con las luces cambiando del rojo incandescente al azul profundo, fue una experiencia que todavía me eriza la piel al recordarla. Salí del Intuit Dome con una conclusión clara: aunque no seas un gran aficionado al EDM, el Pokémon Night Out se disfruta enormemente como fan de Pokémon. Es un homenaje a treinta años de historia que entiende perfectamente a quienes crecimos con ella, y que nos recordó que la mejor forma de celebrar un aniversario así es hacerlo todos juntos, gritando, bailando y, sí, un poquito emocionados. 

Una gran noche fuera

Al final, el Pokémon Night Out fue justo lo que prometía y un poco más. Fue un show espectacular de principio a fin, con dos DJs que entendieron la misión, una producción visual de primer nivel y un público que se entregó desde la primera nota. La pasamos increíble. Más allá de lo musical, este concierto fue una pieza clave en el festejo de los 30 años de la marca. Pokémon pudo haber optado por un homenaje más tradicional, pero apostó por algo atrevido, y esa apuesta terminó siendo uno de los momentos más memorables de todo el aniversario. La próxima parada será Londres el 10 de noviembre, y quienes tengan boleto tienen una noche increíble por delante. 

Ahora bien, no podemos cerrar sin decir lo obvio: nos encantaría ver un evento así en Latinoamérica. La región tiene una de las comunidades más apasionadas y numerosas de la franquicia, y basta con ver cómo se llenan las convenciones, los torneos y los eventos de Pokémon GO para saber que habría público de sobra para llenar un recinto igual de grande. Ojalá The Pokémon Company haya tomado nota de lo que se vivió en Los Ángeles y se anime a traer un Night Out a nuestro lado del continente. Mientras tanto, nos quedamos con el recuerdo de una noche que, para quienes crecimos con Pokémon, difícilmente se va a repetir.


Defa
Defa
Editor en Jefe de Atomix. No me gustan los videojuegos... ¡adoro los videojuegos!
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